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ABC JUEVES 25 5 2006 Nacional 21 EL DEBATE SOBRE LA NEGOCIACIÓN CON ETA Ni Charo López, ni Ana Belén, ni Pilar Bardem. Una cosa fue la jornada de presentación, el martes, y otra la brega ayer en la calle. Pocos viandantes repararon en la entrega de rosas de las actrices por la paz por la clamorosa ausencia de los rostros más conocidos de esta iniciativa Mutis de las actrices más esperadas en la entrega de rosas por la paz TEXTO: BLANCA TORQUEMADA MADRID. Rosas blancas no ofenden. O sí, porque la acogida a las actrices por la paz en el corazón de Madrid (junto a la fuente de Neptuno y a dos pasos de las Cortes) fue más bien tibia, e incluso puntualmente hostil. La Secretaría de la Mujer de la Unión de Actores ha gestado esta idea para la que buscó el martes un envoltorio vistoso, en la rueda de prensa de presentación de la iniciativa, con el anuncio de la participación de rostros populares y afectos a la causa de la izquierda (Charo López, Ana Belén y la inevitable Pilar Bardem) que ayer hicieron mutis por el foro y no asomaron la nariz. Estas cabezas invisibles y otras clamorosamente ausentes (Aitana Sánchez- Gijón, Ariadna Gil o Blanca Portillo) adujeron ineludibles servidumbres profesionales para su inasistencia. Quizá algunas de las actrices de mayo émulas confesas de las madres argentinas, se huelan que el horno social no está para bollos empalagosos y hayan optado por un respaldo del proceso a tiempo parcial, que no va mucho más allá de salir en la primera foto y firmar el manifiesto. Eso sí, como el 24 de cada mes celebrarán el advenimiento del alto el fuego volverán a tener ocasión de sumarse a estas convocatorias. Las actrices que sí bregaron en la embocadura de la Carrera de San Jerónimo (entre ellas la viuda de Paco Rabal, Asunción Balaguer) pudieron comprobar que ni los madrileños estaban por la labor de hacerles la clac (apenas las abordaron un puñado de periodistas y algún curioso) ni terminaba de calar su mensaje de consideración hacia las víctimas, quienes, dijo Berta Ojea, la portavoz del colectivo, son lo más importante Argumentó que su defensa de esta paz pretende, precisamente, que no haya ni una víctima más palabras que generaron reacciones en algún viandante: ¿Qué pasa, que sólo ustedes quieren la paz? Yo también quiero la paz, pero no la rendición. Me tuve que ir del País Vasco y sé de lo que hablo Las actrices contraatacaban, sin excesos de declamación, Déjenos, hombre y tropezaban con otra réplica: ¿Quién paga las rosas? La Policía mandó a la acera de enfrente a otros cuatro opositores uno de la plataforma Hazte oír y tres miembros de una misma familia. Lo siento- -decían los agentes- pero estas señoras han pedido permiso y ustedes no El colofón de la jornada fue la entrega de las rosas blancas a los diputados en el Congreso, que topó con sonrisas en las filas gubernamentales y con alguna mueca de los populares. Eduardo Zaplana aceptó la flor, pero Ignacio Astarloa prefirió evitar las espinas. La viuda de Blanco pide que den flores en los actos de Batasuna ABC MADRID. Conchita Martín, viuda del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, primera víctima de ETA tras la tregua de 1998, instó ayer a las actrices que protagonizan la campaña Rosas blancas por la paz a ofrecer rosas en las manifestaciones de Batasuna. La viuda del teniente coronel Blanco indicó que esta campaña en favor de la negociación con la banda etarra no tiene tintes culturales, sólo tintes políticos. Estas actrices jamás se han acercado a una víctima, ni las conocen ni se han interesado por ellas Doña Letizia se protege del viento mientras el Príncipe saluda al público EFE El Príncipe insta a que termine la anacrónica situación de Gibraltar EFE SAN ROQUE (CÁDIZ) El Príncipe de Asturias se refirió ayer a la toma de Gibraltar por los británicos y recordó que San Roque nació de un doloroso acontecimiento histórico del que arranca el contencioso pendiente de solución por vía del proceso negociador abierto hace ya tiempo para que termine esa anacrónica situación contribuyendo al desarrollo de toda la zona Los Príncipes presidieron el tercer centenario de la fundación de San Roque, cuyo Ayuntamiento fue reconocido en 1706, dos años después de que los vecinos de Gibraltar, ante la imposición de la bandera británica, se trasladaran a esta ciudad. Don Felipe recordó cómo sus habitantes, alejados de sus hogares, supieron hacer gala de profunda fidelidad a España