Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
66 Espectáculos VIERNES 26 5 2006 ABC VIERNES DE ESTRENO Factótum Rosario Tijeras Vals de serruchófono EE. UU. 95 m. Director: Bent Hammer Intérpretes: Matt Dillon, Lili Taylor JAVIER CORTIJO Poesía entre balas Colombia- España- México. 2005. Director: Emilio Maillé Intérpretes: Flora Martínez, Unax Ugalde, M. Cardona JOSÉ MANUEL CUÉLLAR D espués del pastoso sabor de boca dejado por Pregúntale al viento ese Fante de baratillo, teníamos algo anestesiado el nervio cinéfilo- literario- malditista como para recibir con un descorche espumoso este Factótum filme rebañado de las páginas más voraces y procaces de Charles Bukowski, alumno aventajado del de Bunker Hill. Quizá porque el director sea noruego (de lo más reivindicables Kitchen Stories y Water Easy Reach las presunciones de culpabilidad se esfuman en lo que tarda Bukowski en convertirse en su alter ego Chinaski, y éste en su superello Matt Dillon: dos capotazos, dos portazos, dos talegazos de vino ratonero. Sucede que en una película como ésta, calzada a los cráteres de su personaje (y menudo personaje) como la bota de un buzo, es imperativo que el mito no se saturnice y devore a sus criaturas, como le pasó al escritor en sus últimos lustros (véase Shakespeare nunca lo hizo Así, Hamer ata en corto a la fiera, la humaniza y la manda a paseo en fantasmales tumbos por un Los Ángeles de ahora mismo y de hace 70 años, con el blanco y negro sucio de Yavno y el glamour periférico de los hipódromos alfombrados con apuestas caídas. Por si fuera poco, M Matt Dilon también le monta un par de amazonas sencillamente perfectas, Lili Taylor y Marisa Tomei, una poso de absenta y otra aceituna de gin- tonic, que acompañan a Hank en su cruzada hacia la fama literaria o el mueble- bar. Y Dillon, claro. Derrotado pero erguido, nublado pero lúcido como retrató Helnwein o Malanga, y sin gota de síndrome de Estocolmo como sus antecesores Ben Gazzara y Mickey Rourke. Demostrando que el cielo es un hombre pero que muy grande Baudelaire dixit. En fin, un intento tan bueno que no dan ganas de ser Bukowski sino de leer a Bukowski. ezcla de géneros, con ribetes del viejo- -y habitual cine colombiano- -y el trasfondo de un amor imposible, Rosario Tijeras cuenta varias historias en una, con el elemento común de la protagonista, una rotunda Flora Martínez (pibón descomunal y de armas tomar, nunca mejor dicho) una especie de sicaria perdida en el narcoterrorismo de Colombia de finales de los ochenta. La historia, basada en una novela de Jorge Franco, está bien narrada y cuenta con la presencia de Unax Ugalde, que es impagable. Uno de nuestros mejores actores dejando retazos de pellejo en su amor tardío y reverente, en esa vorágine de violencia que destroza el país. No es, pues, una historia trivial de sexo y crueldad. Hay desgarro en el drama de una muchacha inmersa en la locura de un país que manda uno tras otro a sus jóvenes al matadero, drama y desesperanza ante la imposibilidad de encontrar un atisbo de amor entre tanta brutalidad. El trasfondo se intuye, más que en cualquier otra película de balacera y vacas, pero al tiempo es tributaria de la violencia y el horror que se desprende de una sociedad suicida hasta la saciedad. Sueños de Shangai Vida de provincia China, 120 m. Director: Wang Xiaoshuai Intérpretes: Gao Yuanyuan, Li Bin, Yan Anlian, Wang Xueyang A. W. Stoned El rolling stone perdido Gran Bretaña, 102 m. Director: Stephen Woolley Intérpretes: Leo Gregory, Paddy Considine A. W. LA UTE UE 5 CADALSO con CIF G- 10345353, comunica que mediante iniciativa privada, como titular del 100 de la superficie, propone el desarrollo urbanístico de la Unidad de Actuación n 5 de Cadalso de los Vidrios compuesta por las siguientes parcelas: 1) 8123040 UK 7682 S 0001 BU 2) 8123024 UK 7682 S 0001 XU 3) 8123021 UK 7682 S 0001 KU del termino Municipal de Cadalso de los Vidrios, según referencias catastrales, a los efectos de lo dispuesto en el artículo 246 de la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid. Suscribe lo anterior en Cadalso de los Vidrios a 22 de Mayo de 2006. os biopics sobre leyendas de la música que vivieron rápido, murieron jóvenes y se convirtieron en un bello cadáver no suelen estar a la altura de su tema: los fans, posesivos y minuciosos, encuentran numerosos motivos de queja y los que no conocieron de primera mano el carisma del músico en cuestión suelen salir del cine preguntándose a qué viene tanta leyenda. Quizá habría que dejar de explotar la leyenda negra del rock: una vida de bohemia excesiva, autodestrucción y caída por la pendiente de la droga (que suele hacer que el personaje deje de tener diálogos comprensibles hacia la mitad del metraje) no da para una buena historia, aunque pueda parecer lo contrario, y además tampoco explica por qué hacían tan buena música Jim Morrison, Billie Holiday o (el toda- L vía vivo pero un poco vegetal) Brian Wilson. Todo lo dicho vale para Stoned hábil título que conjuga canto (rodado) y colocado es una biografía de Brian Jones, el hombre que presumía de haber fundado los Rolling Stones, y al que se presumía cerebro musical y sex- symbol del grupo. Mick Jagger, que heredó esos títulos, sale representado por un actor que no se le parece ni por el morro (podían haberle puesto un poco de botox ahí mismo) quizá sea una venganza porque se negó a prestar las canciones del grupo: ésta es una película sobre los Stones sin música de los Stones, música por cierto que dejó de hacer muy pronto Jones, ocupado en beneficiarse a una sucesión de fans y en su activa politoxicomanía. La película tampoco es muy explícita sobre sus legendarios experimentos con la música joujouka del Magreb. Stephen Woolley, el director, está más interesado en la relación de poder (ecos de El sirviente de Losey) que mantiene Leo Gregory (que al menos se parece a Jones) con el albañil al que le encarga la reforma de su mansión (un excelente Paddy Considine) una relación entre proletario y divo que sólo puede acabar como El crepúsculo de los dioses L a trama de esta película combina lo histórico y lo personal. En los años 60 Mao temía una guerra con su vecino soviético y trasladó a miles de habitantes de Shangai a la remota provincia de Ghizou para formar lo que llamó una tercera línea de defensa Entre los transterrados figuraban los padres del director Wang Xiaoshuai, que aquí evoca sus recuerdos de infancia provinciana, con unos padres que sólo soñaban con regresar a Shangai. Con todo, la película no es autobiográfica pues Wang fabula una protagonista femenina que parece mucho más aclimatada que su padre al (feo) pueblo en el que viven. Todo el conflicto gira en torno a la abusiva relación del padre con su hija: vuelca su frustración sobre ella, propiciando un inesperado drama que recuerda el de estudios clásicos sobre la represión como Esplendor en la hierba Sueños de Shangai se desarrolla con la placidez de un plano general estático en el que los personajes son como figuras en un paisaje. Un magnífico plano final, digno de Kiarostami, instala esta previsible película en un nivel narrativo más ambicioso pero llega demasiado tarde para quien no se haya acostumbrado antes a su pausado ritmo anterior.