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ABC LUNES 29 5 2006 Madrid 37 Hoy comienza el juicio contra el cirujano plástico acusado de matar a una paciente ABC MADRID. El fiscal y las acusaciones particular y popular pedirán hoy 4 años de prisión y 6 de inhabilitación para el médico Gerardo Senderowicz y su compañera Victoria Bonne, acusados de la muerte de Débora Catalán, que falleció en su clínica de Madrid donde se sometió a una intervención contra la obesidad. En el juicio, que comenzará hoy en el Juzgado de lo Penal número 21 de Madrid, Senderowicz y Bonne se sentarán en el banquillo de los acusados por un delito de homicidio por imprudencia grave y profesional. La acusación popular, ejercida por la Asociación El Defensor del Paciente (Adepa) explica en su escrito de calificación que sobre las 18.00 horas del 25 de febrero de 2002 los acusados- -licenciados en Medicina y Cirugía pero no especializados en Cirugía Plástica- -iniciaron una liposucción a la paciente Débora Catalán. Los acusados comenzaron la operación sin preparar a la paciente con una vía y sin poseer medicamentos para combatir cualquier incidente y le suministraron anestésicos locales sin saber exactamente su cantidad. A los diez o quince minutos de comenzar la operación, Débora Catalán comenzó a convulsionar y entró en parada cardiorrespiratoria, cuadro clínico que no pudo ser remontado por los acusados por lo que llamaron por teléfono al 061, que al llegar a la clínica se encontró a la paciente fallecida, aunque intentaron reanimarla durante treinta minutos. CHEMA BARROSO atenta mirada del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, y de un público formado en su mayoría por familiares de los profesionales. Este simulacro pone de manifiesto que los servicios de emergencias actúan bajo una intensa colaboración y coordinación que los hace capaces de responder a las situaciones más difíciles señaló Gallardón. El alcalde se refirió además al 11- M: Desgraciadamente, la vida nos ha demostrado que la realidad llega más lejos que cualquier simulacro por muy catastrofista que éste sea, por lo que éste no es un ejercicio de exhibición sino un ejercicio necesario No hay respiro Como en aquella jornada tan trágica, la supuesta catástrofe de ayer requería toda una respuesta integral de los servicios de emergencias. Minutos después de producirse la explosión en el supermercado, en un escenario de humo y fuego, el dispositivo médico tiene que atender a las víctimas. Para ello, en seis minutos se monta un centro médico avanzado sobre la calzada y se clasifica a los heridos bajo brazaletes de colores, siendo los del rojo los de máxima prioridad. No hay respiro. Las unidades de intervención rápida acordonan la zona mientras los bomberos sofocan el incendio. Un helicóptero Cóndor, de gran movilidad, evacua a los heridos más urgentes. La policía de asalto trabaja conjuntamente para entrar en el edificio de viviendas, donde se esconde otros de los perseguidos. Una segunda explosión en este inmueble crea un nuevo foco de emergencia. Llegan más ambulancias. También camiones de bomberos para otro tren de ataque y el posterior rescate en altura. Cuando se apagan los fuegos, se reduce la tensión. Es el momento de evaluar los daños, buscar vestigios para la Policía Científica y hacer balance de afectados: 5 fallecidos y 45 heridos. Entonces, los altavoces rescatan a los asistentes: Recuerden, esto es un simulacro