Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 2 6 2006 Cultura EN LA MUERTE DE ROCÍO JURADO CRÓNICA DE SUS INICIOS 59 Raphael Cantante Era una maravillosa artista, incomparable y, sobre todo, una queridísima y amada amiga mía. Para mí es muy triste estar lejos de ella y de su familia en estos momentos Paquita Rico Cantaora Es una pérdida muy dolorosa para mí, porque con su muerte se va una parte de mi alma. Rocío Jurado nos deja como regalo a todos los españoles su bondad y su arte Sara Montiel Actriz y cantante Ha sido la más grande, por supuesto; una luchadora empedernida y una mujer entrañable. Era divina, una mujer muy fuerte y muy madre, muy familiar. Era maravillosa El primer gran reportaje que ABC publicó sobre Rocío Jurado, en junio de 1971, destila retazos y susurros de los primeros años de la artista. Superados por los éxitos que habrían de venir, seguramente olvidados hoy, o simplemente desconocidos, están contenidos en un texto premonitorio Desde el cielo, con orgullo POR SANTIAGO CASTELO Rocío Jurado... Se dice el nombre y un sabor a menta recorre palmo a palmo el esqueleto. Rocío Jurado, la niña de Chipiona, sigue subiendo en busca de las estrellas del arte, mientras la noche andaluza deja caer sobre la mata endrina de su pelo los mejores aguafuertes de su tristeza. Rocío Jurado va, copla a copla, drama a drama, con la pena redonda entre los ojos y la alegría de un tanguillo gaditano entre los labios. Rocío Jurado se mueve, española de ayer, de hoy y de siempre, como un romance loco que idearan Serafín y Joaquín Álvarez Quintero después de haber recorrido las cruces sevillanas, en esos mayos que sólo Sevilla conoce y que saben pregonarlos, como nadie, los claveles y los jazmines. Rocío Jurado nació un 18 de septiembre de padre zapatero y casa humilde. Enamorada del cante desde niña, el duende de la voz fue prendiendo de su garganta, y en tanto aprendía las primeras letras y oraciones en el colegio de la Divina Pastora, afinaba su oído para cantar en las misas y en las novenas... La historia es sencilla. Es de esas historias que pasan en muchos pueblos de España, y que, de tarde en tarde, se hacen realidad y adquieren auge, casi sin pretenderlo. Rocío disfruta haciendo teatro en el patio de su casa. Con lo recaudado- -la vez que más, catorce pesetas- -hacen dos partes: una, para limosna a la Virgen de Regla, y otra, para comprar papeles de seda coloreados y hacerse vestidos para la función siguiente... Un patio gaditano con una ventana por donde mira, de cuando en cuando, un zapatero el salero de su hija... ¡Qué escena para los costumbristas! ¡Qué color de esta España que si alguno, remedando a don Antonio Machado, quiere llamar de charanga y pandereta no sabe que está calada en la esencia misma del pueblo, como la hubiese soñado Juan de Mairena o Abel Martín! A los 12 años muere su padre A los doce años de Rocío, muere el padre. Se acaban los estudios. Y Rocío empieza a aferrarse a la idea del cante. Dos años después va a Sevilla y se presenta en un concurso de radio. Sí, no hay por qué asustarse: toda la España local, pintoresca y colorista, de alegría y de pena, como la vida, se realza alrededor de esta muchacha que gana su primer premio cantando y le dan cincuenta duros, unas medias y una caja de gaseosas... ¿Qué ironías, verdad? Pero en Rocío hay un duende agareno: un duende que le modula la voz por seguidillas y le llena el enramado del cuerpo de la ilusión de ser artista Quince años. En su casa aún se niegan. Ser artista en un pueblo no está bien visto. Y Rocío continúa siendo la niña que canta bien, sin más pena ni más gloria. Asiste, en medio de las pequeñas cosas llenas de religiosidad que embargan a la cal y a las almas de los pueblos andaluces, a unos ejercicios