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ABC JUEVES 25 5 2006 Nacional 27 Sólo en 17 de las 90 muertes por violencia doméstica de 2005 hubo denuncia previa Cincuenta y dos mujeres fueron asesinadas por su pareja o ex pareja C. MORCILLO MADRID. Las cifras de la violencia doméstica cambian pero el perfil de las víctimas se mantiene año tras año: Mujer, mayor de edad, española, que en el momento de ocurrir el hecho estaba o había estado unida a su agresor por vínculo matrimonial, relación de hecho asimilable o relación afectiva estable Esa es la radiografía, repetida, que ofrece el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) de la mayoría de los casos ocurridos en 2005. En esos doce meses 90 personas perdieron la vida en episodios de violencia doméstica; 67 eran mujeres (el 74,4 por ciento) y de ellas 52 murieron víctimas de la violencia de género (a manos de sus parejas, maridos o compañeros, o ex parejas) Pese al elevado número supone un descenso respecto a años anteriores, donde hubo 69 casos en 2004 y 65 en 2003. Las duras estadísticas recogen asimismo quince asesinatos de menores de edad, siete niñas y ocho niños. Y lo más escalofriante, en el 86 por ciento de estos quince crímenes el agresor es su padre o su madre. En el cúmulo de cifras ofrecidas por el Observatorio contra la violencia doméstica y de género, basadas en el informe del servicio de inspección del CGPJ, llama la atención una que pone en solfa buena parte de las medidas dirigidas a acabar contra el terrorismo doméstico Algún mecanismo básico sigue fallando cuando sólo en 17 de los 86 casos contabilizados (con 90 muer- tes como se ha dicho) la víctima había denunciado previamente una situación de malos tratos y, en consecuencia, se había incoado procedimiento. Por tanto, en menos del 20 por ciento de los casos las autoridades judiciales tenían constancia de que existía una situación de violencia familiar o de género. En el resto, más del 80 por ciento, la víctima murió sin que ninguna institución supiera lo que le ocurría. En los escasísimos 17 casos donde había antecedentes de denuncias por maltrato el agresor es hombre, excepto uno en el que la agresora es la mujer. En todos menos uno, el procedimiento se inicia en el mismo día o en las 24 horas siguientes a la agresión. Según el CGPJ, las medidas cautelares se adoptan también en menos de 48 horas. Siguiendo con el retrato robot de las víctimas trazado por los jueces, se constata que 67 eran mujeres y 23 hombres. Al 28 por ciento de las víctimas femeninas las mató su marido y al 25 por ciento su pareja de hecho. Las ex parejas ocupan más del diez por ciento en este estudio. Que este tipo de violencia es cosa de hombres, fundamentalmente, no es una afirmación gratuita ni discriminatoria como sostienen algunos sectores. En 72 de los 86 crímenes el agresor es hombre. El 20 por ciento de las víctimas tenía más de 60 años y otro 20 por ciento entre 20 y 30 años. La mayoría de asesinadas y agresores eran españoles (el 65 por ciento) Achacan el error de Del Olmo a la presión mediática sobre el 11- M N. V. MADRID. El secretario judicial del Juzgado Central de Instrucción número 6, cuyo titular es Juan del Olmo, asume parte de la responsabilidad por la excarcelación del procesado Saed El Harrak, quien está en libertad desde la semana pasada por un error en la transcripción de la fecha en la que vencía su prisión provisional. Confiado en la habitual meticulosidad del juez no comprobé la fecha del señalamiento dice Luis María Velasco en un escrito dirigido al Consejo General del Poder Judicial. Velasco asegura que el trabajo de Del Olmo durante la instrucción de esta causa se ha caracterizado por una sobresaliente entrega y sacrificio y no se le puede atribuir dejadez o falta de control sobre los presos. A ello se añade la desmedida presión mediática a la que han estado sometidos, especialmente el juez y la fiscal Olga Sánchez.