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56 Cultura SÁBADO 3 6 2006 ABC Los dos grandes museos nacionales se unen por vez primera para un proyecto común: homenajear al artista malagueño, de quien se conmemoran tres destacados aniversarios Picasso regresa del exilio y se mide con sus maestros en el Prado TEXTO: NATIVIDAD PULIDO FOTOS: CHEMA BARROSO MADRID. Picasso visitó por vez primera el Prado en 1895. Tenía 14 años. Los grandes maestros deslumbraron a aquel voraz adolescente, en especial Velázquez. Regresó entre 1897 y 1898, ya alumno de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, para copiar al sevillano, como consta en el registro de copistas del museo de aquel año (Pablo Ruiz, número 677) que se exhibe en una vitrina junto a apuntes de obras de Velázquez- -el bufón Calabacillas, el niño de Vallecas... el Álbum de Madrid o un croquis del Salón del Prado. Así arranca el emocionante regreso del exilio del más grande, con permiso de la chipionera; un esperado homenaje al artista en este triple aniversario: 125 años de su nacimiento, 70 de su nombramiento como director del Prado y 25 del regreso a España del Guernica Aunque asomó tímidamente la nariz por Villanueva en la exposición dedicada al retrato español, en esta ocasión Picasso desembarca con toda la artillería pesada en la Galería Central del Prado. La joya de la Corona del museo, a sus pies. Treinta y cuatro obras maestras del malagueño cuelgan en ella, en apasionados y apasionantes diálogos con sus maestros. Recibe al visitante una espléndida selección de las épocas azul y rosa: La vida del Cleveland Museum of Art; Muchacho conduciendo un caballo del MoMA; Mujer en camisa de la Tate Modern; Mujer planchando del Guggenheim de Nueva York; El peinado del Metropolitan; Mujer con abanico del Ermitage... Son palabras mayores. A partir de ahí, Picasso se va midiendo con catorce obras tan emblemáticas como Las Meninas y Los Borrachos de Velázquez; La Maja desnuda de Go- La Dolorosa de Tiziano Picasso recreó en Gran desnudo la Maja desnuda de Goya ya; El caballero de la mano en el pecho de El Greco; El rapto de Europa de Rubens o Venus recreándose en la música de Tiziano. Y aguanta el tipo perfectamente. Sólo él parece capaz de lograrlo. Manet, por ejemplo, salió mal parado tras su paso por esta Galería Central en 2003. Y es que se le hizo un flaco favor al francés poniéndolo cara a cara con los maestros clásicos. Picasso, sin embargo, es el más clásico de los modernos o el más moderno de los clásicos, según se mire, y las paredes del Prado le sientan como un guante. No es de extrañar, pues, que Miguel Zugaza, director del museo, se mostrara ayer exultante: Siento que nos enfrentamos ante algo importante, bello, noble... Picasso se muestra como un gran maestro clásico y el Prado más moderno que nunca. No quiero decir que hoy y con esta exposición se celebre el juicio del arte moderno. Sí creo que hemos abierto un nuevo camino para Picasso, un nuevo camino para la experiencia del arte Un seguro de 2.000 millones de euros Picasso. Tradición y vanguardia ha logrado que por vez primera nuestros dos grandes museos nacionales, Prado y Reina Sofía, pongan en marcha un proyecto común. Es tal su envergadura que el valor de los seguros supera los 2.000 millones de euros (la mitad se cubre con la garantía del Estado) La muestra ha sido coproducida por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, que aporta 850.000 euros, y cuenta con el patrocinio de la Fundación Winterthur, que desembolsa 800.000. Carmen Giménez y Francisco Calvo Serraller, comisarios de la exposición, han conseguido hasta el 3 de septiembre préstamos muy sobresalientes: 34 obras maestras de Picasso para el Prado y dos para el Reina Sofía, entre otras. Lástima que el MoMA no ceda Las señoritas de Aviñón Sin embargo, sí han logrado que Los fusilamientos del 3 de mayo salgan, por segunda vez en su historia, del Prado rumbo al Reina Sofía. La primera no fue para recordar precisamente. Durante su traslado en la Guerra Civil sufrió un accidente junto con La carga de los mamelucos también del pintor aragonés. Se cayó sobre la caja que los transportaba un balcón de hierro que se desprendió de un edificio durante un bombardeo. Un simposio sobre Goya celebrado en el año 2000 reunió a las máximas autoridades en el genio de Fuendetodos. Pese a los desperfectos de aquellas dos obras, se acordó entonces que estaban en un Cabeza de mujer llorando con pañuelo III de Picasso