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ABC JUEVES 25 5 2006 51 Un experto español en computación cuántica, Príncipe de Asturias de Investigación El Gobierno realizará un seguimiento a las familias que adopten niños en el extranjero Detienen a un hombre en Barcelona por dejar morir de hambre a su madre La abuela del acusado, que vivía con ellos, tenía sintomas de desnutrición J. GUIL BARCELONA. La sucia y descascarillada puerta del principal 2 del número 26 de la calle Ramalleres, en el barrio de Ciutat Vella de Barcelona, no respondía ayer tarde a la llamada del timbre ni del picaporte que hacía este diario. Entre quicio y puerta se escapaba una luz de origen eléctrico que alumbraba el interior... y un leve hedor. Mas nadie respondía. Dentro del piso, quizás, estaba Marc L. C. de 34 años, un administrativo del Ayuntamiento de Cornellá del Llobregat (Barcelona) que ha sido detenido y puesto en libertad con cargos por dejar morir de inanición y extrema suciedad a su madre, de 55 años y fallecida el pasado 16 de mayo, y casi hacer lo propio con su abuela materna, de 91 años, con las que vivía. Todo se descubrió el pasado día 16, cuando los Mossos recibieron una llamada del 061 porque había una mujer muerta en el piso del detenido. Al llegar la patrulla encontró a María del Carmen L. C. muerta sin signos de violencia exterior, pero en un estado lamentable de higiene, con una bolsa de plástico de un centro comercial que hacía las veces de pañal llena de orines y defecaciones de hacía varios días, y una extrema delgadez. La mujer, que además era alcohólica, medía 1,50 centímetros de altura y pesaba sólo 33 kilos. Además, tenía llagas en el sacro y las piernas, por no haberse movido del sofá donde dormía y donde apareció muerta. Además, la abuela del detenido y madre de la víctima, Carmen C. P. fue encontrada en el piso con síntomas de malnutrición, extremadamente débil y rodeada de insectos y suciedad. Está ya en un geriátrico público. En su informe del caso los Mossos hicieron constar que pese al estado insalubre de la vivienda y de las dos mujeres, el hijo de la víctima presentaba una higiene normal, iba bien vestido y, sobre todo, no mostró ninguna pena por la muerte de su madre. vicios sociales del Ayuntamiento. La gerente del sector de servicios personales, Gloria Figuerola, declaró ayer a Efe que en los últimos cinco años intentaron ayudar a la fallecida y a su madre pese a los impedimentos del deteni- do, que no les dejaba entrar en el piso. También añadió que en los últimos meses habían iniciado el proceso para acceder al piso a la fuerza, pero no es un procedimiento de hoy para mañana alegó. Asimismo, aseguró que si antes no habían optado por este recurso es porque no apreciaron riesgo de muerte para la víctima. Tras varios intentos fallidos, fue hace tan sólo unos meses cuando los servicios sociales lograron que un médico del centro de atención primaria de la zona visitara a las dos mujeres. Pero nunca más pudieron volver a entrar, de nuevo por la negativa del hijo. En ningún momento, dijo Figuerola, se detectó que hubiera peligro de que se muriera una persona Si hubiéramos sabido que el riesgo era tan grave hubiéramos hecho algo apostilló. El Ayuntamiento conocía el caso La abuela explicó a la policía que su nieto quien se encargaba de llevarles alimentos, pero que no comían todos los días, pese a que las dos mujeres cobraban pensión y el hijo tenía un sueldo digno. La decisión de detener al hijo, acusado de un delito de homicidio imprudente, otro de omisión del deber de socorro y un tercero de abandono por no cumplir sus deberes familiares, se adoptó cuando el informe forense certificó que la muerte de su madre se produjo por caquecsia (extrema delgadez) por malnutrición, y que además sufría atrofia muscular y úlceras. De este drama no eran ajenos los ser-