Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 24 5 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA MONTENEGRO ENOS en España, donde se sienten incómodos- -asfixiado, dice el consejero vasco Azkárraga, igual es que tiene alergia al polen- los nacionalistas siempre andan buscando por ahí referencias y modelos políticos. El clásico era Irlanda del Norte, con su acuerdo de Stormont y sus curastrabucaires predicando el evangelio filoterrorista, pero ya mola menos el Ulster porque Blair se cargó de un plumazo la autonomía, que tampoco era mucho mayor que la de La Rioja, y no está por la labor de devolverla mientras siga habiendo chicos malos. Así que el nacionalismo se va por esos mundos buscando parentela política más o menos exótica, como otros van buscando placeres, evasiones o el nirvana que perseguían los hippiesen Katmandu. La cuestión es encontrar fuera de España una vaga analogía, IGNACIO un paraíso perdido, una CAMACHO Icaria sobre la que residenciar el imaginario de la utopía excluyente y etnicista. Lo que hace furor estos días es Montenegro. Antes fueron Quebec y Puerto Rico, modelos sobre los que Ibarretxe copió su célebre estado libre asociado. A Arzalluz le gustaba el confederalismo suizo, pero resultaba evidente que su aburrida rutina de relojes de cuco, que despreciaba Orson Welles en El tercer hombre casaba mal con el alboroto de la kale borroka. Mirando, mirando, se fijaron en las Feroe y algunas otras ínsulas más o menos extravagantes, e incluso algunos dirigentes batasunos se dieron una vueltecita por Suráfrica, tan semejante a Celtiberia, como es de público dominio. Hasta que de repente ha aparecido el referéndum montenegrino con sus prometedoras cuatro décimas. Por cuatro décimas de diferencia, un país puede ser independiente con la bendición de esa UE en la que algunos ingenuos aún quieren ver la garantía supranacional de la integridad territorial española. Y claro, los nacionalistas se han puesto cachondos de pura envidia. Hasta Carod se derrite. De Montenegro apenas si sabíamos que era la patria de Pedja Mijatovic, de unos bosques umbríos y de algunas mafias eslavas, pero de repente, al conjuro de las cuatro décimas milagrosas, salen como hongos presuntos especialistas en la secesión montenegrina, en sus derechos históricos, en su identidad diferencial. Teóricos de cartón, rastreadores de baratijas ideológicas, fisonomistas políticos aquejados del delirium tremens que ha señalado Solana, el padre de la criatura llamada Solanistán, o sea, esta patria de conveniencia sobrevenida del desguace serbio. Montenegro es la moda, el paradigma, la panacea. Claro que siempre será mejor que Albania, la antigua barataria tardoestalinista ensoñada por los ideólogos de ETA. Qué fijación con los Balcanes; después se escandalizan cuando Aznar truena contra la balcanización de España. Albania (junto con Andorra, menudos aliados) nos dio la otra noche los únicos votos del festival de Eurovisión, al que por cierto no dejaron acudir a Montenegro. Igual el secesionismo vasco y catalán con lo que en el fondo sueña es con participar en esa horterada, como Lituania o Estonia: una independencia- Ketchup. Pero ojo, que en la antigua Yugoslavia se derramó algo más que salsa de tomate. M OPÁ, VIAZÉ UN EZTATUTO UÉ fallo tan garrafal del diseñador de la gran charlotada de ayer en Las Ventas, digo, en el Congreso: no convidó a Los del Río para que formaran parte de la delegación andaluza o para que al menos estuvieran en la tribuna de invitados haciendo lo que Los del Río en particular y los andaluces en general (ay, Macarena) hacemos mejor que nadie: tocar las palmas a quien haya que ir tocándole las palmas, a Alfonso XIII, a Azaña, a Franco, a Suárez, a González, a Aznar (poquito, porque es facha) a Zapatero, a los catalanes... ¡A todo lo que se mueva en el poder! El que se mueve no sale en la foto de Guerra, pero recibe en cambio la ovación del enfervorizado y anestesiado pueblo andaluz. Ahora encantado con Chaves, que conste. Habré de decirles a Los del Río lo que ellos le cantaban al irrepetible Vicente Pantoja: Te estás haciendo viejo, Picoco No me esperaba esto de ANTONIO ellos. Que llegado este momento trasBURGOS cendental en la Historia, no nos dijeran que tenemos que votar que sí al nuevo y absolutamente prescindible Estatuto Andaluz, por las mismas razones que nos pidieron el sufragio afirmativo a la Constitución Europea: Si estos señores tan buenas personas y tan espléndidos, lumbreras de la política que velan por todos nosotros con amor de padre, nos piden que votemos que sí, tendremos que votar que sí, porque ellos son los que de verdad saben de esto. ¡Y viva Franco y arriba España, digo, Andalucía Se están haciendo viejos, Picoco, porque yo me esperaba ver ayer a Los del Río en el Congreso, como el resto de la partida, ejerciendo de lo que de verdad sabemos hacer bien los andaluces: de Jugador Número 12 para España. Ahora, por ejemplo, somos el Jugador Número 12 para que Zapatero rompa España y haga hocicar al Estado ante la ETA. Le falta letra de canción del verano al aserejé del bludimery de este Estatuto sin causa justificada que nos van a meter dobla- Q do, opá. También se está haciendo viejo, Picoco, el Canal Sur, No- Do oficial del Régimen andaluz. Que mi dilectísimo Ignacio Camacho lo ha dicho bien clarito, choque vuesa merced esos cinco: Andalucía no es una nación, ni falta que le hace; es un régimen El régimen de Chaves podía haber tirado de su tele, de Canal Sur, para hacer como La Sexta con el corral del Koala, que en plan popurrí gaditano le ha cambiado la letra para el Mundial: Opá, vamo a por el Mundiá y con España vamo a ganá. Se les van las mejores. El Koala, cómo no, es producto andaluz. Jornal para los nuestros, que decía el cordobés Padilla Crespo. En producción de ingenio sí que tenemos un índice industrial que ni Suecia. El Koala, Jesús Rodríguez, es del malagueño Rincón de la Victoria. Y bien que podía Chaves haberle subvencionado el popurrí de este corral incomprensible en que nos va a meter a los andaluces, al que llaman realidad nacional La letra le hubiera quedado divina: Opá, viazé un Eztatuto con zu realidá nazioná, ajín de gordo... -Eso, así de gordo. El Libro Gordo de Pepote ¡y un jamón! que promulgará Chaves ante el entusiasmo lepero de los andaluces: cero grado, ni frío ni calor. El domingo, con los suplementos de los diarios, regalaron en Andalucía una pesadilla: el proyecto de Estatuto. Cien páginas con una letrita así de chica, que a nadie interesan. En 1980 nos dimos a nosotros mismos un Estatuto que era una ilusión colectiva conquistada, una esperanza en la democracia y en la autonomía. Ahora nos dan en celofán, vaya regalito, el que tiene todas las trazas decimonónicas de Estatuto Otorgado, que nadie ha pedido. El Estatuto de los Palmeros. Para que les toquemos las palmas a los catalanes: dale alegría a tu cuerpo, Ma... ragall. Es como el similiquitruqui de los lemas electorales en Cataluña: El Estatuto Andaluz es un sí de cinco jotas de bellota a Cataluña, así que, opá, viazé un Eztatuto