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38 Madrid JUEVES 25 5 2006 ABC El acusado de Costa Polvoranca dijo: Ya he matado a un negro según un testigo Varias declaraciones ponen en duda la coartada de José David Fuertes b El semblante de la abogada del presunto asesino se agrió al ver cómo, testigo por testigo, las declaraciones de su defendido se volvían insostenibles CRISTINA ALONSO MADRID. Muy satisfechos salían ayer de la Audiencia Provincial de Madrid los familiares y amigos de Ndombele, el joven congoleño muerto en Costa Polvoranca hace casi cuatro años. Y lo hacían por tres razones. Primera: Jesús María Velasco, el mejor amigo del muchacho y principal testigo ocular de los hechos, señaló, sin ninguna duda a José David Fuertes, el acusado, como el único autor de los dos navajazos- -uno en la cara, el otro en el corazón- -que recibió Ndombele. José David le lanzó (a Ndombele) lo que pareció un tortazo, pero empezó a sangrar. Luego cogió y le dio un golpe, una puñalada en el corazón Segunda: María del Mar Calzadilla, la que fuera novia de Pablo G. S. -hallado muerto al día siguiente y persona a la que el acusado atribuye la muerte del joven congoleño- afirmó que, aunque Pablo discutió en un primer momento con el asesinado, es imposible que su novio matara a Ndombele porque no le perdió de vista en ningún momento aquella noche. María del Mar también reconoció que su ex pare- pollas de David, le ha apuñalao Parece ser que José David le llegó a decir a Pablo: Ya he matado un negro María del Mar y su novio huyeron posteriormente por miedo Tercera: Varios trabajadores del pub Inn han asegurado que, aunque conocían a José David Fuertes de haber trabajado en el local meses antes del suceso, la noche en que murió Ndombele no cumplía allí ninguna labor de seguridad. Según algún testigo, el presunto asesino estuvo esa noche en el Inn, pero no como vigilante, sino tomando algo con unos amigos. Entre ellos, Pablo. José David Fuertes, el presunto asesino, había asegurado en la sesión anterior que aquella madrugada él estaba en el pub como vigilante de seguridad, y que por ello llevaba un pinganillo en la oreja. Pinganillo por el que, presuntamente, le llegó un mensaje para que saliera fuera del bar a poner orden en una trifulca que había en el exterior, en la que, luego relató, se encontraba Ndombele. La coartada de José David Fuertes se tambaleaba. Testigo ilocalizable El semblante de la abogada de José David, Ana Ruiz Velilla, se agrió al ver cómo, testigo por testigo, las declaraciones de su defendido se volvían insostenibles. El acusado, por su parte, se mantuvo cabizbajo durante varios minutos. La abogada optó por basar la defensa de su cliente en un único detalle: probar que José David no es racista. Para ello, recurrió en numerosas ocasiones a una pregunta: ¿Sabe si había tenido algún problema el acusado con personas de otras razas? Al final de la sesión, Ana Ruiz advirtió que podía pedir la suspensión del juicio si no comparecía un testigo indispensable para la defensa Dicho testigo lleva cuatro años ilocalizable. El presunto asesino, con la cabeza tapada, llega a la Audiencia Provincial JAIME GARCIA Parece ser que José David, el acusado, le llegó a decir a Pablo: Ya he matado un negro ja y el presunto asesino eran dos personas de ideología neonazi que solían salir por Parla. Y no sólo eso. Según la testigo, segundos más tarde del apuñalamiento su novio le dijo- -después de que éste intercambiara unas pocas palabras con José David- Mira el gili- Tres edificios desalojados ante el riesgo de caída de los contrapesos de una grúa ABC MADRID. Los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid desalojaron ayer por la mañana, a primera hora, tres edificios después de que una grúa, que pesa unos 5.300 kilos y mide 50 metros, se venciera hacia un lado al romperse uno de los tirantes de los contrapesos. El desalojo de estos vecinos se produjo porque las piezas de hormigón que hacen de contrapesos corrían el peligro de caer en la vía pública. Los afectados viven en los edificios situados en el distrito de Tetuán, en el número 4 de la calle Palacios, el 3 de la calle Los Molinos y el 40 de la calle Berruguete, que se encuentran al lado del edificio en construcción en el que estaba instalada la grúa averiada, en el número 1 de Molinos. Un portavoz de Emergencias Madrid indicó que unas 30 personas, entre ellas tres niños pequeños, habían sido trasladados provisionalmente a un centro cívico en la plaza de la Remonta, donde personal del Samur So- cial les dio de comer. El personal del Ayuntamiento también llevó pañales para los más pequeños, ya que los desalojados no tuvieron tiempo de coger sus pertenencias, y se encargó de buscar al resto de los niños a la salida del colegio. Los bomberos esperaban ayer tarde la llegada de otra grúa para arreglar el tirante roto desde el aire. Esta segunda grúa debía entrar por unas calles cuyas calzadas miden unos seis metros de ancho, que como mucho llegan a 10 sumando las aceras. Los vecinos de los inmuebles de ubicados en los números 3 de la calle de Los Molinos y en el 4 de la calle de Palacios, en el distrito de Tetuán, pudieron regresar a sus viviendas a primera hora de la noche, hacia las nueve, una vez asentados y asegurados los contrapesos. Al cierre de esta edición, se esperaba que en las próximas horas fueran realojados los inquilinos de los pisos del inmueble ubicado en el número 40 de la calle de Berruguete. Los contrapesos de la grúa, visiblemente inclinados hacia un lado VÍCTOR INCHAUSTI