Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
3 6 06 SALUD Ir al médico Aprender a ser un buen paciente Ser un buen paciente no es fácil. Ni la saturación de las consultas ni el lenguaje técnico propician una buena relación con quien vigila nuestra salud. Pero hay fórmulas para rentabilizar la visita al médico POR N. RAMÍREZ DE CASTRO L os pacientes siempre mienten dice el televisivo Doctor House, un médico tan infalible como ácido que es capaz de acertar con el diagnóstico más extraño, por peregrino que sea. Cuando el inefable House dice que los enfermos no cuentan la verdad no piensa en sus malas artes, sino en lo difícil que le resulta a una persona sin conocimientos médicos desgranar todos los detalles que pueden influir en un diagnóstico. Para eso hace falta tiempo y dedicación. La consulta media con el médico de familia no supera los seis minutos. En ese tiempo, los médicos deben conocer a su paciente, interpretar sus síntomas, explorarles físicamente y llegar a un diagnóstico acertado antes de pasar a la siguiente consulta. En esos mismos seis minutos, los enfermos deben superar la tensión inicial, hablar sin tapujos de sus problemas de salud y acertar con los comentarios que ayudarán al facultativo a saber lo que le pasa. El resultado de esas visitas tan condensadas no siempre es el más óptimo. La premura y la tensión logran con frecuencia que los enfermos se bloqueen, olviden síntomas o informaciones sobre enfermedades previas que pueden ser claves en el diagnóstico. Algunos abandonan la consulta con casi tantas dudas como a la entrada y con la sensación de no haber comprendido al cien por cien los mensajes que le ha lanzado el médico en pocos minutos. Resolver este dilema que se vive diariamente en los centros de salud, no es fácil. Ampliar a diez minutos el tiempo de consulta media, como reclaman los médicos de atención primaria, sería un buen paso. Pero además la calidad de la visita también puede mejorar la relación médico- paciente. Esa es la apuesta de la Universidad de los Pacientes un proyecto de la Universidad Autónoma de Barcelona y la Fundación Biblioteca Josep Laporte para acercar médicos y pacientes, dos mundos condenados a entenderse. La última iniciativa de la Universidad de los Pacientes es el kit de visita médica, una especie de protocolo de actuación para los pa- Un kit de consejos para volver sin dudas de la consulta Prepare la visita Escriba las preguntas. Apuntar las dudas le ayudará a recordarlas en la consulta. Lleve una agenda para apuntar lo que le diga el médico, como el fármaco que deba tomar o pruebas pendientes. Anote en una libreta el momento en el que se encontró mal u olvidó tomar su medicina. En la sala de espera Llegue con tiempo. Así podrá prepararse, quitarse la ropa de abrigo, ir al lavabo... Sitúese. Fíjese en cosas que le ayuden a estar cómodo. Por ejemplo, si está el médico titular o un suplente, si la enfermera preguna quién de la sala sólo va a por recetas... Durante la visita Explicar- escuchar. Cuente por qué acude y escuche con atención. Tome notas. No deje de preguntar cualquier cosa que le preocupe. Concrete con el médico lo que va a hacer; tomar una medicación, pedir hora para hacer una prueba o ir a otro médico. Busque compañía. Alguien de confianza le ayudará a entender lo que le dicen. Relájese. Durante la espera, respire lenta y profundamente. Lleve algo para entretenerse. Repase la situación. Repita lo que va a decir al médico: qué le pasa, desde cuándo y qué necesita. Repita al médico lo que ha entendido. Acuda con ropa fácil de poner y quitar. Pregunte qué hacer si duda en casa. Si puede llamar a algún teléfono o hay otras alternativas.