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18 Nacional LUNES 29 5 2006 ABC Los Reyes presidieron, acompañados por los Príncipes de Asturias, el desfile del Día de las Fuerzas Armadas, en el que también intervino la Guardia Civil J. M. SERRANO El Rey alaba a los Ejércitos y a Sevilla por un magnífico Día de las Fuerzas Armadas El ex director general de la Guardia Civil fue el responsable del desfile terrestre b El desfile movilizó a 1.700 milita- Una jornada entre abanicos y sombrillas Del batir frenético de abanicos que ayer se hizo imprescindible para sobrevivir al termómetro sevillano se libraron pocos: una de ellas, la duquesa de Alba, que tuvo el acierto, sin duda inducido por la experiencia, de llevarse al desfile una sombrilla de un rabioso rosa chicle que contrastó con el juego de beis y grises que escogió para la ocasión la Princesa de Asturias. Doña Cayetana, acompañada de su hijo mayor, el duque de Huéscar, presenció la parada sentada en primera fila, y después se dejó ver, en el brindis de honor presidido por Sus Majestades los Reyes, con el matrimonio formado por Curro Romero y Carmen Tello. Muchos rostros conocidos asistieron al acto del Día de los Ejércitos, pero como siempre, las miradas se centraron en Doña Letizia y en las constantes conversaciones que mantuvo con el Príncipe de Asturias durante la parada militar. Los presentes también destacaron el trato amable de los Reyes, que estuvieron cerca de una hora departiendo con los invitados. De Don Juan Carlos, se decía por el patio del teatro Lope de Vega un piropo que triunfa: que se le ve muy bien. Doña Sofía, de blanco roto, atendió con paciencia las preguntas que le hicieron sobre su nieta la Infanta Doña Leonor. res, 43 aviones y 61 vehículos. Familiares y compañeros de víctimas del Cougar participaron en el homenaje a los caídos LAURA L. CARO SEVILLA. Ha sido un magnífico día y un magnífico desfile Con estas palabras, Su Majestad el Rey resumía ayer al término de la parada militar su impresión sobre el Día de las Fuerzas Armadas celebrado en Sevilla, una jornada espléndida de sol calcinante a 39 grados tocando el mediodía y también de público, que, haciendo honor a la tradición tan sevillana de consagrar las solemnidades con multitudes en la calle, acudió en masa abanico en mano y con galas de domingo a arropar a los Ejércitos. Don Juan Carlos agradeció la acogida cariñosa y simpática A los sevillanos, nuestro afecto y nuestro saludo quiso subrayar el Monarca en una brevísima alocución al término de los actos, durante el brindis final que tuvo lugar en el casino- teatro Lope de Vega, en agradecimiento reparador a una ciudad que en enero estrenaba el año con el escándalo estrepitoso del caso Mena que convulsionó a la familia militar. Volvía ayer el Día de las Fuerzas Armadas a la ciudad hispalense 27 años después de que en mayo de 1979 se con- virtiera en la primera capital española elegida para organizar este evento. Y lo hacía con un desfile impecable de arranque espectacular: la llegada de la bandera nacional caída del cielo, amarrada al tobillo del capitán de la Patrulla Acrobática Paracaidista del Ejército del Aire José Royo, dos veces subcampeón del mundo de precisión de salto. El militar dio cuenta de sus méritos al realizar un descenso milimetrado desde 2.000 metros de altura y aterrizar ya con la enseña en la mano en mitad de la Avenida del Cid, al pie mismo de la tribuna donde Don Juan Carlos- -vestido con el uniforme de capitán general del Ejército del Aire- Doña Sofía y los Príncipes de Asturias presidían la celebración acompañados por el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, y la cúpula militar, encabezada por el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz. El punto exacto donde, segundos antes, tres de sus compañeros más un cuarto de la Brigada Paracaidista habían tocado suelo sucesivamente en una demostración extraordinaria de destreza. Y lo que vino después estuvo a la misma altura del listón. Con la participación en el desfile terrestre, coordinado por el ex director de la Guardia Civil y hoy Mando Aéreo General, Carlos Gómez Arruche, de más de 1.700 soldados y marineros y 61 vehículos- -relucientes para la ocasión- -y 43 aviones en la secuencia aérea, que fue responsabilidad del jefe del Mando Aéreo de Combate, Manuel García Berrio, la parada tuvo representación de unidades llegadas de todo el territorio español. Ningún fallo Funcionaron el ritmo (más de una hora sin un solo parón) los gestos de homenaje- -familiares y compañeros de los fallecidos en el accidente del helicóptero Cougar ocurrido el pasado mes de agosto en Afganistán participaron en el tributo a los caídos- -y hasta el relator, que esta vez sí sincronizó las explicaciones con el paso de cada unidad. Por no faltar, aunque fuera del desfile y a modo de testimonio simbólico y cromático el anfitrión y jefe de la Fuerza Terrestre, teniente general Pedro Pitarch, quiso tener en esta semana de Ejércitos en Sevilla sendas escuadras de Voluntarios Catalanes, Voluntarios Vascongados y Voluntarios de Palma, todas bajo su mando, y que el sábado por la noche custodiaron ataviados con sus vistosos uniformes de época la cena oficial ofrecida a Sus Majestades en la Capitanía General. Un capitán de la Patrulla Paracaidista descendió desde 2.000 metros de altura con la bandera nacional