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24 Nacional CUENTA ATRÁS DEL CARNÉ POR PUNTOS CURSOS DE RECUPERACIÓN DOMINGO 28 5 2006 ABC Recuperar el carné cuando se hayan perdido los puntos costará un mínimo de 395 euros Los cursos durarán 24 horas y se podrán realizar a los seis meses de perder el permiso b Las personas que recuperen la licencia de conducir dispondrán de ocho puntos. Llegarán de nuevo hasta los doce si están dos años sin cometer infracciones PABLO MINGOTE MADRID. Perder el carné de conducir va resultar, aparte de un inconveniente para la vida diaria, caro. Recuperarlo costará 395 euros, en caso de que se apruebe a la primera el examen que hay que realizar, pero puede resultar bastante más costoso. Cada persona deberá pagar 320 euros por las clases que recibirá, y otros 75 en concepto de tasas por el examen que tendrá que realizar en la Jefatura Provincial de Tráfico que le corresponda. En el supuesto de no pasar la prueba, deberá realizar un cursillo de cuatro horas antes de poder volver a examinarse, por el que abonará 100 euros, y de nuevo 75 por las tasas. Los conductores dispondrán de tres oportunidades antes de tener que comenzar desde el principio los cursos de 24 horas. Este curso de recuperación del carné se podrá realizar a los seis meses después de recibir la notificación de la retirada de la licencia, que se reducirán a tres meses si es conductor profesional. Si vuelve a perderlo en los tres años siguientes a haberlo recuperado deberá esperar un año antes de realizar otro curso y el examen, 6 meses en el caso de los profesionales del volante. Obviamente, las 24 horas no serán en un solo día. Las clases se cursarán en un máximo de dos semanas seguidas, con grupos de dos jornadas consecutivas de seis horas cada una o tres jornadas de cuatro horas, siempre en días laborables. Los que sí serán en una sola jornada serán las cuatro horas de clase que se necesitarán para poder volver a presentarse al examen cuando se haya suspendido la primera vez. Accidente de tráfico en un punto negro entre Huesca y Barbastro La materia de los cursos será, ante todo, sobre seguridad vial, con textos y programas diseñados y elaborados por la Dirección General de Tráfico y la Universidad de Valencia. El objetivo primordial será cambiar las conductas al volante. Para ello, de las 24 horas que durarán las clases, 14 se dedicarán a educar a las personas en los fundamentos y esencia de la seguridad vial; otras ocho se dedicarán a la formación personalizada que incidirá en los aspectos relacionados con la infracción que haya cometido cada conductor; para concluir habrá dos horas dedicadas al debate y a las dinámicas de grupo. De esas dos horas. una estará impartida por una víctima o afectado por un accidente de tráfico, que para dar esos cursillos recibirá la formación y asesoramiento de la Asociación para el Estudio de las Lesión Medular Espinal (AESLEME) institución de víctimas de carretera que ha firmado un convenio con la Confederación Nacional de Autoescuelas, adjudicataria para impartir los cursillos de recuperación de puntos y de la licencia de conducir. EFE Carencias en seguridad vial A tenor del último informe presentado por la Fundación Mapfre, no es de extrañar el interés de las autoridades en querer formar a los conductores en cuestiones de seguridad vial. Según el documento, el 58,8 por ciento de los en- Para poder examinarse Para poder realizar el examen, se tendrá que obtener un certificado del centro autorizado en el que se haya asistido al curso, en el que quedará constancia de que se han aprovechado y comprendido las clases. A partir de ese momento se podrá presentar la solicitud para hacer la prueba en la Jefatura de Tráfico, que deberá constar del resguardo del pago de las tasas junto con el abono de las tasas; una fotocopia del DNI, o documento equivalente. debidamente cotejados; un informe de aptitud psicofísica, y una fotografía. Una vez se pase la prueba, el permiso de conducir se restituirá con un saldo de ocho puntos. Para recuperar los doce, tendrán que pasar dos años sin recibir una sanción que implique pérdida de puntos, Los cursos de recuperación costarán 320 euros y habrá que pagar otros 75 por las tasas de examen cuestados asegura que su mayor preocupación es la seguridad, y creen que el factor humano es el más relevante en los accidentes. Sólo el 5,6 por ciento atribuye la responsabilidad de los siniestros a las carreteras y la señalización. Uno de los puntos más significativos es que el exceso de velocidad se considera como algo normal, lo que se pude interpretar como que un tercio de los conductores excede los límites. Un 25 por ciento de los conductores consideran que la ingesta de alcohol no es peligrosa si la cantidad no es excesiva. Otro factor a destacar es que la mayoría de las personas tienen una alta opinión de sí mismas al volante, y consideran que los demás son los que no saben conducir y, en consecuencia, los que provocan situaciones de riesgo. Un 60,5 por ciento afirma que sólo se preocupa más si conduce otra persona en vez de ellos mismos. Las clases de las víctimas serán duras pero sin truculencia Una de las horas de la dinámica de grupo de los cursos será a cargo de una víctima de un accidente de tráfico. Mar Cogollos, Directora General de Aesleme, afirma que lo primero que pretenden es que los conductores se den cuenta de lo afortunados que son, porque a pesar de haberles quitado los puntos y cometer imprudencias que podrían haberles llevado a tener un accidente grave, si están ahí es que no están en el hospital, no han muerto y no tienen ninguna lesión o incapacidad La finalidad es que las personas cambien sus conductas. La mejor forma de hacerlo, según Mar Cogollos, es contando lo que hay después de un accidente, que vean cómo cambia su vida, su unidad familiar, si has perdido el trabajo, a tu mujer, poder adquisitivo Para que esos mensajes lleguen de forma directa y efectiva, las clases comenzarán con la grabación de dos madres que perdieron a sus hijos en la carretera, para continuar con una presentación de las consecuencias de los accidentes. El curso, que será el mismo en toda España, estará impartido por una víctima de la carretera, que será parapléjica o tetrapléjica. Ante el impacto que esto pueda causar, Mar Cogollos se apresura a asegurar que las clases serán duras pero sin truculencia, sin caer en el morbo. No pretendemos que la gente salga de allí llorando, lo que queremos es que cuando se sienten al volante sepan lo que les puede pasar Se verá de primera mano lo que hay después de un accidente.