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ABC MIÉRCOLES 24 5 2006 Deportes 115 VELA VOLVO OCEAN RACE Ha sido lo peor de nuestras vidas Esta frase resume el ánimo de la tripulación del MoviStar en su primera jornada en tierra. Están hundidos por la tragedia de haber tenido que abandonar un barco que ellos mismos construyeron. El impacto del estrés y de asomarse a la muerte ha pasado factura VER LA MUERTE CARA A CARA NO SE OLVIDA BEGOÑA AJATES Psicóloga del SAMUR de Madrid y especialista en situaciones límite No olvidaré las caras desfiguradas TEXTO PEDRO SARDINA MADRID. Para un navegante de prestigio, abandonar un barco a su suerte es un trauma, una derrota. Se tarda mucho en olvidar esa circunstancia y las primeras horas son un auténtico infierno. Cuando pisas tierra te alegras porque has salvado la vida, pero no dejas de pensar en que has dejado tu casa abandonada, a la deriva y desprotegida. Es como una ruptura con tu mundo. Abandonar el barco es algo que nunca crees que pueda pasar. Cuando se plantea esto sabes que tu patrón lo ha meditado durante muchas horas antes de tomar la decisión La voz, ayer, de Fernando Echávarri, el mejor regatista del mundo, no era la habitual. Se le notaba ido y frustrado y no era precisamente a causa de los análisis de sangre que le habían hecho minutos antes. Fernando no está acostumbrado a navegar en crucero. Esta era su primera experiencia importante y le ha marcado para siempre. Lo que sentimos al subir al ABN Amro 2 no se puede explicar con palabras. Nos lo decíamos todo con una simple mirada. Era un sentimiento de afecto y compañerismo mutuo. Jamás olvidaré esas caras completamente desfiguradas. El silencio lo decía todo E No puedo describir la sensación Pepe Ribes, el único tripulante español que comenzó la aventura, no podía ocultar su sentimiento de rabia. Nos quedamos sin viento y Bouwe (el patrón) tomó la decisión de abandonar la etapa e ir a motor, pero la quilla se movía más y entraba más agua. No puedo describir la sensación al ver a Bouwe saltar el último al bote salvavidas, fue un choque tremendo Ribes es uno de los regatistas más carismáticos de España y brilla por donde pasa. Al ABN Amro 2 quiero darle las gracias por esperarnos y por su trato inmejorable. Compartir esas horas las dos tripulaciones fue como una válvula de escape para ellos y para nosotros y nos ha servido para entablar una mayor amistad. Intentábamos animarnos unos a otros y a las dos tripulaciones nos ha venido bien Pasadas unas horas, todavía había tripulantes que se resistían a quitarse la ropa. No se hacían a la idea de que estaban en un tranquilo pueblo del sur de Inglaterra. Antes de coger el autobús que les llevaría a los apartamentos de Portsmouth el pensamiento de to- Pepe Ribes y Javier Sobrino salen del pantalán del puerto de Falmouth dos estaba en un único punto: el MoviStar Ribes, el proa español, lo dijo así de claro. El barco ha demostrado que estructuralmente no es lo suficientemente fuerte, rompiéndose incluso en navegación normal. Cada vez que pasábamos por un temporal era como perder un año de vida por la tensión que vivíamos. Tras estos resultados, creo que cada uno tendrá que asumir sus responsabilidades ABC Ha terminado la regata Ante las palabras de ánimo y esperanza que recibía de todo el mundo, Ribes fue claro. Dejamos el barco con el motor y las válvulas funcionando, pero en cuanto se acabe la batería se hundirá, si no lo ha hecho ya... Por supuesto, ahora tendremos que esperar a la decisión que tome Pedro Campos, director del equipo, pero creo que éste es el fin para el Movistar Aunque encontremos el barco, tardaremos tres sema- Cuando pisas tierra te alegras porque salvaste la vida, pero no dejas de pensar que has dejado tu casa a la deriva nas en repararlo y para entonces ya habrá terminado la regata Anoche dejó de respirar el MoviStar El contacto con tierra mediante los sistemas de situación dejaron de funcionar. Es muy posible que se haya hundido. Si lo ha cogido una ola por el costado, la fuerza de los miles de litros que desplaza lo habrá destrozado. Puede que la quilla se haya desprendido, por lo que el barco volcaría inmediatamente rompiéndose el palo. Un desastre que no quiero ni pensar. Lo que más deseo es que se hayan acabado las baterías. Sería una esperanza De momento, la tripulación permanecerá en Inglaterra a la espera de saber la suerte del barco. Hoy saldrá un avión desde Cook a rastrear la zona del abandono para intentar encontrar el barco. Pepe Ribes y María Muiña irán en él para fotografiarlo si es que lo hayan. Ayer no se pudo hacer por el mal tiempo. N las situaciones límite, el hombre se comporta de manera inesperada. Sus reacciones no son predecibles. Unos asumen el rol de líder y contagian a los demás una actitud de lucha ante la adversidad y otros caen en la desidia y se entregan al pesimismo más absoluto. Pero todos coinciden en afirmar que la experiencia marca un antes y un después en sus vidas. Ver la muerte cara a cara no se puede olvidar. El secreto para sobrevivir radica en no perder nunca la esperanza. La preparación física también resulta determinante porque las condiciones exteriores son extremas y exigen lo mejor de nosotros mismos. La medida de nuestras capacidades se mide en estos momentos. Y se dañan. Nadie se escapa de padecer las consecuencias de sobrevivir a una situación extrema, como la vivida en el MoviStar Las repercusiones tanto físicas como psíquicas son múltiples. Quienes consiguen superar una situación desbordante sufren durante algún tiempo- -en función de cada persona- -estrés agudo post- traumático, que se refleja en una sensación de total agotamiento físico, trastornos alimentarios, constantes pesadillas, flash back en los que asaltan imágenes de lo sucedido una y otra vez. En algunos casos, este estado se prolonga por años; en otros, tras unos meses remite por completo. Otro rasgo bastante habitual es el rechazo absoluto a revivir momentos semejantes: se opta, por ejemplo, por dejar de conducir o de navegar. Se adquiere una fobia que sólo se conseguirá superar mediante tratamiento psicológico e, incluso, psiquiátrico. El apoyo, sin caer en la sobreprotección, de los familiares y amigos es imprescindible para poder recuperar el tono anterior. Y la verbalización. Contar a los demás nuestros sentimientos de miedo contribuye a mitigar el dolor. Máxime si compartimos experiencias con personas que han pasado por lo mismo. En ese caso, el grado de comprensión y de identificación es mayor. Aunque se da por hundido, un avión saldrá hoy para rastrear la zona en busca del MoviStar