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6 Opinión MARTES 30 5 2006 ABC AD LIBITUM POR OTRA PARTE UN DEBATE POLIVALENTE EL AGRAVIADO BURGUÉS CATALÁN E L debate sobre el estado de la Nación es, en principio y junto con los del Presupuesto, el máximo acontecimiento parlamentario del año. Es, de hecho, un examen a la acción del Gobierno y, de paso, un chequeo válido para conocer el nivel de fuerza en los partidos de la oposición. Este año- -hoy- -el debate tiene más interés que nunca porque estamos en pleno espasmo plurinacional y estatutario y ello, aunque José Luis Rodríguez Zapatero trate de disimularlo en sus expresiones vascas, catalanas o andaluzas, llega a la inquietud de las gentes. Quizás por eso el debate trae en esta edición más aromas de fiesta de fin de carrera que, como es costumbre, de celebraM. MARTÍN ción de fin de curso. FERRAND Técnicamente, la superioridad dialéctica, la fuerza intelectual de Mariano Rajoy resultan muy superiores a las de Zapatero, un parlanchín sin contenido, maniobrero y capaz de vestir con los ropajes de la bondad las circunstancias menos deseables. Aún así, la marrullería suele tener éxito en un país que, como el nuestro, además de confundir el peso con el volumen, tiende a la adhesión a las siglas con preferencia a la valoración de las ideas. Leopoldo Calvo Sotelo, el mejor parlamentario entre los grandes líderes de la democracia, apenas se comió una rosca como consecuencia de sus brillantes intervenciones en el hemiciclo, y su Gobierno se quedó en un hilván entre la ingenua espontaneidad de la UCD y las más pícaras maneras del PSOE. La debilidad parlamentaria en la que se asienta Zapatero, reforzada por la situación catalana, puede traer como efecto principal un adelantamiento de las próximas legislativas. El presidente no tiene la fortaleza que se requiere para ser náufrago voluntario y enfrentarse a las tormentas y, en consecuencia, buscará la cobertura de las hipótesis que le aseguran una victoria electoral, reforzada sobre su última derrota, y la seguridad de poder mantener las prestaciones, más o menos gratuitas, de sus amigos y beneficiarios. En eso cuenta con la incapacidad del PP para hacer amigos. Ese aire de finiquito será el mayor obstáculo que debe vencer Rajoy en esta confrontación que, de ser como sospecho, tendrá el valor de un primer debate electoral. Zapatero no puede presentar grandes logros y habrá de insistir, en el sentido en que le vienen preparando el terreno sus más eficaces colaboradores, en la demonización del PP y su gente. A Zapatero le conviene hablar de futuro y Rajoy necesita evidenciar la catástrofe del presente, expresándola en la inseguridad ciudadana y en el descoyuntamiento territorial de España. Dentro de veinte días el referéndum sobre el Estatut nos dará las primeras señales ciertas sobre los vientos políticos dominantes en los próximos comicios, tanto en Cataluña como en el ámbito nacional español; pero, desde hoy, el debate empezará a mover la desorientada veleta de la opinión pública. E burguesía catalana, según he podido certificar a través L peaje. El maldito peaje de las autopistas resude frecuentes contactos con empresarios del Principame mejor que ningún otro símbolo el agravio ecodo. Sin discutir que hay argumentos que pueden sustennómico que la burguesía catalana siente respectar los agravios que la burguesía empresarial siente en to de Madrid. Barcelona fue la primera capital española su cuerpo y en su cartera, antes de apuntarse al proyecque se comunicó con las ciudades próximas vía autopisto liderado por CiU y el PSC, los empresarios- -auténtita de peaje. Cuando se construyeron las primeras autocos pilares de la sociedad catalana- -deberían pregunpistas, en la década de los setenta, la figura del peaje tarse si un Estatuto inspirado en filosofía tan insuscitó no pocas protestas, pero pronto quedatervencionista, no será la mejor receta para saron agostadas por la ventaja objetiva que supolir de Guatemala y entrar en Guatepeor. nía la autopista y el orgullo de continuar a la Por otra parte, los problemas de identidad y vanguardia de las infraestructuras de España. crecimiento económico de Cataluña no radican A la vuelta de los años, la burguesía empresasólo, ni fundamentalmente, en el drenaje de rerial catalana piensa que el dinero que pagaron cursos que supone la legislación constitucional sus turismos y camiones por circular por autovigente, ni en soportar las disposiciones admipistas de peaje sirvió para que prácticamente toJOSÉ MARÍA nistrativas nacionales o comunitarias dictadas das la ciudades españolas estén comunicadas GARCÍA- HOZ a 600 o a 2.000 kilómetros de distancia. En mi por autovía, que es una autopista de segunda diopinión, el verdadero problema reside en que el emprevisión, pero de circulación gratuita. En definitiva, si el sariado catalán, que históricamente fue el motor de la resto de las comunidades autónomas españolas acorrevolución industrial en España, en los tiempos postintan distancias socioeconómicas respecto de Cataluña, dustriales, no ha sabido interpretar el espíritu de una en buena parte se debe a las prestaciones fiscales catalaeconomía en la que declina el peso de la actividad indusnas. Obviamente, tan tosco razonamiento concluye que trial a favor de la mentalidad financiera. el nuevo Estatuto de Autonomía puede ser la herraEsa falta de entendimiento de las características de mienta que ponga fin a la situación que, en claro abuso la economía financiera explica- -más allá de cualquier de la solidaridad interregional, favorece que el dinero desventaja burocrático- administrativa- -que las emgenerado en la industriosa Cataluña sirva para finanpresas catalanas no hayan protagonizado ninguna de ciar el generoso Plan de Empleo Rural de Andalucía, o las grandes fusiones registradas en España durante los de Extremadura. últimos quince años, excepto la más reciente y precisaEn un entorno de proteccionismo comercial, el acuermente del sector de autopistas. Y no toda esta carencia do histórico según el cual Cataluña aportaba dinero pase explica en función de la falta de capital financiero, ra las regiones más pobres, pero a cambio ese mercado sino- -un poco de autocrítica, señores- -en la ausencia español estaba reservado para los productos catalanes, de determinación, de imaginación y de apertura estrapodría prolongarse indefinidamente. Pero ahora, tras tégica. Entre esa ausencia de imaginación financierola liberalización comercial provocada por la UE y la empresarial y el intervencionismo del Estatuto, CataluOMC, andaluces y extremeños pueden libremente deciña corre serio peligro de verse reducida a la condición dir comprar a mejor precio mercancías italianas o chide taller industrial, muy limpio y muy sofisticado, pero nas. O sea, que las empresas catalanas se las ven y se las sin posibilidades de competir con los conglomerados desean para competir en un entorno internacional gloindustriales eurochinos, o euroindios. balizado. josemaria garcia- hoz. com A grandes rasgos, este discurso es compartido por la