Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30 Internacional DOMINGO 28 5 2006 ABC MONARQUÍA Y PROPIEDAD PRIVADA l respeto a la propiedad privada es el pilar de toda economía de mercado. El 4 de junio de 1998, el Tribunal Constitucional búlgaro restituía las propiedades privadas de aquella Familia Real, confiscadas por los comunistas medio siglo antes. El gobierno conservador de Iván Kostov facilitó la ejecución de la sentencia en beneficio del que resultaría ser el dirigente político que lo desalojó del poder: el Rey Simeón II. Ante el mundo Bulgaria demostró que la propiedad privada legítimamente adquirida era un valor superior. El pasado jueves, un RAMÓN tribunal ruso dictamiPÉREZ- MAURA nó que la Familia Imperial rusa no fue asesinada en julio de 1918 por el régimen comunista, sino por delincuentes comunes. Tan fantástica sentencia- -de la que cabe deducir que los Zares y sus hijos estaban en la casa Ipatiev, en Ekaterimburgo, de vacaciones, porque nadie vigilaba el lugar y allí entraba y salía quien quería- -tiene un trasfondo económico. Se pretende evitar que los descendientes de las víctimas del régimen comunista puedan reclamar sus propiedades. No está claro por qué si después de expropiarte el Estado te mata un chorizo no tienes derecho a la compensación, mientras que si lo hace un comunista, sí lo tendrías. Pero es la lógica que se aplica. Y ésa es la seguridad jurídica que tienen hoy los inversores en Rusia. Dice en privado un ex secretario de Estado norteamericano que el desencanto que le produce la actuación de Putin se ve matizado por la popularidad que le ha dado su autoritarismo tras la anarquía de la era Yeltsin. Sin duda es el caso. El problema es que si la forma en que Boris Yeltsin privatizó la industria energética fue un escándalo, la manera en que Vladimir Putin expropió Yukos a Mijail Jodorovsky fue un abuso de poder incompatible con el mercado libre. Porque Yukos fue creado dentro de las normas establecidas por las autoridades rusas. Lo que aquí se aplica al sector energético es repetible en cualquier otro. Rusia ha tomado en los últimos años una peligrosa deriva autoritaria. El valor que tiene la sentencia del tribunal de Tverskói del pasado jueves en contra de la Familia Imperial no es ni histórico, ni tiene que ver con la gran política. La importancia radica en lo negativamente ejemplificante que resulta. Este tipo de abusos judiciales se dan permanentemente en Rusia donde los derechos de los pequeños propietarios son pisoteados. El valor añadido del caso que nos ocupa es que, si para proteger los supuestos intereses del Estado hay que negar toda evidencia histórica, hay que tergiversar los hechos que son de conocimiento del común, se hace. Y en eso, Rusia, con Putin, ha vuelto a los días de Stalin. Y de otros derechos humanos, mejor ni hablar. E Los ministros de Exteriores, con la austriaca Plassnik y el danés Moller al frente, tras la foto de familia ayer en VienaAFP La UE se da otro año de reflexión para intentar salvar la Constitución Alemania reconoce que es imposible discutir nada antes de 2007 b Hasta que se despeje el hori- zonte político en Francia no se ven caminos para Europa, salvo tal vez empezar a cerrar las puertas a más ampliaciones ENRIQUE SERBETO ENVIADO ESPECIAL KLOSTERNEUBURG. Después de un año de reflexión, los responsables europeos han decidido que necesitan otros doce meses de meditación, antes de empezar a poner sobre la mesa soluciones para intentar salvar a la Constitución. Muerta, viva, congelada, helada, aletargada, dormida, cada cual utiliza un calificativo diferente para describir el estado en que se halla el más importante proyecto de reforma institucional desde la fundación del proyecto europeo hace 50 años. El caso es que todos aceptan que no hay nada que se pueda hacer hasta que se hayan celebrado las elecciones en Francia y Holanda, los dos países que hace un año rechazaron el Tratado constitucional en referéndum. Los socios europeos han llegado a la conclusión de que es inútil seguir haciendo cábalas si no saben qué va a pasar en Francia en cuanto termine la era Chirac el año que viene, ni quien será el encargado de intentar rescatar la Constitución rechazada por los electores. Los ministros de Asuntos Exteriores se reúnen en esta sesión informal en la abadía de Klosterneuburg, en las afueras de Viena, para tomar nota de que en realidad solo pueden seguir esperando. Paciencia dijo al entrar la ministra austriaca, Ursula Plassnik, consciente de que el semestre de presidencia está a punto de terminar sin haber logrado ni un asomo de solución. El ministro alemán de Exteriores, Frank- Walter Steinmeier, país que ocupará la presidencia el primer semestre del año que viene, reconoció abiertamente que es imposible que haya una solución antes del verano de 2007 después de que haya habido elecciones en Francia y Holanda, porque debemos respetar a nuestros amigos franceses y holandeses, que no pueden votar dos veces el mismo texto Un Tratado de base ¿Qué hacer con el texto que quince países han ratificado ya? Nadie habla claro sobre si se debe mantener como está o si habría que renegociar desde cero. La canciller Merkel, por ejemplo, había recordado esta semana que si hay que volver a discutir el tratado, ella quiere descoserlo todo, incluso la mención a la herencia cristiana de Europa. El luxemburgués Jean Asselborn dio ayer algunas pistas al hablar de un tratado de base que pueda superar al de Niza, actualmente en vigor, pero sin tocar la Constitución tal como ha sido ratificada por el 60 por ciento de los europeos: Si hay voluntad política, se puede encontrar una solución que consistiría precisamente en rescatar el entra- mado institucional del proyecto, la primera parte, que es lo que la Unión necesita con desesperación si no quiere quedar bloqueada con 27 miembros. Los presidentes podrían aceptar una hoja de ruta en la próxima cumbre de Bruselas, que llevaría directamente a las elecciones europeas de 2009 como perspectiva de entrada en vigor de la Constitución, o lo que entonces quede e ella. Mientras tanto se abre paso la idea francesa de empezar a aplicar operaciones reforzadas de los países que estén más interesados, en las materias más urgentes y que de paso puedan servir para convencer a los euroescépticos de los beneficios de la Unión: asuntos de interior, emigración, energía o empleo. Pero la mejor fórmula para mejorar la imagen de la Unión entre los ciudadanos es la que todos los ministros se guardan en la manga porque no pueden explicar abiertamente una idea tan políticamente incorrecta. Cerrar la puerta por un tiempo a la entrada de nuevos miembros está también rondando la mesa de los ministros, aunque desde los despachos de Javier Solana se advierta de que sería un mensaje que provocaría un efecto desestabilizador en regiones como los Balcanes, y que tendría consecuencias imprevisibles en Turquía. Sólo el ministro holandés Bernard Bot se atrevió a decir que hay que aplicar correctamente los criterios de adhesión, algo que no se ha hecho hasta ahora