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ABC VIERNES 2 6 2006 Internacional 29 La candidata socialista a la Presidencia de Francia opta por la mano dura Ségolène Royal pide centros militares para los delincuentes juveniles JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Proponiendo el encierro de los jóvenes delincuentes en centros militares y la retención automática de las ayudas sociales a sus familias, Ségolène Royal, la candidata socialista a la Presidencia favorita en los sondeos, ha consumado un brutal giro a la derecha que divide e inquieta al PS y es recibido con ironía por la derecha y la extrema derecha, que se consideran víctimas de competencia desleal Mientras los elefantes del PS (apelación familiar de la vieja guardia socialista) asisten con irritación mal contenida a la ascensión imperial de Ségolène Royal en los sondeos, la compañera de François Hollande, primer secretario, se ha embarcado en una campaña a paso de carga, con desplazamientos casi diarios. En Bondy, en el norte de Francia, Ségolène, como la llaman popularmente los militantes, ha dado su segundo aldabonazo. Hace semanas, se dijo partidaria de un modelo socialista semejante al de Tony Blair, en Inglaterra. En Bondy, su giro hacia la derecha ha ido mucho más lejos y roza lo incontrolable, con dos proposiciones faro: encerrar a los jóvenes delincuentes en centros especializados, con disciplina y vigilancia militar; y suspender las ayudas familiares inmediatamente a las familias con hijos delincuentes menores de edad. Ni Jean- Marie Le Pen, a la extrema derecha, ni Nicolas Sarkozy, a la derecha liberal, se habían atrevido nunca a proponer medidas tan expeditivas, matizadas con el adjetivo militar. Disciplina militar servicio militar centros militares En boca de una líder socialista, candidata a la presidencia, compañera del primer secretario del PS, tal terminología ha precipitado una ola de consternación interna. virtual del PS ha rozado por vez primera una línea roja. No es evidente que el PS pueda asumir sin traumas ese proyecto y esa terminología. A once meses del voto presidencial, los centro militares para delincuentes jóvenes vuelven a plantear el problema de la seguridad en unos términos brutales, cuando han vuelto a pro- ducirse estallidos de violencia suburbana en la periferia de París. Le Pen calla, encantado, convencido de que nadie puede vencerlo en el terreno de la militarización de la lucha contra la delincuencia. Nicolas Sarkozy ironiza, pidiendo que el PS asuma las propuestas de su líder mejor situada en los sondeos. Ségolène Royal AP Críticas en el PS Las Juventudes Socialistas denuncian con violencia unas peligrosas proposiciones demagógicas Jean- Christophe Cambadélis, de la dirección colectiva del PS, se pregunta si su partido puede defender el proyecto de militarización de la seguridad En numerosas federaciones se han multiplicado las protestas y peticiones de explicación ¿Se trata de un giro a la derecha, de un globo sonda o de un lapsus verbal? Quizá haya de todo. Ségolène Royal nació en Dakar, Senegal, en 1953, donde su padre estaba destacado como oficial del ejército colonial. Uno de sus hermanos hizo una controvertida carrera militar. Y otro hermano se ha visto envuelto en oscuros escándalos provincianos. En Poitou- Charantes, la región donde es presidenta, Ségolène tiene fama de autoritaria sedienta de publicidad. Usando el término militar para calificar los centros de detención de menores que ella propone, la candidata