espirituales y al final de los mismos se celebra un fin de fiesta ¡Hermoso pueblo éste, que sabe unir la penitencia al cante, enhebrando un Avemaría con un tiento o una petenera! Rocío Jurado canta y un abogado que la oye, la anima a que se vaya a Madrid. Rocío Jurado era conocida en sus inicios como la niña de los premios De nuevo la oposición de su familia. Hay un marco en toAfortunadamente, en seguida le salió do este cuadro que parece descrito por un contrato y actúa en Los guerrilleEstébanez o dibujado por Díaz Huerros con Manolo Escobar. Rodando estas: la niña que se declara en huelga ta película en Arcos de la Frontera, se de hambre y se escapa de noche de la presenta al concurso nacional de arte cama para bajar, sigilosa, a la alacena flamenco. Su modalidad: alegrías y fany comer un poquito... El abuelo que le dangos de Huelva. Y se lleva el primer da el dinero de sus ahorros para que premio. vaya a Madrid y se desengañe El A partir de ahora, Rocío Jurado empatio, en sombras, encalado de gerapezará a brillar con luz de lucero claro. nios y claveles soñolientos. Hace un espectáculo folclórico- -muLlega Rocío a Madrid. Coge un catacho nervio y mucha palma- -con Marro y con una fiebre altísima- -su manolo Escobar en el teatro Calderón. Y dre junto a ella- -delira y vibra su arte los discos empiezan a reflejar su voz. en un cuarto de pensión. Por medio de En 1967 fue elegida Lady España En un paisano suyo, Manolo, el de la el 68, Lady Europa Viaja seis veces a Huerta conoce a una señora que le presenta a Gitanillo de Triana. Y allá van y vienen la madre y la hija, como en una película de Lazaga. Por fin, con Gitanillo y Por fin, con Gitanillo y Pastora ImPastora Imperio, sus perio, sus primeros fandangos y granaínas logran deshacer el aire. Ganaprimeros fandangos y ba trescientas pesetas diarias. La abuegranaínas logran la, desde el pueblo, tenía que mandar deshacer el aire dinero para que siguiesen adelante. América y en la Argentina, en medio de un gran éxito, doña Lola Membrives la ve complacida por televisión. El triunfo se repite en México. Pasión cuajada de esperanzas Vuelve a España y monta con Celia Gámez Fiesta Celia es la veteranía llena de gloria, Rocío la pasión cuajada de esperanzas. Interpreta Proceso a una estrella dirigida por Salvia, y Una chica casi decente con Germán Lorente. Y alternando los sones de Miedo o Mi amigo popularísimas creaciones de Rafael de León, se incorpora al Lara para hacer el papel de Cancionera Con esta obra de los Quintero, Rocío Jurado ha llegado al monte de su solidificación como actriz. Rocío se ha trocado, por no sabemos qué extrañas artes, en la verdadera Cancionera quinteriana. Una Cancionera que ríe y que llora, que canta y que suspira, una hembra que sabe encenderse como las fogatas sanjuaABC neras y apagarse entre lágrimas como cualquier Virgen de los Dolores de cualquier pueblo de España. Es una lástima que desaprovechemos estos talentos. Hemos centrado a Rocío en una tonadillera trágica y ahora son los Quintero quienes nos la descubren como actriz... Ella es la Cancionera viva que ha traído el recuerdo de otras Cancioneras, Malvalocas, Pepitas Reyes, Consolaciones... Recuerdo de una España que se hizo ayer, y se hace hoy, medio en broma, medio en veras, pero siempre con el corazón en la mano. En octubre, Rocío Jurado encarnará a la Bella Otero Después volverá a América. Tal vez haga la Carmen de Merimée. Por lo pronto, ha empezado a surgir en la escena española una mujer de sangre. Una mujer a la que desde el cielo sonreirán con orgullo Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, y, junto a ellos, le deseará el mejor de los triunfos aquella otra Cancionera- -doña Lola Membrives- -con ramillete de hierbabuena y canción de cuna al viento...