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ABC MIÉRCOLES 31 5 2006 35 La Policía francesa detiene al sospechoso- -amigo de Villepin- -de propagar el escándalo Clearstream El Ejército israelí vuelve a penetrar en la Franja de Gaza, nueve meses después de la evacuación Bush corona los cambios de gabinete con la designación de un nuevo secretario del Tesoro Los republicanos estaban frustrados con la incapacidad de Snow para convencer al público cumplió con las expectativas de vender a la opinión pública los logros de este gobierno al ligar la prosperidad a los recortes de impuestos M. GALLEGO NUEVA YORK. Con los índices de popularidad más bajos que se hayan visto en Estados Unidos desde que Richard Nixon dimitiese, el presidente George W. Bush coronó ayer los cambios de gabinete iniciados en marzo con la designación de un nuevo secretario del Tesoro, Henry Paulson, que sustituirá a John Snow. Tanto el gobierno como el partido republicano habían manifestado en privado su frustración por el poco crédito que le da la opinión pública a los éxitos económicos cosechados, algo de lo que culpan al saliente secretario del Tesoro. La retirada de Snow no es, sin embargo, forzada, ya que el encargado de la política económica de EE. UU. había avanzado públicamente su intención de abandonar el cargo, tras tres años y medio. Su llegada al gobierno se produjo tras la agria dimisión de Paul O Neil, que al retirarse de la vida pública criticó la escasez de maniobra que le había permitido el ala dura del gobierno de Bush. O Neil fue considerado un traidor, pero Snow se marcha lleno de elogios, y de hecho representará a su país en la próxima reunión que celebrarán los ministros financieros del grupo de los Siete en San Petersburgo (Rusia) el próximo día 9. No en vano se le atribuye la salida de la recesión con un crecib Ya ayer, Henrry Paulson miento que en el primer trimestre de este año ha alcanzado el 5.3 además del aumento de la productividad. Los rumores sobre su sustituto habían ido en aumento durante las últimas semanas, pero los nombres que más se barajaban venían del mundo corporativo y, en particular, del círculo allegado al presidente Bush, que se ha caracterizado por premiar la lealtad. Bush y Paulson, ayer en la rosaleda de la Casa Blanca AP HENRY PAULSON Nuevo secretario del Tesoro de EE. UU. Prestigioso financiero Esta vez, sin embargo, el mandatario que se enfrenta a la recta final de su gobierno y a elecciones legislativas ha preferido la credibilidad. Hasta ayer Paulson ganaba 38.5 millones de dólares anuales como presidente de la prestigiosa firma de analistas e inversiones financieras Goldman Sachs. Un bonito sueldo al que ha renunciado para convertirse en el que se espera sea el último secretario del Tesoro de Bush. Ya ayer, durante el anuncio en el Jardín Rosado, Paulson cumplió con las expectativas de vender a la opinión pública los logros de este gobierno republicano al ligar la prosperidad a los recortes de impuestos realizados en el primer mandato de Bush. Se trata de un movimiento conflictivo al que los demócratas echan la culpa del inmenso déficit que ostenta el país, después de que la anterior administración de Bill Clinton le entregase el gobierno con superávit. Bush agradeció el sacrificio que hace al abandonar su cómodo puesto en Wall Street por la tormentosa vida política y alabó su habilidad para explicar con claridad complicados conceptos económicos. De Wall Street a la Casa Blanca J. L. DE HARO NUEVA YORK. Henry M. Paulson, sexagenario consejero delegado de la firma Goldman Sachs, se convertirá en el sustituto de John Snow al frente de la Tesorería estadounidense si el Senado da su aprobación. Casado y con dos hijos, este amante de la naturaleza ya coqueteó con la política de Washington en los 70 cuando colaboró con el Gobierno de Nixon y trabajó tanto en la Casa Blanca como en el Pentágono. En 1974 llegó a las oficinas de Goldman Sachs en Chicago y desde entonces su carrera dentro de la compañía fue meteórica hasta que, en 1999, se hizo con el puesto de consejero delegado. El presidente Bush le definió como una persona honrada y fiel a sus principios, cualidades importantes a la hora de tener que lidiar con las carteras de millones de estadounidenses. Pese a ser millonario, Paulson sabe explicar en términos sencillos todos los aspectos que salpican la áspera economía. Es consciente de que la economía estadounidense es una verdadera maravilla que debe estar al día para poder mantener su nivel de competencia mundial Paulson fue un intrépido jugador de fútbol americano, despuntó en sus estudios de Lengua Inglesa en la prestigiosa Universidad de Dartmouth y después en el Máster en Administración de Empresas en Harvard. El elegido de Bush será el primer secretario del Tesoro de EE. UU. que sale del corazón financiero de la Gran Manzana para trasladarse a la dura tarea de explicar y convencer sobre la política económica del presidente Bush. Sus predecesores, Paul O Neill y Snow, no lo tuvieron fácil. Quizás el espíritu financiero que corre por las venas de Paulson le haga acordarse de los inversores cuando tenga que enfrentarse a las sombras que se ciernen sobre la economía americana como, por ejemplo, el fortalecimiento del dólar.