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26 JUEVES 1 6 2006 ABC Internacional Condoleezza Rice, la secretaria de Estado norteamericana, se dirige a la rueda de prensa que dio ayer en la sede de su departamento, en Washington AFP EE. UU. ofrece negociaciones directas a Irán si congela el enriquecimiento de uranio Washington insiste en la aplicación de sanciones económicas, con o sin respaldo de la ONU como demostración del interés de la Casa Blanca por encontrar una solución diplomática y mejorar las posibilidades de éxito PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. En un cambio radical dentro del desdén mutuo y del enfrentamiento que mantienen Estados Unidos e Irán desde hace un cuarto de siglo, la Administración Bush ofreció ayer la posibilidad de participar- -junto a la troika de países europeos formada por Alemania, Francia y Gran Bretaña- -en negociaciones directas con la teocracia de Teherán. Pero con la condición previa de que Irán interrumpa sus sospechosas actividades nucleares, empezando por su programa de enriquecimiento de uranio y el reprocesamiento de combustible. Antes de partir para Viena para una nueva reunión al máximo nivel, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, planteó en Washington esta oferta como un esfuerzo por eliminar excusas e inyectar una renovada energía en los intentos para fijar tanto una oferta de incentivos como potenciales castigos en función de la respuesta de Irán. Sin entrar en el explosivo terreno de b Rice presenta la propuesta las consecuencias militares, la responsable diplomática de Estados Unidos se limitó a advertir de que si Irán se empeña en mantener su actual desafío nuclear incurrirá seguramente en grandes costes Con todo, la responsable del Departamento de Estado no ha querido confirmar o desmentir si esta inesperada y significativa oferta negociadora forma parte de un entendimiento con Rusia y China- -reluctantes miembros del Consejo de Seguridad- -para poder abrir la vía de sanciones en el contexto de Naciones Unidas si Irán persiste en su programa nuclear no supervisado, al que una parte de la comunidad internacional atribuye la intención de desarrollar armas no convencionales. Hasta ahora, y pese a las crecientes presiones nacionales e internacionales para entablar negociaciones directas, la Administración Bush había rechazado esta posibilidad argumentando que el reto nuclear de Irán no era un problema bilateral sino de todo el mundo. Ayer, sin embargo, Condoleezza Rice presentaba la oferta negociadora, trasmitida a Irán a través del Gobierno de Suiza, como muestra del compromiso de Estados Unidos por encontrar una solución diplomática y mejorar las posibilidades de éxito De acuerdo a los argumentos formu- lados por la secretaria de Estado, esta oferta sobre la mesa va a servir para determinar si el Gobierno de Irán se toma en serio o no un proceso negociador Condoleezza Rice también matizó que este cambio no debe interpretarse como una legitimación o deseo de restablecer relaciones diplomáticas con la teocracia de Teherán, interrumpidas por la crisis de los rehenes de 1979. Según Rice, persiste todo un inquietante memorial de agravios donde destaca el respaldo de Irán a la violencia en Irak. En 2003, Irán suspendió temporalmente su programa nuclear tras admitir que había engañado durante varios años a los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) Pero tras las elecciones celebradas el año pasado, en las que Mahmud Ahmadeniyad se convirtió en presidente de Irán, se volvieron a reanudar las actividades de enriquecimiento de uranio y reprocesamiento de com- bustible nuclear. Trabajos que se han desarrollado sin supervisión alguna pese a las obligaciones de Irán como miembro del Tratado de No Proliferación nuclear (TNP) Señales contradictorias Durante este año, el régimen iraní ha ofrecido señales contradictorias ante la oferta de entablar negociaciones con Alemania, Francia y Gran Bretaña, suspendidas tras dos años de conversaciones. Recientemente, el presidente Ahmadeniyad no dudaba incluso en ridiculizar el plan europeo de incentivos para un acuerdo comparándolo con el timador intento de ofrecer a un niño dulces a cambio de oro. Ante la posibilidad de que Irán rechace esta última oferta, Condoleezza Rice ha pronosticado un aumento de la presión ya sea a través de sanciones financieras con respaldo del Consejo de Seguridad, o si fuera preciso fuera del marco del Naciones Unidas con ayuda de países en sintonía con Washington. Para no salirse del escenario de la ONU, dentro de las negociaciones para conseguir una resolución condenatoria a Irán a lo largo del mes de junio, la Administración Bush habría accedido a excluir del borrador discutido en Nueva York referencias a inmediatas amenazas militares. En 2003, Irán suspendió su programa nuclear tras admitir que había engañado durante varios años al OIEA