Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 24 5 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR JUAN E. IRANZO ES NECESARIO REFORMAR EL SISTEMA DE PENSIONES El único sistema que garantiza la seguridad en el pago íntegro de las pensiones es el de capitalización: la pensión que recibirá cada individuo procederá de las aportaciones que éste haya realizado A fuerte generación de empleo registrada en los últimos años, la separación de fuentes, entre pensiones contributivas y asistenciales, y la moderación del número de jubilados como consecuencia de la caída de la natalidad en la Guerra Civil y posguerra han saneado el sistema público de pensiones en España, permitiendo incluso la creación de un fondo de reserva Sin embargo, al igual que sucede en todos los países desarrollados en los que existe un sistema de reparto, nuestro sistema público de pensiones se enfrenta a medio plazo a un grave problema de sostenibilidad como consecuencia del envejecimiento de la población. Según todas las proyecciones demográficas, durante las próximas décadas el número de perceptores de prestaciones va a crecer a un ritmo muy superior al de cotizantes, llegando a un punto en que las aportaciones de aquellos no serán suficientes para mantener el actual nivel de las pensiones de los jubilados. Incluso, según las estimaciones más recientes del INE, a partir de finales de la década de los veinte, el número absoluto de personas en edad de trabajar comenzará a retroceder, mientras que la población de más de 65 años no dejará de aumentar. Las previsiones apuntan a que los problemas fundamentales para el sistema se podrían manifestar en el horizonte del año 2025, si no antes, y ni siquiera la aportación de población en edad de trabajar procedente de la inmigración va a impedir el ascenso de la tasa de dependencia demográfica- -medida esta como la población de 65 años o más con relación a la población en edad de trabajar- hasta el punto de hacer muy difícil la continuidad del sistema. Asimismo hay que recordar que los cotizantes inmigrantes también, lógicamente, recibirán pensiones cuando se jubilen, aunque regresen a su país de origen. A esto se añade el efecto sustitución, que consiste en que las pensiones que se reconocen en la actualidad son superiores a las de los que fallecen. Esta situación supone un importante desafío que reclama una actuación urgente de los poderes públicos, no sólo para evitar el colapso del sistema antes de que sea demasiado tarde, sino también para despejar las incertidumbres actuales sobre las características del futuro sistema, que pueden estar pesando sobre las decisiones de los trabajadores en activo y de numerosas empresas. El único sistema que garantiza plenamente la sostenibilidad y la seguridad en el pago íntegro de las pensiones es el sistema de capitalización. Conforme al mismo, la pensión que recibirá cada individuo procederá de las aportaciones que éste haya realizado durante su vida, mientras que con el sistema actual de reparto, las aportaciones realizadas por los cotizantes de hoy se emplean para hacer frente al pago de las pensiones de quienes están jubilados actualmente, y serán los trabajadores de mañana los que en el futuro pagarán con sus cotizaciones las pensiones de quienes están hoy en activo. Con un sistema de capitalización desaparecen las transferencias intergeneracionales, y con ello el problema derivado del envejecimiento demográfico. Además, el sistema es sosteni- L ble y guarda el principio de proporcionalidad entre el esfuerzo ahorrador realizado y la prestación recibida, sin que ello impida la introducción de mecanismos de solidaridad para elevar el nivel de las pensiones más reducidas a través de los Presupuestos Generales del Estado. Es cierto que la transición de un sistema de reparto a uno de capitalización comporta enormes dificultades, puesto que la generación en edad de trabajar en el momento en que se instrumenta el cambio tendría que afrontar, ya sea vía impuestos o vía cotizaciones, el pago de las pensiones a que tienen derecho quienes están jubilados en ese momento, y al mismo tiempo, realizar aportaciones para su propia pensión. Si se hace a través de los impuestos, el paso de un sistema a otro depende de que el Estado pueda financiar con fondos de los Presupuestos las pensiones devengadas con el sistema de reparto que se quiere extinguir. Esto se hizo ya hace tiempo con gran éxito en Chile, y aunque es posible que en nuestro país no sea fácil un tránsito