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18 Nacional LOS NUEVOS ESTATUTOS EL PROYECTO ANDALUZ EN EL CONGRESO MIÉRCOLES 24 5 2006 ABC Rajoy acusa al PSOE de hacer adrede un mal Estatuto andaluz para disimular el catalán Zapatero reitera su oferta de consenso al PP y le pide que no caiga dos veces en la misma piedra b El Congreso aprueba remitir la reforma andaluza a la Comisión Constitucional con la única oposición del PP, y ERC admite que el texto es un clon del catalán MANUEL MARÍN MADRID. El Pleno del Congreso aprobó ayer con el voto favorable de todos los Grupos excepto el Popular remitir a la Comisión Constitucional de la Cámara baja el proyecto de reforma del Estatuto andaluz para su debate y posterior aprobación tras el verano. El Pleno, que contó en la tribuna de invitados con una nutrida representación del Parlamento y del Gobierno de Manuel Chaves, tuvo dos notas singulares: primero, la defensa del texto por parte de José Luis Rodríguez Zapatero en nombre del Gobierno- -algo inusual en el trámite de toma en consideración ya que sólo lo hizo para rechazar el plan Ibarretxe y que ayer se interpretó como un gesto personal de Zapatero con Chaves- y segundo, tres contundentes y agresivas intervenciones del líder del PP, Mariano Rajoy que sirvieron para poner de manifiesto que en política territorial, no hay reconciliación posible entre ambos. Los argumentos de Zapatero para avalar el texto andaluz no se alejaron de los ya tradicionales: necesidad de dotar de más autogobierno a las Comunidades, ahora a Andalucía como referente de equilibrio para la España plural y demostración de que nuestro Estado autonómico no consolida privilegio ninguno y reforzará el modelo constitucional. Y tras ellos, otros tres mensajes de fondo. Dos para el PP: que el PSOE está abierto a modificar el texto para que los populares lo avalen; y si no lo hacen, Rajoy corre el riesgo de repetir el error, de tropezar dos veces en la misma piedra lo que no tiene disculpa en un político que aspira a gobernar España. Y el tercero, un aviso para el Parlamento andaluz, fue el compromiso de Zapatero a atribuir a Andalucía más control en la gestión del agua del Gualdalquivir, pero no como competencia exclusiva. El tono institucional de Zapatero contrastó con el de Rajoy, quien de forma vehemente y durante más de cuarenta minutos retó a Zapatero, una vez más, a definir qué modelo de Estado tiene porque que aún no lo conocemos Cada palabra de Rajoy fue un martillazo sobre la política territorial del Gobierno. Rajoy lamentó de Zapatero su empecinado empeño de alterar la estructura de la nación; su carencia de planes cubierta a base de improvisación su tendencia a lanzarse irreflexivamente a poner todo patas arriba sin medir las consecuencias y su afán por hacer cosas al tun- tun, haciendo sufrir a España bandazos y sa- Chaves y Zapatero sonríen antes de empezar el Pleno de ayer JAIME GARCÍA cudidas sin saber para qué Pero sobre todo, el principal reproche a Zapatero fue el de utilizar a Andalucía para disimular lo ocurrido en Cataluña, para atenuarlo y parezca menos grave Rajoy aludía así a la maniobra de última hora del PSOE andaluz que le permitió introducir casi 130 enmiendas copiadas y fusiladas del Estatuto catalán dijo Rajoy, con el objetivo de marginar al PP. Este Estatuto se convierte en la gran coartada de su incompetencia catalana añadió dirigiéndose a Zapatero, a quien imputó haber salvado in extremis y con una marrullería el texto catalán. Para el líder del PP, el texto andaluz es una aberración política y jurídica que incumple la propia exigencia de Zapatero de contar al menos con el 70 por ciento de los votos. Además, culpó a los socialistas de redactar el texto mal a propósito para aplacar la gravedad del Estatuto catalán; e ironizó hasta tal punto con la definición de Andalucía como realidad nacional que dijo no encontrar otra explicación que el propósito personal de Zapatero- -no del partido- -de convertir artificialmente al PSOE en lo que no es: una formacióm nacionalista sobrevenida y advenediza Aunque ningún otro Grupo apoyó al PP, ERC se unió a las tesis de Rajoy al admitir que el texto andaluz es un clon del catalán, y Aitor Esteban (PNV) recordó que es precisamente gracias a los nacionalistas a quienes Zapatero debe agradecer la admisión de este Estatuto. Rajoy volvió a lucirse con discurso de hombre de Estado mientras Zapatero eludía el debate y los nacionalistas le recordaban que el Estatuto andaluz saldrá gracias a sus votos El plan Zapatero ÁNGEL COLLADO MADRID. Nombraba Mariano Rajoy a San Isidoro de Sevilla y a Guzmán el Bueno y los diputados socialistas se reían. Ya sé que no saben quiénes son todos esos respondió el presidente del PP en una nueva lección de reflejos de orador parlamentario de altura, que se crece en la tribuna con un discurso de hombre de Estado que Zapatero encajó impertérrito, atrincherado en su escaño. Pretendía el jefe de la oposición que el presidente del Gobierno explicara cuál es el modelo de Estado a que pretende llevar a España con los nacionalistas. Imposible, ni se inmutó. No le interesaba el debate. Pese a ello, Zapatero dejó para el diario de sesiones otra de sus frases- sentencia que provocó las risas de los diputados del PP y gestos de desesperación en el propio Rajoy: La cintu- ra es la esencia de la democracia Rajoy convenció a los suyos y Zapatero dejó fríos a los propios. Algunos, como Alfonso Guerra, que ha ganado todas las elecciones en su circunscripción de Sevilla desde 1977, ya había dicho que consideraba una broma calificar a Andalucía de realidad histórica cumplieron con una asistencia intermitente y gesto de circunstancias. Aunque a los diputados del PP salieron satisfechos de la actuación del jefe y también de su portavoz andaluz, Antonio Sanz, lamentaron la forzada ausencia de Javier Arenas, que se tuvo que volver a Sevilla por el fallecimiento de su padre. Se estrenó Diego López Garrido como portavoz del PSOE y se echó de menos a su antecesor. Que vuelva Rubalcaba se oyó desde los escaños del Grupo Popular. Los socios nacionalistas del Gobierno, los catalanes del pasado- -ERC- -y los vascos del PNV aprovecharon para desahogarse. Puigcercós puso el dedo en la llaga al sostener que el proyecto de Estatuto andaluz es un clon del catalán pactado entre Zapatero y Mas. Sabía que era lo que más le podía molestar al PSOE. El portavoz del PNV, Aitor Esteban, utilizó otro argumento tremendo contra los socialistas al recordar a Zapatero que si va a sacar adelante el Estatuto andaluz- el plan Chaves lo llamó- -es gracias a los votos de nacionalistas vascos y catalanes porque si votaran con el PP se le venía abajo toda la operación de reforma del Estado, el plan Zapatero Pero Zapatero tiene mucha cintura con el nacionalismo.