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27 5 06 (Viene de la página anterior) les van tres o cuatro veces a la semana al gimnasio, y que este es el lugar por donde se pasean más cuerpos depilados (un 15 por ciento de los europeos no pondrían un pie en el gimnasio sin haberse afeitado previamente el cuerpo) ¡Y es que tanto esfuerzo por conseguir un buen tono muscular no serviría de nada si todo el fruto de su trabajo en el gimnasio se ocultara tras una gran mata de pelo... Con todo, ni la moda ni el deporte son los únicos que han hecho cambiar el rumbo del vello corporal masculino. Los genes también han tenido parte de culpa. Para Henry Shapiro, responsable del departamento de Antropología Física del Museo Americano de Historia Natural, no hay duda alguna de que el hombre tiene ahora menos pelo que nuestros antepasados. Esto es debido a una evolución genética, consecuencia de los nuevos hábitos del hombre (al usar ropa, el cuerpo necesita una menor protección) Es de suponer que, con los cambios climáticos, la dieta y la propia selección natural, los europeos continuaremos en esa línea de progresiva pérdida de vello y alcanzaremos los niveles actuales en las poblaciones de raza oriental o de color ¿Y el macho hispano Lo más curioso de la encuesta ha sido descubrir que el macho hispánico está a la cabeza en depilación masculina, muy por delante de los demás (nos siguen los ingleses y los norteamericanos) Quienes más uso hacen de la depilación afeitado corporal son los andaluces (71,1 por ciento) y los valencianos (70,8) mientras que los vascos son los más remisos. El estudio desvela que la zona que con más frecuencia se depilan afeitan es el vello púbico (el 33,6 por ciento) seguida del pecho (28,8) y las axilas (27,1) aunque, según la clínica Menorca- -el 15 por ciento de su clientela en depilación es masculina- lo más demandado son el cuello, la espalda y el entrecejo. Y la fórmula más solicitada- -de hecho, la que ha desencadenado este fenómeno- -es el láser. Algunos recurren a este sistema incluso para reducir el espesor de la barba y conseguir un afeitado menos agresivo, o porque tienen problemas de foliculitis. Muchas veces, el roce del cuello de la camisa provoca que el pelo se enquiste, y como el láser elimina el folículo piloso, este problema desaparece. LUGAR DE LA VIDA EL ASTILLERO L Mónica FernándezAceytuno Métodos favoritos de depilación -Maquinilla de afeitar. Se consigue un apurado excelente (como el de la cara) pero el vello aparece enseguida (como el de la barba) No duele, aunque se pueden producir pequeños cortes. Un plus es que se puede hacer en casa- -Cremas depilatorias. Su efecto es similar al de la maquinilla porque también cortan el pelo, aunque de forma más suave. Para prevenir posibles irritaciones, conviene hacerse una prueba previa con la crema en una zona pequeña. -Depilación con cera. Imagine que se extiende una tira de resina sobre la piel y, cuando se seca, la arranca de un titón. Suena horrible, pero no lo es tanto... aunque a los hombres les parece lo peor de lo peor. El tirón duele (y en algunas zonas, mucho) pero tiene a su favor que arranca el vello de raíz, por lo que tarda un mes en volver a salir. No es fácil hacérsela en casa. Quienes tienen problemas de circulación o varices deben solicitar cera tibia o fría, porque el calor empeora ese tipo de situaciones. -Afeitadora eléctrica. Es una máquina cuyos rodillos actúan como pinzas, que extraen el pelo desde la raíz. Es molesto, sobre todo en zonas con el pelo largo (se debe cortar antes) y abundante. El vello no reaparece hasta pasadas tres semanas. Philips ha sacado Bodygroom, una afeitadora específicamente masculina, con la que eliminar el vello o, simplemente, rebajar su longitud. -Depilación láser. Los pulsos de luz del láser absorben la melanina del folículo, y este, dañado por el calor, se destruye. Se supone que el vello desaparece definitivamente, pero solo sucede en las pieles claras con el pelo oscuro, aunque sí es cierto que, en muchos casos, con 6- 8 sesiones se llega a eliminar el 80 por ciento del vello. Ni las canas ni el vello fino son buenos candidatos. Las sesiones son largas, es molesto (aunque hay cremas anestésicas contra la quemazón o los pinchazos) puede producir hematomas o eritema, y es el método más caro. Aun así, está entre los favoritos de los caballeros. -Fotodepilación. Energía lumínica más suave que la del láser. Los resultados con este método son similares, aunque se tarda más en alcanzarlos. Duele menos y no hay peligro de quemaduras. -Un plus. Para prolongar los efectos de la depilación, la firma Montibello ha sacado un desodorante sin alcohol, que regula la transpiración mientras inhibe el crecimiento del vello, y una espuma con activos retardadores para aplicar después de la cera o afeitadora eléctrica. Deo Inhibidor y Post Depil Mousse se venden en centros de belleza. os veleros nacen en dique seco y van al agua, al contrario que los hombres. Lo que más llama la atención de un astillero es que tiene el techo muy alto, para que quepa el palo mayor, y esto unido al casco, que es como un iceberg fuera del agua pero, en vez de azulado, blanco e inmaculado como la niebla de esta mañana, hace que al entrar en el astillero nos parezca estar en una catedral, pero no terrenal, grisácea y oscura, sino blanca y luminosa como si aquí en vez de fabricarse veleros se soñaran. Además de la altura, es el omnipresente blanco lo que domina este lugar donde nacen las embarcaciones. Parece una maternidad, más que un astillero. Todos los cascos sin pintar y sin bautizar emanan, a pesar de su gran tamaño, algo infantil e inocente, junto a otros barcos más pequeños que ya estuvieron en el agua, y traen su nombre y su color azul oscuro como el mar que ya conocen, la obra viva herrumbrosa y alguna herida del puerto. Pero aquí, donde todo parece que tiene que ser blanco, cubren al barco que viene a repararse con unos plásticos un poco neblinosos. También flota en el aire un polvillo blanquecino que pasa el día queriendo posarse. Jesús, que es el constructor de veleros, parece que está saliendo de entre las brumas del cielo, según se acerca. Podría ser un panadero enharinado, tras pasar la noche en blanco. Dice su mujer que también, igual que el panadero, se levanta a las cinco de la madrugada, pues tiene más encargos que nunca, como si hubiera surgido de pronto en España el afán marinero que creíamos haber perdido y resulta que era porque no teníamos tiempo, o dinero para volver al agua. Lleva Jesús unos zapatos mocasines muy viejos, cubiertos también de polvo blanco, y rotos por las costuras, de tanto navegar en seco con estos veleros. Hay algo que está vivo, a punto de nacer, entre estas embarcaciones que aún no son nada. Están pensadas para salir al mar, y volar con todos los vientos o quedarse un día detenidas, en mitad de la ría, cuando una mañana les sorprenda, como hoy, la blanca niebla.