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16 Nacional EL DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA NACIÓN LA OPOSICIÓN JUEVES 1 6 2006 ABC Rajoy niega haber pactado con Zapatero y se declara cabreado con Marín El presidente del Congreso dice que saca tarjeta amarilla cuando alguien va al campo a dar codazos b Acebes acusa al presidente del Gobierno de haber reducido España a gobernar contra el PP y opina que el perdedor del debate fue el jefe del Ejecutivo J. L. L. MADRID. Dos asuntos quiso aclarar ayer el líder de la oposición, Mariano Rajoy, sobre su enfrentamiento con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante el debate sobre el estado de la Nación. El primero, que no existió un pacto con el jefe del Ejecutivo para pasar de puntillas sobre las consecuencias del alto el fuego de ETA. El segundo fue expresar su indignación con el presidente del Congreso, el socialista Manuel Marín, por el trato que le dispensó en la sesión del martes. Estoy muy cabreado con el presidente de las Cortes dijo tajante a un grupo de periodistas que le preguntaron en los pasillos de la Cámara si se encontraba satisfecho con el discurso que había pronunciado la víspera en el hemiciclo. Respondió encontrarse muy bien y se limitó a reprochar a Marín que le hubiera interrumpido en varias ocasiones y que, además, no le hubiera concedido el tiempo que, bajo su punto de vista, merece el jefe de la oposición en un debate tan importante como el del estado de la Nación. Marín no quiso pasar la oportunidad de responder a Rajoy. El presidente del Congreso utilizó un símil futbolístico para justificar su enfrentamiento con el presidente del PP. Recalcó que su labor de árbitro en el debate le obliga a sacar tarjeta amarilla a quien sale al campo de juego a dar codazos al adversario o romper el tobillo a un tercero. Quizá fue por el cabreo con Marín o tal vez por su enfado con algunos medios de comunicación- -entre ellos, ABC- -que señalaron el pacto con Zapatero para no hablar de ETA, lo cierto es que Rajoy se tomó con mucha calma la segunda jornada del debate. Llegó al palacio de la Carrera de San Jerónimo a las doce de la manaña- -habían transcurrido ya tres horas desde el inicio de la sesión- cuando Zapatero daba réplica a los portavoces de IU, Gaspar Llamazares y Joan Herrera. Por su parte, el secretario general del Partido Popular, Ángel Acebes, acusó a Zapatero de haber reducido España a gobernar contra el PP y opinó que el perdedor del debate fue el jefe del Ejecutivo. Rajoy pasea con Ignacio Astarloa por los pasillos del Congreso IGNACIO GIL MADRID. Esto es como en una corrida, no puedes salir a torear medio toro Como en el boxeo, el aspirante tiene que salir a buscar el K. O. desde el primer minuto Es como en el fútbol, si perdonas, al final marca el contrario Dudas y lamentos entre los diputados del PP después del primer debate parlamentario en el que Rajoy no se lució. Entre las filas socialistas, por el contrario, satisfacción con el tono del jefe de la oposición y confianza en que salga tocado del envite, precisamente ahora que Zapatero acelera en la carrera de negociar con ETA y sólo la vieja guardia reconoce sentir vértigo. Este debate sobre el estado de la Nación, más intrascendente que ningún otro, deja no obstante algunas claves para la discusión casi monotemática de lo que reste de legislatura, las conversaciones con la banda terrorista: Zapatero quiere adhesión. El presidente del Gobierno sí tuvo a bien hablar de la negociación con ETA con los portavoces del PNV, EA e incluso de Nafarroa Bai. No con Rajoy. Autodeterminación, agrupamiento de presos y hasta Navarra estuvieron en sus respuestas a los nacionalistas vascos, que están encantados con la posibilidad de El presidente del Gobierno sí tuvo a bien hablar de ETA con los nacionalistas vascos y confirmó que sólo quiere de Rajoy un apoyo incondicional, sin información ni consultas Dudas en el PP y vértigo ante la apuesta de Zapatero ÁNGEL COLLADO lista Vasco le parece muy bien la negociación con ETA si hay autodeterminación y todo lo demás, pero siempre que se cuente con ellos. No está dispuesto a que una alianza entre socialistas y herederos políticos de los terroristas ponga en peligro su hegemonía absoluta en el País Vasco. Llamazares pide sitio. Lo que queda de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, pretende hacerse sitio en la gran alianza PSOE- nacionalistas. Ayer mentó a Zapatero el origen de su llegada al poder: la utilización del 11- M. IU se fajó en la agitación de aquellos días de marzo de 2004 y reclama su sitio en el nuevo orden, que el Gobierno también sea de izquierdas en el sentido más clásico. El Congreso, al margen. El presidente del Gobierno y el jefe de la oposición no han debatido en el pleno más importante del año sobre el más grave asunto que afecta a España desde la Transición: la decisión del Gobierno de negociar con la banda terrorista ETA. Y Zapatero se prepara otra sesión para anunciar lo que ya se sabe y sin que se vote nada en la Cámara donde está representada la soberanía nacional. haya precio político a los terroristas para que dejen de serlo siempre que se les permita participar en el negocio. De Rajoy, Zapatero sólo quiere un apoyo que él mismo ha definido como cerrado Y pisa el acelerador. La complicada posición de Rajoy. El presidente del Gobierno, en sus prisas, no mira atrás. Rajoy le pidió calma y precaución, pero le ha dejado descolocado hasta ante su partido. En el PP saben que si rompen Zapatero les espera para culparles del posible fracaso y si es un éxito, aunque relativo y a costa de otro capítulo de desguace constitucional, el presidente del Gobierno se coronará como príncipe de la paz para su mayor gloria electoral y de per- manencia en el poder. Rajoy también espera la primera cesión de Zapatero a ETA, que puede ser la entrevista López- Otegi, para desmarcarse. CiU vuelve a ser bisagra. El debate ha servido para que Gobierno y CiU hagan oficiales sus relaciones. Tanto, que se adivina la dote. Por dos veces se refirió Zapatero a Convergencia como el próximo gestor de la Generalitat. Duran agradeció el lapsus para humillación de Maragall. Artur Mas, gracias al jefe del Ejecutivo, se ve resucitado y president antes de fin de año. Y bisagra para acceder al poder central como lo fue Pujol con González y Aznar. Recelos del PNV. Al Partido Naciona-