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ABC JUEVES 1 6 2006 Internacional 33 El FBI culminó sin éxito su última excavación. El objetivo era encontrar el cadáver del líder sindical de los camioneros de EE. UU. misteriosamente desaparecido en 1975 Treinta años en busca de Jimmy Hoffa TEXTO PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Identificado ya garganta profunda decisivo para la cobertura periodística del escándalo Watergate, se puede decir que el otro gran misterio pendiente de solución en la historia contemporánea de Estados Unidos es el paradero de Jimmy Hoffa, el líder sindical de los camioneros cuya épica singladura de pulsos laborales, broncas políticas, problemas judiciales y corruptelas con la mafia terminó abruptamente en la tarde del 30 de julio de 1975, cuando tras realizar una última llamada telefónica a su mujer desapareció del aparcamiento del restaurante Manchus Red Fox situado a las afueras de Detroit. Dentro de los recurrentes esfuerzos para encontrar los restos de Hoffa, declarado oficialmente muerto en 1982, decenas de agentes del FBI, con ayuda de antropólogos, geólogos, arqueólogos, perros entrenados y sofisticados radares, han invertido las dos últimas semanas en buscar, rebuscar y excavar en una zona rural de Michigan, no muy lejos de donde hace más de tres décadas el líder sindical se esfumara sin dejar rastro. Las autoridades federales se han concentrado en una granja, irónicamente llamada Sueños ocultos en su momento propiedad de un protegido de Jimmy Hoffa, Rolland McMaster, ahora un anciano de 92 años. En este nuevo capítulo de la inconclusa saga de Hoffa, se llegó a derribar un establo rojo de 437 metros cuadrados, con el compromiso de construir todo lo destruido al actual dueño de esta granja situada en la localidad de Milford. Una factura final para las arcas públicas que podría llegar hasta el medio millón de dólares, entre críticas sobre costes injustificados y prioridades equivocadas. Hipótesis para todos los gustos -Enterrado bajo el Estadio de los Giants en Nueva Jersey. -Arrojado en las proximidades del neoyorquino puente Verrazano- Narrows. -Enterrado a las afueras de Detroit, quizá en un descampado. -Depositado dentro de un hermético barril, que fue incendiado y los restos colocados en el maletero de un coche destinado para el desguace en una chatarrería de Kearny (Nueva Jersey) -Cremado en un incinerador o aplastado en un triturador de basura en Michigan. -Triturado y dado de comer a la fauna salvaje de un pantano de Florida. -Fundido en una planta de procesamiento de grasas. -Ocultado dentro de una mina de carbón de Pensilvania. -Todavía vivo después de huir de incógnito a Brasil en compañía de una bailarina exótica. Jimmy Hoffa en el aeropuerto de Pittsburgh en abril de 1971 ción de disputar el liderazgo del sindicato de camioneros a su sucesor, Frank Fitzsimmons, sin importarle la prohibición temporal de participar en ese tipo de actividades, después de haber sido sentenciado en 1967 a trece años de cárcel por fraude y soborno. REUTERS Condena reducida por un perdón firmado por el presidente Richard Nixon en 1971. Se supone que la Cosa Nostra no estaba interesada en el retorno de Hoffa, quien no siempre se había mostrado dispuesto a colaborar en aventuras financieras como el préstamo de dinero procedente del fondo de pensiones de un sindicato con dos millones de afiliados para financiar la construcción de casinos en Las Vegas. La lista de sospechosos barajada por el FBI, la mayoría ya muertos, se lee como el guión del El Padrino al incluir nombres como Anthony Provenzano, Anthony Giacalone y los hermanos Salvatore y Gabriel Briguglio. Pero de hecho, nadie ha llegado nunca a ser acusado formalmente del supuesto asesinato del polémico Jimmy Hoffa. Célebre en Milford Con el paso del tiempo y la acumulación de toda clase de indicio y soplos, el FBI ha acumulado una frustrante experiencia rastreando el destino final del cadáver de Hoffa. La penúltima búsqueda, en mayo del año pasado, supuso arrancar los suelos de una casa en Detroit sin encontrarse ni rastro del desaparecido sindicalista, cuyo hijo- -James P. Hoffa- -se hizo en 1999 con la presidencia de la misma organización de teamsters liderada por su padre entre 1957 y 1971. Durante las últimas excavaciones en Milford, diversos negocios locales no han dudado en capitalizar tanta notoriedad y expectación con una generosa dosis de mórbido humor. Desde la venta de camisetas que declaraban a este pueblo de Michigan como ideal para reunirse con los amigos y enterrar a los enemigos hasta el plato especial de trece dólares ofrecido por el restaurante Lu Ruby s la ensalada Hoffa, compuesta de un troceado filete de vacuno cubierto por completo de vegetales, champiñones y flores comestibles. Testimonio de un preso Antes de admitir su último fracaso dentro de esta historia interminable, el FBI había insistido en que tenía excelentes pistas para cerrar de forma definitiva el caso. En esta ocasión, se habría actuado siguiendo el testimonio ofrecido por un enfermo y anciano preso, Donovan Wells, que insistió en que el día después de la desaparición del líder sindical de los camioneros pudo observar como dos tipos abrieron una gran fosa en la granja. Además, apuntó que lo hacían junto a lo que parecía una alfombra enrollada. Durante los últimos treinta años, las autoridades federales han operado bajo la hipótesis de que Jimmy Hoffa fue eliminado justo cuando intentaba reunirse con dos conocidos miembros de la mafia para comunicarles su inten-