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70 Toros MIÉRCOLES 31 5 2006 ABC ARANJUEZ (MADRID) REAL MAESTRANZA DE SEVILLA El Juli ratifica su estupendo momento por la puerta grande Plaza de toros de Aranjuez. Martes, 30 de mayo de 2006. Casi lleno. Toros de Luis Algarra Polera, deslucidos, excepto 3 y 6 Enrique Ponce, de grosella y oro. Tres pinchazos y estocada trasera. Aviso (silencio) En el cuarto, estocada y tres descabellos. Dos avisos (saludos) Morante de la Puebla, de azul pavo y oro. Casi entera y dos descabellos (pitos) En el quinto, estocada (silencio) El Juli, de verde botella y oro. Estocada (dos orejas) En el sexto, estocada (oreja) Salió a hombros. JOSÉ LUIS SUÁREZ- GUANES ARANJUEZ (MADRID) El Juli ratificó el buen momento que atraviesa. Recibió al tercero con verónicas aplaudidas en las que ganó terreno. Se sacó al de Algarra a los medios y fue, paulatinamente, a más. Muy buenos muletazos diestros, todos ejecutados con largura y rematados atrás. Abrochó con uno de pecho de lo más conseguido. Pausado y hondo con la izquierda, con perfecto mando, para rematar con un afarolado zurdo de corte vitista y otro de pecho de rango mayor. Sobrevinieron circulares y adornos hasta que llegó la buena estocada final en una labor in crescendo, que demostró su bien ganada trayectoria actual. El sexto arrastraba un pelín una pata, defecto subsanado tras los lances preliminares de Julián. Vimos un gran par de Carretero. El trasteo de El Juli tuvo enjundia, mando y entrega. Luchó con la pertinaz lluvia y supo salvar el obstáculo de los elementos. Siempre volvió a los buenos cauces cuando hubo algunas intermitencias. Se entregó en la estocada y le pidieron la segunda oreja. El primer algarra flojeó desde el principio. Sin nada de particular en el primer tercio, Enrique Ponce lo toreó con su habitual facilidad pero sin pasar de un tono decoroso, especialmente por el lado derecho. Largó mucha tela al lancear al cuarto. Saavedra, con la vara, y los hermanos Tejero, con los rehiletes, se lucieron de verdad. Brindó Ponce a la duquesa de Badajoz, que asistía a la corrida en una barrera acompañada de su hija Simoneta. No pasó de voluntarioso en una primera parte de faena vulgar. Más adelante encontró cierto ritmo, pero recibió un aviso cuando ni siquiera había pensado en entrar a matar. Otro más oiría luego, pero se le reconocieron sus ganas. Morante dibujó un buen quite por verónicas con su media de cierre en el tercero, al que aliñó enseguida. Inusualmente machacón en el quinto, pero sin frutos. Nota: El redactor gráfico de ABC no pudo cumplir su función al denegársele el acceso al callejón, lugar donde sí estaban los representantes de otros medios. Ana Isabel Moreno se convirtió ayer en la primera mujer que preside una corrida de toros en la Maestranza EFE Chicuelo sorprende y Fuentes deslumbra en el debut de la primera presidenta FERNANDO CARRASCO SEVILLA. Cuatro debutantes en la Maestranza. Los tres novilleros, Carlos Doyague, Curro Chicuelo y Salvador Fuentes, y la presidenta, Ana Isabel Moreno, la primera mujer en presidir un festejo en el coso del Baratillo. Dos de ellos fueron esperanzadores, los de Chicuelo, que sorprendió por sus maneras y su concepción del toreo- -pura escuela sevillana, de ésas que no tienen sede ni dirección- y el de Salvador Fuentes, que deslumbró con un toreo de manos bajísimas y ligazón y que sólo el mal manejo de la espada le privó de cortar, cuando menos, dos orejas. Real Maestranza de Sevilla. Martes, 30 de mayo de 2006. Festividad de San Fernando. Una media entrada en tarde entoldada que acabó con frío. Novillos de Villamarta, bien presentados y cuajados, que resultaron manejables, sobre todo los tres primeros y de éstos, destacó el sobrero que hizo 3 extraordinario. Carlos Doyague, de marino y oro. Estocada caída (ovación) En el cuarto, tres pinchazos y