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ABC VIERNES 2 6 2006 57 La ministra de Cultura, ingresada de urgencia para una operación ginecológica, a la que será sometida hoy El escultor Miguel Berrocal falleció ayer a los 73 años en Villanueva de Algaidas (Málaga) a causa de un cáncer El Rey, Zapatero y Rajoy enviaron telegramas de pésame a la familia El Rey, en nombre de toda la Familia Real, envió un telegrama de condolencia a la familia de Rocío Jurado tras conocer la muerte de la cantante, según informó un portavoz de la Casa del Rey. Además, Don Juan Carlos habló telefónicamente con el esposo de la tonadillera, José Ortega Cano, para expresarle su pesar por la desaparición de la artista, y le expresó la gran pérdida que ha supuesto para la cultura popular. Por su parte, el presidente del Gobierno envió un telegrama a la familia Jurado, expresando las condolencias del Ejecutivo por el fallecimiento de la artista. Para Rodríguez Zapatero, Rocío Jurado era una gran cantante y manifestó que hay un reconocimiento general de dolor por la pérdida de una artista con una trayectoria profesional muy brillante El presidente del PP, Mariano Rajoy, también envió un telegrama a la familia de la chipionera, en el que trasladó, en su nombre y el del Partido Popular, el profundo dolor por la muerte de la cantante. Rajoy subrayó que Rocío Jurado ha sido para los españoles un ejemplo de trabajo, arte y humanidad José Ortega Cano, junto al féretro de su esposa, en la capilla ardiente en la cola, el homenaje es más sencillo, íntimo a menudo. Alguna pareja se conoció mientras sonaba una de sus canciones, a otro le ayudó en los malos momentos, ése es sin duda es el mejor homenaje para un artista popular, que sus canciones sean un bálsamo, una promesa, un apretón de manos. En tres cuartos de hora se llega hasta el recibimiento del Centro Cultural de la Villa, donde Rocío reposa. Su familia y los más allegados, rodeados de flores, la velan. Como pueden, entre pésame y pésame. Una bandera de España, otra de Andalucía, cubren el féretro sellado. Entre el pueblo, los hay que se santiguan, los hay que se ponen de rodillas, y en un suspiro el paso ante el féretro ha concluido. Tenían que haberla destapado, así no es lo mismo, esté como esté gusta verla es uno de los comentarios más habituales. Así somos. Como si no hubiese bastado con la retransmisión de la muerte en directo de la artista durante casi dos años. Rodeados por las coronas, del Ayuntamiento, de la Comunidad, del Ministerio de Cultura, de la familia Flores, de Manolo Escobar, de Víctor Manuel y Ana Belén, de la Unión Sindical de Mozos y Puntilleros, de la Asociación de Picadores y Banderilleros... a la salida de la capilla ardiente hay quien no puede reprimir un cante, un ¡Viva la Jurado! Crepuscular y dramático. Y en los ojos de Madrid, dos lágrimas de agua, como dos gotas de Rocío. POOL Al calor de su gente BEATRIZ CORTÁZAR MADRID. Con toda su gente rodeando su lecho mientras rezaban un Padrenuestro es como se fue Rocío Jurado. Su marido, su hija, sus hermanos, cuñados, tíos, sobrinos e íntimos de siempre hasta un total de treinta la acompañaron en ese duro momento cuando dejó de respirar tras sufrir una última agonía de cinco horas que acabó con su corazón. Porque fue alrededor de las doce de la noche cuando se dieron cuenta de que el final ya estaba cerca. Su respiración se hizo más fuerte, su marcha era inmediata. Apenas un día antes de que se cumpliera el aniversario de muerte de su madre la cantante se ha ido a su lado. Dice la familia que estos últimos días Rocío siempre la llamaba cada vez que se alejaba de ellos a causa de su enfermedad. ¡Mamá! gritaba en ese trance que te acerca al más allá. Lo que es la vida. Y la muerte. También cuentan que antes de todo esto Rocío había pedido a los suyos que cantaran cuando llegara el momento de la despedida. Pero nadie pudo más que rezar. Su voz sólo se oía en la memoria de todos los que pedían al cielo por su alma y lloraban abatidos sin poder articular palabra. Porque fue a las cinco y cuarto cuando su enorme y generoso corazón se paró. Minutos más tarde era su hermano Amador quien salió a la puerta de la residencia para comunicar a los medios que Rocío había fallecido. No se lo pensó dos veces. Sin encomendarse a nadie se puso los calcetines, cogió el traje negro y abrió la puerta acompañado de su hijo Fernando, a quien habían avisado en plena madrugada. Parece como si Rocío le hubiera esperado. Era el único de la familia que faltaba. Pero en ese momento Amador tan sólo quería cumplir por última vez su papel de representante. Ni se dio cuenta de que se había vestido sin ducharse. Sólo el rostro de su hija, Rocío Carrasco, y la cara de Ortega Cano reflejan lo que se ha vivido estos días en esa casa. Llevan sin dormir desde el pasado sábado y nadie entiende cómo aguantan. Rociíto no se separa de su novio, Fidel. Le necesita como el aire. De su mano camina, de su ánimo resiste. Sus dos hijos, los nietos de Rocío, están con su padre. Ajenos al dolor. El torero se apoya más que nunca en sus hermanos y sobrinos. Su madre no pudo aguantar tanta pena. Nada más llegar sufrió una lipotimia y la llevaron a casa. Ortega no está sólo, pero es lógico que se sienta perdi- do. Además, aún no ha visto a sus hijos, José Fernando y Gloria Camila, que están en casa de Carmen desde hace días. Ayer no fueron al colegio. Por la mañana les dijeron que mamá está en el cielo. Hoy tampoco estarán en Chipiona. Es mejor así. Sólo los que la han tenido cerca saben lo que Rocío les llenaba. Y el vacío que deja. Desde hace días eran muy pocos los que entraban en su dormitorio. Su enfermedad era demasiado cruel como para permitirlo. Por eso las mujeres de la familia eran las que la arreglaban y cuidaban. Como Rosa, su cuñada, quien tantos años la ha peinado y maquillado. Ayer también lo hizo para que estuviera guapa en ese último viaje con parada en Chipiona. Rocío se ha llevado el rosario bendecido por el Papa que le trajo su amiga Lourdes y una medalla de la Virgen de Regla. Abrazada a su Fe. Ortega Cano recibió ayer con emoción una llamada de Su Majestad el Rey. Por la noche, los restos mortales de la artista fueron trasladados hasta su ciudad natal a bordo del mismo avión privado que la trajo viva de Houston a España. Entonces se habilitó para una UVI móvil. Ahora para un cortejo fúnebre.