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36 Madrid LUNES 29 5 2006 ABC Cinco muertos y cuarenta heridos es el balance de una doble explosión causada por un tiroteo contra dos delincuentes durante el simulacro anual de catástrofes en Cuatro Vientos Persecución, tiroteo y explosiones bajo la sombra del 11- M TEXTO: FERNANDO NAVARRO FOTO: CHEMA BARROSO MADRID. Mañana de domingo soleada. La calma se respira en el páramo de la Base Aérea de Cuatro Vientos, donde se han levantado un edificio de viviendas de tres plantas y un supermercado de grandes dimensiones. Numerosas personas realizan sus compras en el interior del centro comercial. Viejos coches aparcados alrededor de una y otra construcción terminan por decorar aquel ambiente distendido. Tranquilidad sospechosa. Como si se hubiese visto la película, y se presintiera que algo está a punto de pasar. La intuición es un presagio. De repente, un turismo es perseguido por un coche de la Policía Municipal de Madrid. Suenan los disparos. Es un tiroteo en toda regla. Uno de los coches vuela hasta quedar volcado en la calzada. Los perseguidos logran refugiarse por separado en el interior de cada uno de los dos edificios. Los agentes empiezan a cercar la zona. Sin tiempo a prepararse, una explosión dentro del supermercado hace saltar por los aires lo que quedaba de aquella estampa cotidiana. Una ola de humo lo invade todo. El fuego llega hasta algunos vehículos estacionados, que como un reguero se arrancan en una traca de estallidos. Se activan las alarmas. El ruido de las sirenas tarda menos de dos minutos en hacer acto de presencia en el lugar del suceso. Ambulancias y coches de la policía acuden de inmediato a la emergencia. Es una catástrofe, eso sí, simulada. De esta forma tan trepidante arrancó ayer el simulacro de catástrofes que anualmente preparan los servicios de emergencias del Ayuntamiento de Madrid. La operación consistió en poner a prueba la capacidad de respuesta de Un dramático momento del simulacro de catástrofe en Cuatro Vientos los profesionales de los diferentes servicios que atienden las labores de urgencia en situaciones extremas. Para el reparto de este simulacro, se contó con la participación de 970 personas, de las cuales más de la mitad correspondían a profesionales del Ayuntamiento de Madrid y el resto al Ministerio de Defensa, al de Interior u otras administraciones. La acción corrió a cargo de todos ellos, que hicieron que la ficción fuera lo más parecido a la realidad. Durante más de una hora, demostraron cómo se trabaja en momentos de alto riesgo. Un despliegue que se dispuso bajo la