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6 Opinión DOMINGO 4 6 2006 ABC AD LIBITUM PROVERBIOS MORALES LA NARIZ DE ZAPATERO TRENES P ARA establecer las vidas paralelas entre Pinocho, el hijo literario de Carlo Collodi, y José Luis Rodríguez Zapatero sólo nos falta conocer el verdadero creador- -el Gepetto- -del personaje político que, llegado a presidente del Gobierno de España, no tiene más biografía previa que sus largos y obedientes silencios en el Congreso de los Diputados. Pinocho era un muñeco de madera que quería ser un niño de verdad, capaz de vivir mil aventuras y tener otros tantos sentimientos. Zapatero también aspira a ser un político de verdad, un gran hombre con lugar de honor en la Historia, por haber resuelto los problemas más viejos y recalcitrantes de nuestra conviM. MARTÍN vencia. FERRAND A Pinocho, más que por el libro de Collodi, le conocemos por la película de Walt Disney y, en plena coincidencia, la dimensión que tenemos de Zapatero nos viene dada por su eficaz máquina de propaganda. Lo que para el niño de madera era el gato Fígaro es para el político de pacotilla su hoy ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. El pez del muchachito, Cleo, es, en el cuento que ahora nos presenta el PSOE, Fernando Moraleda: una burbuja de cristal sin más espacio que el que marcan la oportunidad de cada día y la ordenada disciplina de los medios adictos del socialismo en el poder central y en sus franquicias regionales. Lo que no hay en la presente versión coloreada y monclovita de la obra de finales del XIX, a diferencia con la de Disney, es Pepito Grillo. Esta es una historia sin conciencia. Tanto a Pinocho como a Zapatero les crece la nariz con excesiva frecuencia. No es una nariz superlativa, como la cantada por Quevedo, ni una nariz genial, como la de Cyrano de Bergerac. Es, sólo, una nariz semáforo para abrirle paso a las mentiras. Para Zapatero el hecho de mentirnos a los españoles forma parte de su más auténtica naturaleza. Nos miente cuando, después de todo lo dicho, apoya el diálogo político con ETA y Batasuna antes de que la banda renuncie a la violencia y el partido ilegal condene cualquier acción violenta y acate la Ley de Partidos. Sigue mintiéndonos cuando trata de rectificar y nos cuenta- ¡que pase la bola! -que con Batasuna sólo se hablará de su integración en la legalidad. Aquí sólo cabe una verdad: que ni él ni ninguno de sus enviados dialogue con ETA mientras no cesen sus amenazas y chantajes y Batasuna, que sabe lo que hace, haga lo que debe para poder ser considerado por los jueces, por los vascos y por todos los españoles como un partido legal. Zapatero le miente, en privado, a Mariano Rajoy y, en público, a todos los demás. Miente con cifras, con ideas prestadas, con proyectos imprecisos... Ha llegado tan lejos en el virtuosismo de la mentira, su gran instrumento, que hasta sus silencios generan embustes y, contra lo señalado por Lincoln, nos quiere engañar a todos todo el tiempo. En realidad, Pinocho era un pardillo. R blo Fusi acaba de publicar un ensayo apasionante sobre IGUROSAMENTE sigilosos. El expreso Madridlos no nacionalistas en tierras de penumbra: IdentidaHendaya cruza lentamente Tolosa en la oscura des proscritas (Seix Barral) El título es, desdichadamadrugada. Alcanzas a ver el interior de un bar mente, exacto. El destino del no nacionalista en mi próximo a las vías. Allí están. La peste pardirroja de tu Transilvania vasca pasa por la proscripción, y de ahí al tierra natal, terminando la noche. Su torvo aliño indudestierro o a la tumba, que será, en el futuro glorioso de mentario habla por ellos. Imagínate entrando en el tugula reconciliación socialista con el fascismo abertzale rio con la sonrisa boba y petulante del que tú sabes Ho (hoy ya interlocutor necesario) la única manera la, pasaba por aquí y me he dicho: vamos a dialode quedarse en casa para más que algunos. Para gar un rato con esta buena gente Un minuto de otros muchos, trenes rigurosamente vigilados vida te concedo y la mitad te sobra. No son ñetas mientras funcione el intercambio poblacional. ni latin kings ni mafia rumana. Son fascistas. Luego, las balsas, como dijo no hace muchos Quizá fascistas de barrio, querido amigo, pero, años un concejal batasuno de Bilbao llamado al cabo, fascistas. No voy a perder tiempo discu- ¿puedes creerlo? -Rodríguez. tiendo lo que tú y yo entendemos por fascismo. O ellos o nosotros. No hay conjunción posible. Los he conocido bien. Mira la foto de grupo con Otegui, camino de la Audiencia Nacional. Con JON JUARISTI Nadie mínimamente sensato puede pensar en la reconciliación. Otegui se ríe del arrepentimiento. No alguno compartía yo la merienda antes de que nacieras. condenará a ETA ni cumplirá condenas, blindado coA su lado, los reventadores de chalets, filántropos. mo está ante la Justicia por la miserable mentira del Te lo diré de otra forma, a ver si me entiendes: o ellos proceso de paz. La bestia asciende. El expreso de mediao nosotros. Ya no, ya nunca más ellos y nosotros. La noche se desliza en silencio por las viejas ciudades vasimposibilidad de la conjunción no deriva de lo que han cas donde beben hasta el amanecer las camadas fascishecho, que es poca cosa si se compara con lo que pientas. Carmen Iglesias recordaba hace unos días, en este san hacer. El suyo es un proyecto sencillamente genociperiódico, una luminosa observación de Weber: la cauda, ni más ni menos. Me dirás que exagero y te diré que sa de la guerra civil está en la estructura de la sociedad. lo mismo creía yo hace bastantes años, cuando oía a Sin embargo, bajo el fascismo los términos se invierotros- -a muy pocos- -decir lo que ahora digo. El resulten: no hay más estructura social que la guerra civil. tado, helo aquí, tras intentarlo durante tres décadas dePor eso ellos y nosotros somos incompatibles e irreconmocráticas: ellos, dentro; nosotros, fuera. Lejos. Pasa el ciliables. Por eso las democracias proscriben el fascistren por Tolosa, camino de la frontera, y es el único momo. No negocian con él, no lo legalizan, no convierten a do, fugaz, borroso, dolorido de volver, atravesando en la sus portavoces en interlocutores necesarios. No, por lo noche- -huyendo, ocultándote, atisbando entre las cormenos, mientras se saben fuertes, porque negociar con tinas- -los campos prohibidos. el fascismo o legalizarlo equivale a reconocer tácitaLa idea de que los no nacionalistas no deben vivir en mente la derrota. Acierta Rajoy al romper puentes con una región donde la mayoría sea nacionalista ha arraieste Gobierno que nos ha vendido y que se ha vendido gado incluso entre los nacionalistas supuestamente mode forma tan estúpida y mendaz, aunque, habiendo sido derados. Aunque no sea ése su discurso oficial, se les evidente la mentira desde el principio, la ruptura lleescapa en las sobremesas mallorquinas, cuando la digue un poco demasiado tarde. gestión de la sobrasada aletarga el superego. Juan Pa- -Ustedes los que ahora nos maniatan ¿son los mismos socialistas que protestaron al anterior Gobierno cuando nos devolvía sedados a nuestro país?