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ABC DOMINGO 28 5 2006 71 Zara investigará si una de sus empresas subcontratadas en Portugal emplea a niños de entre 10 y 14 años LUCES Y SOMBRAS DEL CÓDIGO UNIFICADO DE BUEN GOBIERNO BLAS CALZADA, ex presidente de la CNMV Manuel Conthe, en una reciente comparecencia pública mendando que el número de consejeros ejecutivos sea el mínimo necesario, aunque ahora ha añadido que, además de lo complejo que sea el grupo de sociedades, se puedan tener en cuenta las grandes participaciones accionariales de aquellos consejeros que tienen funciones ejecutivas. En la versión definitiva se reduce el número de consejeros independientes, que puede ser inferior a tres en consejos de tamaño muy pequeño, pero mantiene que constituyan al menos una tercera parte del mismo. Otro punto que levantó muchas críticas en el borrador fue la recomendación sobre diversidad de género, que mantiene en el texto definitivo, aunque reconoce que lo hace a sabiendas de que pudiera perder trascendencia si se aprueba la anunciada ley de igualdad de género También recomienda la necesidad de que el consejo se pronuncie sobre si es conveniente o no que se mantenga en su cargo a un con- ERNESTO AGUDO sejero que sea procesado- -no sólo imputado- -por cualquiera de los delitos previstos en el artículo 124 de la ley de Sociedades Anónimas, y que en caso de ser condenado supone necesariamente el cese como consejero. En este sentido, el texto impone que el consejo tenga que dar cuenta de forma razonada en su informe anual de gobierno corporativo, en casos de este tipo. Referente al tema de las retribuciones, el código mantiene que el consejo, como punto separado del orden del día, debe someter a votación de la junta general un informe sobre la política de retribuciones de los consejeros. Finalmente, el código recomienda que las sociedades establezcan algún mecanismo que permita a los empleados, de forma confidencial o anónima, denunciar- -los autores del código entienden que se referirán a temas financieros y contables- -las irregularidades que observen en la sociedad, todo ello bajo la supervisión del comité de auditoría. a nueva versión del Código Unificado de Buen Gobierno, que en principio es la definitiva, ha experimentado sustanciales mejoras de fondo y de forma, con respecto al borrador de consulta hecho público en enero de este año. Efectivamente, son mejoras sustanciales de forma la separación entre recomendaciones y definiciones, la referencia a la legislación que hace obligatorios algunos aspectos del buen gobierno en España y el añadido de una cuadro de relación entre las recomendaciones del Código Unificado, las del Código Olivencia, el Informe Aldama y las de organismos internacionales. También es positivo que se hayan suprimido un buen número de recomendaciones, que eran o inútiles o de dudosa utilidad. Sin embargo, sigue teniendo el defecto de no relacionar la legislación positiva con las recomendaciones de manera clara y explícita, y de no dar casi nunca opciones alternativas, que permitirían elegir a las empresas sin tener que explicar los motivos por los cuales no se sigue una recomendación. En este mismo sentido, la gran extensión y los numerosos apartados de bastantes de las recomendaciones hacen muy difícil que las empresas puedan decir si siguen o no una determinada con tan prolija explicación. Por ejemplo, la recomendación 34 tiene cuatro apartados en letras; y dos de ellas, una cuatro y otra tres subapartados a su vez. Lo que obliga de hecho a la empresa a determinar su acuerdo no sobre una recomendación, sino sobre un cúmulo de ellas, si todas lo fueran. Porque sucede que, tanto en esta como en otras recomendaciones, en realidad se está definiendo un sistema de desglose de datos, y por tanto es una recomendación con definición incorporada. Por otra parte, hay quizá un excesi- L El código no trata la traslación de sus recomendaciones al cuestionario de la CNMV para empresas cotizadas vo énfasis en tratar ciertos temas, como es el caso de la remuneración de los consejeros, que comprende siete recomendaciones, de las que dos de ellas son de una minuciosidad fuera de toda lógica. No es el único de los problemas desde el punto de vista del fondo del código, sigue habiendo algunas recomendaciones que están de más, teniendo en cuenta la legislación española, y algunas que parecen inconvenientes, aunque no podamos extendernos en ellas en este momento. Un ejemplo muy significativo es que se propone una votación consultiva en la junta general de accionistas con respecto a la retribución de los consejeros, lo que parece algo excesivamente novedoso, poco comprensible y, además, de consecuencias jurídicas impredecibles. Pese a su extensión, hay un importante aspecto que no se trata en ningún punto: es la traslación de estas recomendaciones, más lo dispuesto por la orden ministerial de diciembre de 2003, al cuestionario de la CNMV para empresas cotizadas, que evidentemente deberá ser puesto al día. Al hacerlo se verán las dificultades de explicación por parte de las empresas, y de comprensión por parte de los inversores, de este código unificado. No hay que olvidar que el propósito de unificar los códigos era mejorar ambos aspectos.