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34 Internacional SÁBADO 27 5 2006 ABC Cadena perpetua para el superviviente en el secuestro de la escuela de Beslán Las madres de las víctimas, disconformes por creer que sólo la pena de muerte haría justicia RAFAEL M. MAÑUECO. CORRESPONSAL MOSCÚ. Él vivirá con esperanza porque podrá recibir visitas de sus familiares. Nosotras hemos perdido la esperanza porque a nuestros hijos no volve- Nurpashí Kuláyev, único terrorista superviviente en el secuestro de Beslán AP remos a verlos jamás dijo ayer a las puertas del juzgado Zalina Gugúrova, una de las madres de Beslán, al explicar por qué debía haber sido condenado a muerte el checheno Nurpashí Kuláyev, el único participante en el secuestro en la escuela Número 1 de Beslán (Osetia del Norte) que quedó con vida. Tras un polémico juicio que arrancó el 17 de mayo de 2005, Kuláyev, de 26 años de edad, fue condenado ayer a cadena perpetua. La masacre se saldó con la muerte 331 personas, de las que 186 eran niños. Gugúrova fue una de las protagonistas del altercado que tuvo lugar ayer en la misma sala del tribunal poco después de que sus miembros leyeran la sentencia. Dos policías habían abierto la puerta de la jaula para esposar al condenado y trasladarle a los calabozos de la Fiscalía cuando un grupo de mujeres se abalanzaron tratando de agredirle. Recurriremos la sentencia, la pena de muerte es lo único que merece gritó Gugúrova. El texto de la sentencia señala que Kuláyev es merecedor de la pena capital añadido poco habitual en la práctica jurídica rusa y objeto ayer de duras críticas por parte de muchos letrados rusos. Al mismo tiempo, el Tribunal Supremo de Osetia del Norte sostuvo que, debido a que en Rusia continúa vigente la moratoria sobre la aplicación de la pena de muerte, el máximo castigo que se puede imponer es la cadena perpetua. Aún no se ha determinado la cárcel rusa en donde el terrorista checheno pasará el resto de su vida. Terror sin misericordia La acción en la que participó Kuláyev, junto con otros 32 guerrilleros enviados a Osetia del Norte por Shamil Basáyev, el hombre más buscado por la justicia rusa, comenzó el 1 de septiembre de 2004. El comando irrumpió en la escuela de Beslán y recluyó en el gimnasio a las 1.128 personas presentes, incluyendo a los familiares que acompañaban a sus hijos. El edificio fue sembrado de cargas explosivas. El fatal desenlace se produjo el 3 de septiembre. Dos explosiones desencadenaron una estampida de niños semidesnudos, que fueron tiroteados por la espalda por los terroristas. A continuación, un caótico asalto de las fuerzas especiales del Ejército, de la Policía rusa, y de civiles armados. Kuláyev sigue declarándose inocente, al asegurar que no sabía a dónde iba y que sus compañeros le obligaron a tomar parte en el secuestro. El combatiente checheno afirma además no haber disparado contra nadie. Su abogado piensa recurrir la sentencia por considerar que no se ha presentado ni una prueba de su culpabilidad.