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28 JUEVES 25 5 2006 ABC Internacional Un joven con un brazalete antinazi, junto al lugar en el que el pasado domingo dieron una paliza a un etíope- alemán en la ciudad germana de Potsdam EPA El aumento de ataques racistas pone en guardia a Alemania ante el Mundial de fútbol Algunos políticos recomiendan no ir por determinados barrios a personas de raza no blanca b Una paliza en Potsdam, que dejó a un etíope- alemán en coma, y el ataque, el pasado fin de semana, contra un político kurdo- alemán en Berlín han disparado las alarmas RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. Un aumento en los ataques de bandas con motivos xenófobos amenaza la tolerancia largamente trabajada y una cara amable que Alemania ha querido darse para este Mundial de fútbol, nueva tarjeta de presentación tras de guerras y dictaduras, que ahora va a tener que afianzar con más presencia policial en las calles. Un pueblo tan mezclado y proclive a lo exterior como es generalmente el de los alemanes del siglo XXI ve ahora angustiado cómo violencias xenófobas, y retadores símbolos fascistas que ha querido olvidar, resurgen entre bandas de desempleados y perdidos de la antigua Alemania oriental. Una paliza hace días en Potsdam, que dejó a un etíope- alemán en coma, y el ataque el pasado fin de semana contra un político kurdo- alemán en Berlín han disparado las alarmas. Pero la campanada la ha dado el ex portavoz del Gobierno, Uwe Karsten Heye, voz hoy de la iniciativa antixenofobia Mostrar la cara Heye dijo sin ambages que hay estaciones de tren y pequeñas ciudades en Brandenburgo, y en otros sitios, adonde recomendaría no ir a cualquiera con otro color de piel El parlamentario de origen indio Sebastian Edathy dijo que lo corroboraba personalmente: Hay sitios adonde me guardo de ir Amplios debates A tres semanas del Mundial esto ha desatado uno de esos amplios debates y exámenes de conciencia tan apasionantes en Alemania: ¿hijos menos tolerantes? ¿más desempleo? ¿menos fibra moral? ¿se silencia, se exagera? ¿Dónde están el padre, la profesora, el párroco? pregunta Heye. Mientras, algunos lo acusan de haber metido ya el primer gol del Mundial, pero en la propia portería. El jefe del Gobierno en Brandenburgo, el socialdemócrata Matthias Platzeck, respondió primero indignado que es una calumnia para regiones enteras pero el domingo admitía que hemos pasado por una fase en que hemos minimizado e incluso negado el problema, temiendo que si hablábamos dañaríamos nuestra imagen y nadie querría venir... La dirigente verde Claudia Roth advierte de que son los actos los que hacen daño al país, no las palabras y su correligionario europeo Daniel Cohn- Bendit dice que ya es hora de hablar de un problema que tenemos aquí, serio y bien asentado El Bild ha filtrado cifras de que el número de auténticos neonazis ha pasado de 3.800 en 2004, a 4.200 en 2005, el servicio de inteligencia interior BfV da un aumento de casos de violencia ultra de 776 a 959 y el ministro del Interior reconoce un incremento de un 23 por ciento, mientras hay un 4 por ciento más de ultraderechistas predispuestos a la violencia (de 10.000 a 10.400) El BfV anota que también los delitos de extrema izquierda aumentaron en un 60 por ciento, de 1.440 en 2004 a 2.305 en 2005. Los organizadores esperan un millón de visitantes durante el Mundial y miles de periodistas acreditados, lo que no es fruslería para un país con poco reclamo turístico de masas. El jefe del sindicato de Policía exige que no se permitan en esos días manifestaciones neonazis, aunque en Leipzig estos ya han advertido de que comparece- rán para apoyar a Irán contra Angola. Después de haber limitado las posibilidades de asistencia de miles de aficionados ingleses, de reputado gamberrismo, no puede ser ahora de recibo que los locales sean los causantes de la violencia. Sabedor del eco desfavorecedor que pueden tener casos así, el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, aseguraba hace días a la agencia Dpa que ninguna de estas noticias puede justificar miedos a venir a Alemania Pero intelectuales y políticos creen que hay cosas más serias que la imagen. Desajustes depresivos, falta de perspectiva e infraeducación juvenil en el Este, y crecientemente también en el Oeste, convierten en hecho una violencia xenófoba creciente, aunque hay casos inventados, como el reciente de un joven italiano que se cayó borracho a las vías e intentó aducir un ataque racista. El Consejo Africano de expatriados va a publicar una guía de zonas No go donde no ir, que incluye barrios, bares y discotecas en torno a Berlín, sobre todo en los barrios de Lichtenberg y Köpenick. En este último tiene su sede el partido ultraderechista NPD. Los expertos reprochan pasividad en la sociedad y los políticos; golpes de pecho, pero no hacen nada