Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 5 06 CLAVES DE ACTUALIDAD Las mujeres acuden al taller durante dos meses para aprender el proceso y luego trabajan en casa Balones Asunto de mujeres en Afganistán Una empresa de Kabul en la que toda la plantilla está formada por mujeres es líder en la producción y venta de balones. Todo un símbolo de los esfuerzos por integrar a la mujer en la vida laboral TEXTO y FOTO: MIKEL AYESTARAN var la labor a casa. Y sobre todo, constituye toda una novedad en un país regido por y para los hombres. Su empresa competidora es Etefagh, cuyo personal es masculino al completo, y donde no aceptan a las mujeres, costumbre habitual en muchos negocios de este país. Etefagh abrió un año después que el taller de mujeres, pero, por el momento, no ha conseguido desbancarle del número uno del mercado nacional. Un día vi a alguien vendiendo balones en el bazar y le pregunté de dónde los había traído. Me dijo que los hacía en su casa, y le pedí que me llevara a verlo. Allí vi que los vecinos participaban en el negocio y entonces pensé que podría ser una buena idea crear un centro similar para las mujeres más necesitadas explica Aziza Mohmmand, ideóloga y directora del taller. Ex profesora de sociología, tuvo que dejar su trabajo durante la dictadura talibán. Dio clases de forma clandestina a las mujeres, obligadas por el régimen a enclaustrarse en sus casas. Tomó entonces conciencia del drama de la mujer en este país. El secreto de nuestro éxito está en la mano de obra. Necesitaban tanto una oportunidad como ésta... que le ponen todo el cariño del mundo, y el resultado es inmejorable. No se trata sólo de disponer de buen cuero, que lo es. Hay que ver la producción en su conjunto, y lo que significa para ellas ganar dinero por sí mismas explica. Sueños con el Mundial Amante del fútbol nacional- -no conoce al Real Madrid ni al Barcelona, pero sabe de memoria la alineación de los principales equipos de Kabul- sueña con ver algún día a Afganistán en un Mundial. Forofismo que contrasta con la decepción por las dificultades para vender a los equipos oficiales. El año pasado nuestros balones fueron los más utilizados por los clubes de la Liga y por la selección, pero este año no han respondido a nuestras ofertas La tremenda carestía de la vida ha obligado a la mujer a dejar la casa y buscar trabajo. Los sueldos son tan bajos y hay tantos hombres lisiados por las guerras, que el papel de la mujer como trabajadora fuera del hogar cobra más importancia cada día. Ahora hacen falta dos sueldos para llegar a fin de mes, y la necesidad pesa más que la tradición El balón más vendido es el Kabul Star, a cuatro dólares. Los hombres del país juegan al fútbol gracias a sus mujeres, y éstas han conseguido romper muchos años de encierro y tradición gracias al deporte rey en Europa, que, poco a poco, va ganando popularidad también en Afganistán. i marido está en el paro y cada día camino dos horas para llegar a casa porque no tengo dinero para el transporte. Quiero aprender deprisa para empezar a llevar dinero. Mi familia lo necesita y esta es una oportunidad Es Bajtawar, una de las doscientas mujeres que cada día acuden a la Muska Ball and Leather Company de Kabul para aprender a hacer balones de fútbol, voleibol y balonmano. Esta empresa está dirigida por mujeres, y su personal es todo de mujeres, la mayoría pobres, viudas, huérfanas o con alguna invalidez. Está localizada en una vivienda de dos plantas en la que las M empleadas se reparten en cuatrosalas bajo supervisión de once monitores- -tres de ellos hombres- donde aprenden los secretos de la fabricación de los balones. Si no tienen a nadie con quien dejar a sus hijos, se los traen con ellas. Sin grandes alardes técnicos, sentadas en pequeños taburetes, aguja e hilo en mano y bajo la corriente de los imprescindibles ventiladores, cosen balón tras balón. Éste es un centro pionero en la introducción del teletrabajo, ya que las empleadas se pueden lle- La carestía de la vida obliga a la mujer a dejar la casa y a buscar trabajo. Los hombres juegan al fútbol gracias a ellas, que empiezan a romper su tradicional encierro