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ABC MIÉRCOLES 31 5 2006 Deportes TENIS ROLAND GARROS 107 Martina Hingis persigue a toda velocidad a Justine Henin La suiza y la belga unen sus candidaturas a la de Amelie Mauresmo DOMINGO PÉREZ, ENVIADO ESPECIAL PARÍS. Una de las primeras consecuencias de la jornada dominical implantada este año como inicio del torneo es que dejó el martes un tanto huérfano de citas interesantes. Con Roger Federer concentrado para su partido de hoy contra el colombiano Falla y con Rafael Nadal paseándose por París, dándole al nuevo juego de Fórmula 1 al que anda enganchado y esperando a su rival de mañana, el estadounidense Kevin Kim, hubo que buscar emociones por otros lares. El morbo se centró en comprobar cómo recibiría el público a la reaparecida Martina Hingis. La suiza y los aficionados de Roland Garros nunca han mantenido una relación idílica. Sin embargo, los cuatro años de retirada y los cinco que llevaba sin aparecer por aquí han limado asperezas. Además, era el primer partido del día en la Central, hacía frío y lloviznaba. Había, por tanto, poca gente y con escasas ganas de bronca. Se percibió en consecuencia más cariño que otra cosa. En cualquier caso, el tenis de la helvética sigue en franco progreso, como demostró en Roma hace unos días al ganar su primer torneo de la temporada. Liquidó a la estadounidense Lisa Raymond con absoluta autoridad. Otro punto de interés llegó poco después, en esa misma pista Central, con la actual campeona, la belga Justine Henin. Se medía con una estonia llamada Maret Ani y solventó el compromiso demostrando un enorme poderío. No resultaría nada descabellado que Hingis y Henin se encontraran dentro de unos días en las semifinales, más aún cuando la rusa Nadia Petrova, a la que todos apuntaban como la posible sorpresa del torneo tras vencer en Amelia Island, Charleston y Berlín, saltaba por los aires al caer ante la japonesa Akiko Morigami. Son, por el momento, una vez completada la primera ronda y junto a Amelie Mauresmo, las que han dado la sensación de encontrarse en el mejor momento de forma. Supondría, además, el broche a una hermosa historia. No mucha gente sabe que en el retorno de Hingis tuvo mucho que ver la propia Henin. Martina era una feliz jubilada Cuidaba a sus caballos, disfrutaba de su retiro dorado, colaboraba con alguna televisión... Hasta publicó su biografía. Pero una curiosa casualidad vino a romper el idílico equilibrio de su existencia. Era febrero de 2005. Se dirigía a una competición hípica y tiraba con su coche del remolque de sus caballos. Iba con un poco de prisa cuando le dio el alto la Policía: exceso de velocidad; multa y retirada del permiso de condu- cir. De golpe, Hingis se quedaba sin su pasatiempo preferido, sin poder moverse de casa y, en consecuencia, sin montar a caballo. Quiso la fortuna que una de sus vecinas en esos momentos en Florida, donde se encontraba encallada, fuera una renqueante Justine Henin. La belga se recuperaba de una lesión de rodilla y de una enfermedad vírica. No tardaron en ponerse de acuerdo y la suiza empezó a hacer de sparring de su colega. Ahí, en esos entrenamientos, fue donde Hingis se convenció de que su tenis podía volver a ser el de antes y donde maduró y preparó el regreso a la competición. Poco después se presentaría de nuevo en sociedad y ahora, cinco meses después, es una de las grandes favoritas para vencer en París, curiosamente el único Grand Slam que falta en su palmarés. La merecida alegría de Beto Martín Y el remate lo ofreció Alberto Martín. Este barcelonés de 27 años ha vivido el peor año de su vida. No pudo empezar peor. Se encontraba en el Open de Australia, que estaba a punto de comenzar, cuando le comunicaron la muerte de su madre. Tuvo que regresar precipitadamente a España y desde entonces no levantaba cabeza. Necesitaba una alegría, un resultado, un premio. Y llegó ayer. Derrotó en un gran partido a Andy Roddick. Le superaba por dos sets jugando de maravilla, cuando el estadounidense alegó dolores en su tobillo izquierdo y se retiró. AP aquí en París. Ha utilizado como excusa el día extra implantado por los organizadores: Deberían subirnos los premios. Si ellos ganan más porque ahora se juega un domingo más, lo que me parece muy bien, tendrían que darnos algo de lo que recaudan Una curiosa casualidad: la retirada de su carné de conducir fue el detonante del regreso de la suiza a las pistas