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ABC MIÉRCOLES 24 5 2006 Sociedad 67 Tecnología EE. UU. veta a los ordenadores de la firma Lenovo por miedo al espionaje chino El Departamento de Estado rechaza 900 PC para una red secreta b El Congreso había denunciado Zaragoza, campo de pruebas para las nuevas tecnologías del conocimiento MANUEL TRILLO ZARAGOZA. Iniciativa pública y privada se dan la mano para hacer de Zaragoza, aprovechando el tirón de la Expo 2008, un campo de pruebas de las nuevas tecnologías. El buque insignia es la futura Milla Digital, un barrio en el entorno de la estación del AVE y el recinto de la Expo que será un escaparate de nuevas formas de vivir, aprender y trabajar que propician la sociedad del conocimiento y en el que habrá viviendas, empresas y centros de negocios y de formación. La Fundación Zaragoza Sociedad del Conocimiento canaliza el esfuerzo público y privado e impulsó hace unos días Innovate! Europe, foro en el que emprendedores de distintos países han buscado padrinos para transformar sus ideas en productos con éxito comercial. Entre ellos, herramientas para priorizar la información de internet o correo electrónico o, como en el caso de la aragonesa Warp Networks, un sistema de red con software libre. En Innovate! se premió a Niklas Zennström, fundador de Skype, la compañía de telefonía global en internet vendida a e- Bay. que la firma asiática, propietaria de IBM y controlada en un 27 por el régimen comunista, podría acceder a documentos confidenciales PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. Cuando, en diciembre de 2004, la empresa china Lenovo compró por 1.300 millones de euros la división de ordenadores personales de IBM, no sólo se convirtió en el tercer fabricante informático del mundo tras Dell y Hewlett- Packard, sino que también se abrió las puertas del mercado de EE. UU. como si fuera una firma nacional. Al menos, eso es lo que pensaban sus responsables, que estos días han descubierto que la realidad es bien distinta. Tras una agria polémica que ha vuelto a enrarecer las difíciles relaciones diplomáticas entre Pekín y Washington, el Departamento de Estado norteamericano acaba de vetar a los ordenadores Lenovo por temor al espionaje chino. Con esta decisión, el Gobierno de EE. UU. ha acabado cediendo a las presiones ejercidas por un grupo de miem- bros del Congreso, que pusieron el grito en el cielo cuando se enteraron el pasado marzo de que la marca asiática iba a encargarse de la renovación informática de dicho departamento, encargado de los asuntos exteriores del país. A su juicio, el principal problema era que 900 de los 16.000 ordenadores de sobremesa pedidos por la Administración Bush se iban a instalar en una red especial por donde circulan documentos confidenciales y secretos de Estado. Amparándose en que Lenovo es una compañía controlada en un 27 por ciento por el Gobierno chino, el congresista Larry M. Wortzel denunció que el régimen comunista podría instalar un hardware o un software clandestinos en los PC para introducirse en los servicios de inteligencia americanos Nada más airearse esta amenaza amarilla el comité del Congreso que El negocio no se resentirá, pero la imagen de la compañía se ha visto seriamente dañada en EE. UU. supervisa el presupuesto del Departamento de Estado recomendó que, debido al programa de espionaje chino que persigue robar secretos de EE. UU. los ordenadores de Lenovo no deberían ser utilizados en una red clasificada La obsesión por la seguridad nacional tras los atentados del 11- S hizo el resto y, finalmente, la Administración Bush ha optado por rechazar las 900 computadoras previstas para los sistemas confidenciales. Aunque la venta continuará adelante y Lenovo suministrará al Departamento de Estado los 16.000 ordenadores encargados, todos ellos funcionarán en una red no clasificada y ninguno tendrá acceso a documentos secretos. El negocio, por tanto, no se resentirá, pero la imagen de la compañía se ha visto seriamente dañada en EE. UU. donde la firma intenta abrirse camino. Tras denunciar una campaña anti- China en el Congreso, un alto cargo de Lenovo, Jeffrey Carlisle, ha tildado de fantasía que con sus PC se pueda espiar al Gobierno norteamericano porque estos aparatos van a salir de las mismas plantas de México y Carolina del Norte donde se fabrican los ordenadores IBM