de similares características, existen diversas propuestas sobre la manera de llevarlo a efecto, como, por ejemplo, dar la opción a los más jóvenes, no reconociendo derechos adquiridos. En cualquier caso, cuanto más se retrase el cambio más difícil será, puesto que la cuantía de las pensiones comprometidas por el sistema de reparto será mayor. Si los poderes públicos deciden, pese a todo, mantener el actual sistema de reparto, es absolutamente imprescindible e inaplazable introducir profundas transformaciones en el mismo, que deben ir mucho más allá de las propuestas hechas públicas durante los últimos días. En primer lugar, se debe avanzar hacia el principio de proporcionalidad entre la prestación recibida y el esfuerzo de cotización realizado, para lo cual se debe ampliar el período de cálculo de la pensión a toda la vida laboral, y la ponderación de todos los años de cotización debe ser uniforme. Además, hay que elevar el número mínimo de años necesario para tener derecho a una pensión de jubilación. En segundo lugar, se deben suprimir o limitar todo lo posible las jubilaciones anticipadas y las prejubilaciones, e incentivar la permanencia en el mercado laboral más allá de los 65 años. Incluso puede ser necesario elevar la edad de jubilación de forma generalizada, sin que ello impida que se puedan tener en cuenta las circunstancias especiales de determinadas profesiones que por sus características requieran una mayor flexibilidad en la determinación de la misma. Una medida complementaria sería endurecer las condiciones de acceso a las prestaciones asistenciales, aunque estas no entran dentro del sistema, de modo que sólo tengan derecho a ellas quienes realmente las necesiten, incluyendo entre los criterios no sólo el nivel de renta, sino también la situación patrimonial. Finalmente, uno de los pilares básicos del sistema debe ser la complementariedad con los planes privados de pensiones. Los poderes públicos deben hacer el máximo esfuerzo por elevar el atractivo de estos instrumentos de previsión a través de una fiscalidad muy ventajosa y una regulación flexible. Si se decide seguir esta vía, los ciudadanos deben ser conscientes de la necesidad de ahorrar para poder completar en el futuro una pensión que necesariamente será menos generosa que en la actualidad. Dtor. Gral del Instituto de Estudios Económicos y catedrático de Economía Aplicada de la UNED REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO BALCANIZACIÓN PACÍFICA O ASÍ El concepto balcanización pacífica es recibido con un entusiasmo muy comedido en toda Europa, Rusia incluida. La edición europea del Wall Street Journal (WSJ) publica un editorial ambivalente, La muerte de Yugoslavia afirmando que el modelo montenegrino pudiera despedazar a Bélgica y resquebrajar España. Hace unos días que Le Monde publicó un implacable artículo de Jules Gheude, quien decía que Bélgica se halla en la agonía víctima del enfrentamiento cainita valones- flamencos. En Luxemburgo, Tageblatt estima que Montenegro es un precedente (comillas de Tageblatt) para los independentistas vascos y catalanes, preguntándose si España camina hacia su propia balcanización. En Bruselas, EU Observer subraya que, tras Montenegro, la balcanización de los Balcanes proseguirá en Kosovo y la frontera macedonia. EU Observer subraya el profundo miedo ruso a la balcanización de Europa Más allá de las fronteras europeas, en África del Sur, Mail Guardian titula: Montenegro abre la caja de Pandora de los separatismos En un terreno político más inmediato, en París, Le Figaro afirma que Batasuna se impacienta por comenzar su diálogo con Madrid Y deja caer: El cambio de tono de los independentistas no convence a todas las fuerzas políticas españolas Ante los problemas de inmigración, Morocco Times cree un gran éxito que Moratinos afirme a la CNN que la cooperación hispano- marroquí ha bloqueado la entrada al territorio español En Londres, sin embargo, el Daily Express afirma que Canarias se ha convertido en la primera parada previa al desembarco de los inmigrantes en el Reino Unido. En Argel, Algeriades consagra mucho espacio al VII festival cultural europeo de Argelia, presentado como puente entre una y otra orilla del Mediterráneo. Austria ha enviado una gran exposición titulada Tras las huellas de Mozart Egipto envía su Ópera nacional. Italia envía al fundador del Taranta Power. La cultura española está presente a través de las fotos de Fernando Herráez el Habichuela y un grupo flamenco.