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60 Cultura LUNES 29 5 2006 ABC CLÁSICA CDMC Obras de Riley, Narayan, Lena Frank, Golijov, Troilo, Gordon, y Pérez Santiago. Int. Cuarteto Kronos. Lugar: Auditorio MNCARS. Madrid. TEATRO MUSICAL El Mikado Autores: Gilbert Sullivan. Dirección: Joan Lluís Bozzo. Traducción texto: Xavier Bru de Sala. Arreglos y dirección musical: Joan Vives. Dramaturgia: J. L. Bozzo, Anna Rosa Cisquella y Miquel Periel. Escenografía y vestuario: Montse Amenós e Isidre Prunés. Coreografía: Anna Briansó. Iluminación: Lluís Navarro. Principales intérpretes: Josep Ferrer, Josep María Gimeno, Iván Labanda, Dulcinea Juárez, Mariona Blanch, Albert Muntanyola. Lugar: Teatro Gran Vía, Madrid LUZ Y SONIDO ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE ras más de tres décadas de trabajo y medio centenar de obras estrenadas, el cuarteto Kronos es como los viejos rockeros: se deja admirar tanto por maduros vanguardistas de vida ordenada como por jóvenes ávidos de novedad y experiencia (s) A ninguno de ellos defraudó su concierto en Madrid. Menos aún la puesta en escena con luces de colores diseñadas por Larry Neeff y realización sonora de Mark Grey. Todo al servicio de una ensalada de obras tocadas por el mestizaje: minimalismo y ambiente galáctico, melodismo de raíz popular, induismo occidentalizado, americanismo tribal y urbano, algún toque andaluz, regusto químico y hasta asuntos tenebrosos. Será casualidad, pero mientras algunos monsters finlandeses triunfan en añejos festivales de la canción, el Kronos proclama su vigencia proyectando sus lóbregas sombras al ritmo del metálico Camposanto del mexicano Felipe Pérez Santiago. Será porque en el arte no hay fronteras, ni para las músicas innecesarias ni para las estimables. Aunque con el Kronos, unas y otras se digieran sin distinción, con su correspondiente sonorización y bajo la vista algo under de un telón de fondo digno de un salón decimonónico por mucho que se disimule con colores de cambiante y alevosa nocturnidad. Porque de todo ello también participan el muy solicitado compositor Osvaldo Golijov, tan empeñado en rediseñar los signos de identidad de tantas naciones, y el veterano Terry Riley nacido al lado de la repetición y amigo de lo espectacular. La cuestión es que los grandes intérpretes del Kronos siguen fieles a ese inconformismo que tanto hace por escarbar en lo más moderno. T Niño Josele JORDI ROMEU QUE VEINTE AÑOS ES MUCHO JULIO BRAVO Niño Josele rinde en Paz homenaje a Bill Evans El guitarrista flamenco se sumerge en el jazz de la mano de Javier Limón y Fernando Trueba b Cuando escuchas músicas co- H mo la brasileña o la cubana, el tango o el jazz, te das cuenta de lo mucho que te pueden aportar como músico y como persona J. B. MADRID. Fue Bebo Valdés quien le puso sobre la pista de Bill Evans. Niño Josele, uno de los más seductores guitarristas flamencos de la actualidad, tocaba junto a él en la gira de Lágrimas negras y el pianista cubano le abrió un mundo nuevo. Y unos compases apenas apuntados con su guitarra del Waltz for Debby en ese hogar que es Casa Limón, y delante de Fernando Trueba, abrió la espita de una idea que acaba de cobrar forma en un disco, Paz uno de los más hermosos trabajos editados últimamente en España. En él, junto al guitarrista, músicos de primera división como Marc Johnson, Horacio el Negro, Joe Lovano, Freddy Cole, Tom Harrell, Estrella Morente, Jerry González y Javier Colina. Niño Josele, a quien en los últimos tiempos se ha podido ver junto a artistas como Paco de Lucía- el maestro Paco Enrique Morente, Diego el Cigala o Andrés Calamaro, no ha querido en este disco realizar versiones flamencas y guitarrísticas de la música de Bill Evans, sino acercar su guitarra al mundo del pianista y expresar a su manera lo mismo que expresaba el pianista. El jazz y el flamenco se parecen mucho en ese sentido; cuando se descubren músicas como el jazz, como el tango, como la música brasileña, cubana... que vienen todas de la raíz, te das cuenta de lo mucho que te pueden aportar; y no sólo como músico, también como persona. Te abren los ojos hacia la literatura, la pintura, incluso el idioma. Y eso no hace más que enriquecer. Soy flamenco, y recuerdo cuando mi madre me sentaba en sus rodillas y me cantaba por soleá. Esa raíz está dentro de mí y lo único que me queda es aprender y enriquecerme La fusión, la mezcla, son hoy en día inevitables para Niño Josele. Lo que hay que hacer es aportar lo que uno tiene a otras músicas, no tratar de imitar o de hacer lo que otros saben hacer mejor que tú ace veinte años, el grupo catalán Dagoll Dagom sorprendió al dar un giro a su trayectoria y montar El Mikado una opereta de Gilbert Sullivan, considerados por muchos los padres del musical moderno, y toda una leyenda en el ámbito anglosajón. No era una apuesta sencilla, porque, al contrario de lo que ocurre hoy, el musical no tenía raigambre en nuestros escenarios y la obra, aún siendo una de las más representadas en todo el mundo, apenas era conocida en España. El éxito de la propuesta liderada por Joan Lluís Bozzo y Anna Rosa Cisquella dio un gran impulso al género y Dagoll Dagom encontró además una vía por donde transitar, que ha dado frutos más que notables. La reposición de El Mikado dentro de las celebraciones del XXX aniversario de la compañía, demuestra que la premisa que mantiene Dagoll Dagom- -teatro popular de calidad- -es posible. La versión de esta opereta, un fijo dentro de las carteleras británicas, es brillante, divertida. Mantiene intacta la frescura, la ironía. El trabajo de Joan Vives en la adaptación musical es impecable, y la opereta se presenta despojada de cualquier ampulosidad. Hay quien podría pensar que posee demasiado ligereza, pero Dagoll Dagom ha hecho de la necesidad virtud y se agradece tanta desnudez escénica, que ayuda a que aflore todo el humor mordaz que tiene esta inmarcesible pieza. Bozzo decía que la diferencia con respecto al montaje de 1986 era la compañía, que fue entonces mucho más difícil encontrar intérpretes que canten, bailen y actúen con solvencia. Hasta en eso tiene este montaje que ver: Y el elenco que viaja a ese Japón imaginario todos los días es extraordinario: destaca el imponente Mikado de Josep Ferrer; el magnético Ko- ko de Josep María Gimeno, sobre cuyo personaje descansa buena parte de la acción; la divertida pareja juvenil, Iván Labanda y Dulcinea Juárez. Son las puntas de lanza de un reparto que brilla en un montaje brillante.