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26 SÁBADO 27 5 2006 ABC Internacional El presidente Bush recibió a Blair ayer en la Casa Blanca, un día después de su comparecencia ante la Prensa para hablar de Irak AP Bush y Blair reconocen graves errores en Irak, pero defienden la permanencia de las tropas Confiesan que hubo falta de previsión en la campaña y señalan el descrédito que supuso Abu Ghraib b Los dos aliados trasatlánticos vuelven a justificar el uso de la fuerza y reiteran que en estos momentos no se puede plantear una reducción de efectivos PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Más de tres años después del uso de la fuerza contra el régimen de Sadam Husein, George W. Bush y Tony Blair se han visto obligados una vez más- -durante una rueda de prensa conjunta en la Casa Blanca- -a justificar su decisión de invadir Irak, aunque sólo fuera por el reciente triunfo tangible y esperanzador de un gobierno democrático en el corazón del mundo árabe. Un optimismo que contrasta con el reconocimiento de que en estos momentos no es posible tomar decisiones sobre una reducción a corto plazo de los 140.000 soldados anglo- americanos desplegados en Irak. Unos deseados planes de salida que, por lo menos, tendrán que esperar hasta que el nuevo Gobierno permanente de unidad nacional en Bagdad designe quién va a ocupar carteras ministeriales decisivas pero vacantes, como la de Defensa. Mientras tanto, Bush reiteró que Estados Unidos mantendrá el nivel de fuerzas necesario para ganar Mientras, Blair indicó que durante su visita de esta semana a Irak no se ha encontrado con ningún líder local que le haya expresado la necesidad de una salida precipitada de las fuerzas extranjeras que respaldan al Ejecutivo del primer ministro, Nuri al- Maliki. Con todo, la gran novedad de las explicaciones coordinadas ofrecidas por estos dos desgastados aliados trasatlánticos ha sido reconocer explícitamente una serie de graves errores que han complicado sobremanera el reto de estabilizar Irak desde la invasión ordenado en marzo de 2003. En su versión de este llamativo mea culpa el presidente Bush confesó que no estuvo acertado cuando utilizó una retórica retadora contra los insurgentes, lenguaje quizá aceptable en Texas, pero que en su opinión ha enviado una señal equivocada a la gente Junto con los problemas de comunicación de Bush, más evidentes que nunca al compartir durante casi una hora el estrado de la Casa Blanca con el elocuente Tony Blair, el presidente de Estados Unidos señaló también como error mayúsculo el escándalo fotográfico de torturas y abusos en la pri- sión de Abu Ghraib. Bush indicó: Hemos estado pagando durante mucho tiempo por la lamentable conducta delictiva de un grupo de militares, en su mayoría procesados y condenados Sentimientos enfrentados El primer ministro británico dijo que Londres y Washington tendrían que haber reconocido que el derrocamiento del régimen de Sadam no supondría la automática generación de una democracia en Irak, y debían haber anticipado un proceso mucho más difícil, en el que estamos hablando literalmente de construir desde cero todas las instituciones de un estado democrático Blair también cuestionó la oportunidad de erradicar y marginar a todos los militantes del nacionalista Partido Baas, una de las primeras decisiones rubricadas por el administrador Paul Bremer. En su mea culpa Bush admitió que no estuvo acertado al utilizar una retórica retadora contra los insurgentes Al comentar el impacto negativo de Irak en su presidencia, Bush también reconoció que sin duda la guerra ha creado un sentido de consternación en Estados Unidos. Cuando uno pone la televisión y ve a gente inocente muriendo uno y otra día, eso afecta a la mentalidad de nuestro país. Puedo entender por qué el pueblo de Estados Unidos se encuentra atribulado. Lo entiendo. Pero también entiendo que el sacrificio merece la pena y es necesario En la última encuesta Washington Post- ABC News, solamente un 32 por ciento de estadounidenses aprueban la gestión bélica de la Casa Blanca, y sólo un 37 por ciento consideran que ha merecido la pena invadir Irak. Tanto Bush como Blair también aprovecharon la formación de un Gobierno permanente en Irak para insistir en que otros países y organizaciones internacionales presten su colaboración. Según el primer ministro británico, lo importante es que después de tres años, que han sido realmente muy, muy difíciles, y cuando a veces parecía imposible que avanzase el proceso democrático, ahora es nuestro deber, pero también el de toda la comunidad internacional, respaldar a este Gobierno