estocada (silencio) Curro Chicuelo, de grana y oro. Estocada caída (vuelta tras petición de oreja) En el quinto, media habilidosa (ovación) Salvador Fuentes, de catafalco y oro. Estocada que asoma y cinco descabellos. Aviso (ovación) En el sexto, dos pinchazos. Aviso (palmas) se fue a los medios, le dio el pecho y toreó con la panza de la muleta. A pies juntos, perfilero pero con gracia, corrió la mano con suavidad. Se le ve verde, pero el concepto es extraordinario. Sabor en los remates y profundidad en los de pecho. Faltó continuidad pero los muletazos tuvieron armonía. Un deleite para la vista. Tras la estocada vendría el mitin del palco. El quinto blandeó de salida y se entregó menos. Chicuelo de nuevo dejó muletazos con su personalísimo sello. La pena es que el novillo no repitiese más. En todo caso, un debut esperanzador donde los haya. Toreo de quilates Desafortunado debut presidencial El desafortunado debut vino de la mano de Ana Isabel Moreno, que en esta primera comparecencia en el palco presidencial evidenció falta no sólo de experiencia, sino que le vino grande, grandísimo, este primer compromiso. Primero cuando negó la oreja a Chicuelo en su primer novillo- -hasta ahí todo correcto- -pero sacó el pañuelo blanco en medio de la bronca. ¿Oreja concedida? Eso parecía, a tenor de cómo corría el alguacilillo hacia el desolladero. Pero, craso error. Se trataba del pañuelo blanco que indicaba que saliese el siguiente astado. Se formó la mundial porque ni incluso Chicuelo había saludado. Luego dio una aclamada vuelta. Otro jaleo del bueno se formó en el tercero, un novillo que blandeó excesivamente. Protestó el público, la presidenta hizo amago de sacar el pañuelo verde- -lo enseñó incluso- luego lo guardó, cambió el tercio de varas y cuando se iba a colocar el primer par de banderillas sacó el verde. Como dijo uno, si el año pasado teníamos en el palco a Pañuelo veloz ahora se encuentra Pañuelo indeciso Me parece a mí que veinte años abonada a la Maestranza no es suficiente para desempeñar un cargo de tanta responsabilidad. Seguro que alguna nota tomarían ayer la consejera de Gobernación, Evangelina Naranjo, y el delegado del Gobierno de la Junta, Demetrio Pérez, presentes en el callejón. Ahora, tiempo al tiempo. Pero vayamos al aspecto estrictamente taurino. La novillada de Villamarta fue una corridita de toros que se lidia en cualquier plaza de segunda. Manejable en conjunto, tuvo en los tres primeros los mejores, sobre todo el tercero bis, extraordinario y con unas embestidas de ensueño que cuajó Salvador Fuentes. Sorprendió Curro Chicuelo, continuador de la disnatía del genial torero Manuel Jiménez. Y lo hizo porque demostró aires de otros tiempos, toreo de enjundia que no se aprende en escuelas taurinas sino que se lleva dentro. Su primero se desplazó y tras unos doblones iniciales muy toreros, Chicuelo Y Fuentes deslumbró. Sobre todo porque ofreció dos dimensiones distintas. Su primero, el tercero bis, fue de esos novillos que te descubren a la mínima. Pero este Fuentes tiene quilates en su toreo. Novillo extraordinario y toreo de manos bajísimas, de correr la mano de forma excepcional y de traérselos toreados hasta allí detrás. Si es capaz de torear así más veces, tenemos torero para rato. Muletazos a cámara lenta y ralentizados en su máxima expresión. Lástima que fallase con el descabello. Y con el manso sexto le funcionó la cabeza. Porque lo dejó irse a tablas y allí le puso la muleta, tiró de él y le cuajó series de muchísima profundidad. Ojo a este torero. Lo que tiene que aprender es a ganar pasos con el capote. Pero hay madera. Y de la buena. Carlos Doyague tiene oficio. Firme y seguro con su primero, cuajó muletazos de gran mérito, tirando de su enemigo. Lástima que faltase continuidad. Con el cuarto aguantó parones y corrió bien la mano. Se le nota cuajado y con sitio.