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58 Cultura 65 FERIA DEL LIBRO DE MADRID LUNES 29 5 2006 ABC Tomás Álvarez publica El canto del alcaraván un lamento sobre el mundo rural b El autor presenta el libro esta tarde en el Círculo de Bellas Artes en compañía de Rogelio Blanco, director general del Libro, y Julio Llamazares V. A. P. MADRID. El canto del alcaraván es como un lamento de atardecer, un canto que a veces se asocia a los malos presagios; sonido en la memoria, esa memoria que perdura en el ser humano Tomás Álvarez (Villamejil, 1948) es un periodista que trabaja desde su juventud en la agencia Efe y que, tras publicar diversos ensayos y El búcaro de azucenas su primera novela, ha regresado a la patria de la infancia con El canto del alcaraván (Editorial Tabla Rasa) un canto de decadencia y de desamor, que presenta esta tarde en el Círculo de Bellas Artes en compañía de sus paisanos Rogelio Blanco, director general del Libro, y Julio Llamazares. La historia que novela Álvarez tiene sus raíces en un pequeño pueblo de su tierra leonesa, pero el escenario bien podría haber sido cualquiera de esos pueblos o aldeas de la España interior que en la segunda mitad del siglo XX sufrieron el éxodo de su juventud y quedaron sumidos en la desesperanza: En el canto hay dos libros, dos geografías (interior y costa, decadencia y desarrollo) En el tramo final, vuelta al lugar de origen. Se ve la decadencia en la escuela derrumbada o en el mismo retrato de la realidad rural; se oye en el canto del ciego... Esa decadencia es real. Hay aculturación y desestructuración social. El maestro ha sido sustituido por el televisor y la gente se atonta; la bombardean con historietas y olvida conocimientos, sentimientos de grupo, capacidad crítica... Y biológicamente, un desastre. Los pueblos exportan carne, pero no bovina u ovina, sino de trabajadores, que van a nutrir la maquinaria de los territorios más beneficiados por su ubicación y tecnología. El interior se olvida y se transforma en un gigantesco asilo A la decadencia de los pueblos que han sufrido la peste de la despoblación se une el desamor de quienes los abandonaron por seguir los cantos de las sirenas homéricas que los tentaban desde la gran ciudad: Los personajes salen cargados de ilusión, y acaban frustrados e incompletos. La vida no les da lo que esperan y la ciudad- -que en el medioevo era la expresión de la libertad- -no es sino rutina y hastío Antonio Mingote, ayer firmando libros en la Feria y atendiendo a una joven admiradora Autores como Mingote o Gala, junto a Vargas Llosa y el Nobel José Saramago fueron las firmas más demandadas en la calurosa sesión dominical del primer fin de semana de esta Feria del Libro, que este año se propone como objetivo la divulgación científica entre el público lector ¡Póngame algo distinto a lo del año pasado! TEXTO: ANTONIO VILLARREAL FOTO: FRANCISCO SECO MADRID. En una apacible, pero calurosa mañana de domingo en el Retiro, en una de las puertas que dan acceso al parque, dos vagabundos se refugian bajo la sombra de los árboles. Uno de ellos permanece con la mano estirada, aguardando la limosna de alguno de los numerosos visitantes, mientras el otro sostiene entre sus manos un bestseller de Larry Collins con el que alguien le ha obsequiado. Este detalle anticipa, además de la celebración del centenario del nacimiento de Samuel Beckett- -maestro en el diseño de parejas de vagabundos como Vladimir y Estragón- -una animada sesión dominical en el primer fin de semana de la Feria del Libro de este año, que, además de al dramaturgo irlandés, tiene en esta edición, la número 65, a la Ciencia y a Ramón y Cajal- -al cumplir también 100 años de la entrega del Nobel al científico- -como protagonistas. En el día de ayer, la presentación de Por qué la nieve es blanca. La ciencia es para todos (Páginas de Espuma) de Javier Hernández Panadero sirvió como principal acontecimiento para el propósito de divulgar el conocimiento científico entre los lectores. Como de costumbre, en los pasillos de la Feria, los cientos de visitantes se agolpaban frente a las casetas donde sus autores predilectos estampaban autógrafos y dedicatorias con generosidad. El altavoz que anunciaba ininterrumpidamente los nombres de los autores y su ubicación en las casetas de la Feria hacía también desplazarse a los asistentes de un extremo a otro del paseo. Escritores, historiadores o poetas como Álvaro Pombo, Luis Antonio de Villena, Antonio Gala, José Saramago, Fernando García de Cortázar o Luis Mateo Díez, entre otros, se dieron cita a lo largo de la jornada. Tres horas firmando Sin embargo, las mayores aglomeraciones de lectores (o buscadores de autógrafos) se acumulaban frente al stand donde Antonio Mingote se refugiaba del calor y otro en el que Mario Vargas Llosa proseguía con la maratoniana presentación de Travesuras de la niña mala Mingote, que pasó casi tres horas firmando -desde las 11 a las 2 de la Según rezan los paneles de la Comunidad en la Feria, 7 de cada 10 madrileños son lectores tarde- -se declaraba muy satisfecho con el resultado de la sesión de firmas de su último trabajo, Ricos y Pobres Afortunado y agradecido por disfrutar de una caseta a la sombra para la firma de ejemplares, declaró haber encontrado durante este tiempo gente muy, muy amable. También he tenido la ocasión de coincidir con algunos seres muy conocidos por mí, amigos y también gente de otras ferias, como una señora que me vino con el libro y me dijo: Antonio, póngame algo distinto a lo del año pasado a lo cual yo sonreí y le dije: Entonces, dígame, ¿qué es lo que le puse el año pasado? Con el desenfado de este momento anecdótico, Antonio Mingote calificó con un muy bien la jornada en el Parque. Además de las 346 casetas, existen otras alternativas para el público, que ayer se concentró en buen número frente a la exposición fotográfica de Yann Arthus- Bertrand, sita en el mismo lugar que las casetas. Según rezan los paneles que la Comunidad de Madrid ha dispuesto en el centro del pasillo de casetas, 7 de cada 10 madrileños son lectores La magnífica asistencia que tuvo la Feria durante todo el día de ayer demuestra que esta estadística no sólo incluye a los vagones del metro.