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ABC LUNES 29 5 2006 Deportes 91 CAMPEONATO DEL MUNDO DE FÓRMULA 1 GRAN PREMIO DE MÓNACO ALONSO Y UNA CARRERA (POR DETRÁS) FRANCISCO DEL BRÍO El actor Kevin Spacey con los pilotos de Red Bull (Klein, Doornbos y Coulthard, a la derecha) con la S de Supermán en el mono EFE El escocés, dos veces ganador en Mónaco, personificó el espíritu descarado de Red Bull al subirse con una capa del superhéroe al podio, junto a Alonso y Montoya. La película se presentó el jueves en el macro- bar del equipo con la asistencia de Kevin Spacey y el resto de los actores Supermán Coulthard TEXTO J. C. C. MÓNACO. El tema del fin de semana era Supermán y el efecto propagandístico salió redondo para Red Bull. El objetivo consistía en la foto que ayer reproducían las agencias. David Coulthard, tercero en Mónaco y uniformado con la capa del superhéroe estrechando la mano del Príncipe Alberto en el podio. El estilo Red Bull. Llamar la atención por encima de todo. No se mueve un átomo de naturaleza en el paddock de la Fórmula 1 sin que surja algún tipo de comentario acerca de Red Bull. Ya sea por las dimensiones de su macro- bar- restaurante- sala de fiestas- lugar de encuentro, por la belleza de las modelos que acuden a mojar allí el gaznate, por el folleto diario que imprimen en cada gran premio Red Bulletin se llama) o por el ambiente siempre festivo que aflora por allí. Red Bull ha conseguido que se hable de la inclasificable bebida más que por las hazañas de sus pilotos, el austriaco Klien y el escocés Coulthard. Hasta ayer, el día en que confluyeron publicidad y resultado. Red Bull son dos equipos en uno, ya que la firma austriaca también es la propietaria de Toro Rosso (toro rojo en castellano, red bull en inglés) y las buenas noticias llegaron de la mano de Coulthard, cuya fiabilidad en Mónaco está más que probada. Ha ganado dos veces (2000 y 2002) y fue segundo en 1996. Durante todo el fin de semana, los creativos de Red Bull ingeniaron un variado temario para promocionar Supermán, el retorno la película de Bryan Singer que devuelve al héroe del cómic a la actualidad. La cinta se presentó en el puerto de Montecarlo el pasado jueves con la asistencia de Kevin Spacey, Randon Ruth y Kate Bosworth. Fiesta por todo lo alto hasta las tres de la mañana que acabó en una discoteca cercana. El stand de Red Bull incorporó para la ocasión una piscina itinerante a su establecimiento en el paddock, para acompañar al calor y dar colorido a los butacones. El coche Red Bull con motor Ferrari cambió su publicidad para esta carrera y en el alerón trasero fun- dió el logotipo de Supermán. Coulthard y Klien se pasearon durante el viernes, el sábado y el domingo con un anagrama extra en el pecho de su mono de trabajo, la S del súper héroe. Trece victorias Así que al veterano Coulthard (trece victorias en su palmarés en doce temporadas) no le quedó otra que incorporar la capa a su indumentaria en el podio. Somos un equipo que está creciendo y es magnífico ofrecer este tipo de resultados al trabajo de todos resumió el escocés, quien recibió más preguntas que Alonso en la rueda de prensa oficial de la FIA. Para mí se trata de una satisfacción personal porque en esta carrera siempre me encuentro a gusto- -aseguró el escocés de 35 años, el segundo más veterano de la parrilla detrás de Michael Schumacher- Se trata de un gran premio en el que sabes que siempre puede pasar algo. Es muy bonito regresar al podio Acaban las carreras y las escuderías emiten sus comunicados en inglés. Informes políticamente correctos, sin estridencias, con explicaciones más o menos dirigidas. Red Bull subió al podio y se desmelenó, al estilo de la casa. Superman! Superteam! Superpodium! decía el titular en cuerpo 30 de la nota. David Coulthard 35 años Nació el 27 de marzo de 1971 en Escocia. Debutó en la Fórmula 1 en 1994 con el Williams Renault. Durante nueve temporadas en McLaren. Se estrenó con Red Bull el año pasado. Sus números Ha participado en 200 carreras de F- 1 y ha ganado 13. Ha conquistado doce poles y ha salido 37 veces desde la primera línea. Además, ha sido 26 veces segundo y 22, tercero. Subcampeón mundial en 2001. as mangas de clasificación de los sábados resultan más entretenidas que la competición del domingo, como lo demuestra el lance de este fin de semana. Todo porque salir el primero en Montecarlo es casi como tener media carrera ganada, por mucho que en esta ocasión Alonso debió perder sus buenos kilos hasta que se cumplieron los dos primeros tercios de la carrera, pues tener constantemente detrás, a menos de medio segundo, a Raikkonen debe ser como para romper el tope del pulsómetro. Pero el temple del asturiano y la fiabilidad del Renault han arruinado las esperanzas de muchos. Aunque en esta ocasión hay que admitir que hemos visto cosas muy interesantes, como ver rodar en un pañuelo a Fernando, Kimi, Webber y detrás casi unidos al resto de pilotos que luchan por estar dentro de los puntos. Aunque las posibilidades de ver adelantamientos eran escasas, verles rodar tan próximos y entre muros ya fue todo un espectáculo. Pero antes de llegar a la vuelta cincuenta, la rotura del motor Cosworth de Webber desmontó toda la posible aventura del piloto finlandés y del australiano. La salida del coche de seguridad trastocó la situación. Alonso aprovechó la ocasión para adelantar su repostaje. Su motor aguantó mejor que ninguno el calor al rodar lento, mientras que el Mercedes llevaba mal el clima mediterráneo y rompía la mecánica y todos los esquemas de la carrera. Toyota se hunde ella solita, quizá con alguna ayuda de sus pilotos, incluso se sabe que Trulli no cuenta con todo el apoyo de su equipo, aunque en Mónaco su actuación fue más aceptable que en España. Otro de los lances fuera de toda lógica fue el de Barrichello. Perder el podio por sobrepasar la velocidad en el pit lane y además en su única parada, estrategia que era una de sus mejores bazas. El caso de Button es simplemente que el circuito monegasco le venía grande. Y no puedo terminar sin decir algo de Schumacher, que pasó en menos de veinticuatro horas de villano a héroe. Si hubo premeditación en la absurda maniobra en la clasificación no lo sé, y en el caso de que fuera cierto habría que saber de quién fue la decisión, pero en ningún caso empaña el pundonor del piloto, que fue el que más riesgos tomó en la carrera por no dar nunca la batalla por perdida. L