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94 Deportes ATLETISMO MARTES 23 5 2006 ABC Quiero empezar una nueva vida El marroquí El Guerrouj, uno de los más grandes mediofondistas de todos los tiempos, anuncia su adiós sin que ningún rival le haya retirado ABC CASABLANCA. Hicham El Guerrouj confirmó los rumores y anunció en la tarde de ayer su retirada. Algunos de los principales periódicos locales llevaban tiempo insinuando el posible abandono del atleta más grande de la historia del país, por encima incluso del mítico Said Aouita, y uno de los más laureados del mundo. Un leyenda viva. Nadie quería en Marruecos dar crédito a la noticia. No por esperada, el atleta, que en septiembre cumplirá 32 años y llevaba tiempo sin competir, concretamente desde los Juegos Olímpicos de Atenas, sino porque suponía el punto final de una carrera inmensa que ha dado al pueblo norteafricano algunas de sus mayores alegrías. El Guerrouj anunció su marcha en una rueda de prensa ofrecida en su casa. Explicó a los periodistas que, básicamente, su decisión se fundamentaba en el deseo de cambiar de vida. Llevo 16 años haciendo deporte y quiero empezar una vida nueva. Disfrutar de mi familia y dedicar más tiempo a mi mujer y a mi hija El atleta alcanzó la cima de su carrera en Atenas 2004 al lograr el doblete en el mediofondo mundial, adjudicándose los oros olímpicos en 1.500 y 5.000, una gesta que no se producía desde que lo consiguiera el legendario finlandés Paavo Nurmi en 1924. Visiblemente emocionado, el gran campeón señaló que, aunque no he competido desde entonces, he estado entrenándome cada día Y reconoció que la desmotivación ha ido ganando terreno en mi ánimo poco a poco. Cumplí todos mis objetivos deportivos. ¿Qué me quedaba por demostrar? Sin embargo, El Guerrouj ofrecerá a sus incondicionales la posibilidad de despedirle en una pista de atletismo. Participará este mes de mayo en sus dos últimas carreras, que se celebrarán en Eugene (Estados Unidos) el día 28, y en Ostrava (República Checa) para después decir el adiós definitivo a la competición. Un palmarés inmenso Nació el 14 de septiembre de 1974 en Berkane (Marruecos) Mide 1,76 metros y pesa 58 kilos. Entrenador: Abdelkader Kada. Mundiales: primero en 1.500 en 1997 (3: 35.83) 1999 (3: 27.65) 2001 (3: 30.68) y 2003 (3: 31.77) Segundo en 1995 (3: 35.28) y en 2003 en 5.000 (12: 52.83) Mundiales en sala: primero en 1.500 en 1995 (3: 44.54) y 1997 (3: 35.31) En 2001, en 3.000 metros (7: 37.74) Juegos Olímpicos: primero en 1.500 metros (3: 34.18) y 5.000 metros (13: 14.39) en 2004; segundo en 2000, en 1.500 metros (3: 32.32) Su progresión: (1.500 m. 1994, 3: 33.61; 1995, 3: 31.16; 1996, 3: 29.05; 1997, 3: 28.91; 1998, 3: 26.00; 1999, 3: 27.65; 2000, 3: 27.21; 2001, 3: 26.12; 2002, 3: 26.89; 2003, 3: 28.40; 2004, 3: 27.64. En 2005 y 2006 no compitió. Sus récords del mundo: 1.500 metros, 3: 26.00 (14- 7- 98) milla, 3: 43.13 (7- 7- 99) y 2.000 metros, 4: 44.79 (7- 9- 99) En pista cubierta: 1.500 metros, 3: 31.18 (2- 2- 97) y milla, 3: 48.45 (12- 2- 97) El Guerrouj dijo adiós con lágrimas Y es que cuatro títulos mundiales de 1997 a 2003 en 1.500 metros, dos oros olímpicos y los récords mundiales de 1.500 (3: 36.00 en 1998) la milla (3: 43.13 en 1999) y 2.000 (4: 44.79 en 1999) le acreditan como tal. Fermín Cacho no se atrevió a dar el nombre de un posible sucesor en el reinado de los 1.500 metros, aunque dejó AFP claro que ahora se presenta una panorama muy abierto: Estoy seguro que ahora se alternarán los atletas en el podio y no habrá ninguno que domine de forma incontestable como él Coe, por su parte, señaló: Se va uno de los más grandes de todos los tiempos, cuya contribución a la historia del atletismo ha sido monumental Sus marcas: Tiene siete de las ocho mejores marcas de la historia en los 1.500 metros. Ha corrido cinco veces por debajo de 3: 27; nueve, de 3: 28; 20, de 3: 29, y 30, de 3: 30. Premios: Orden al Mérito Nacional de Marruecos (1999) mejor atleta del año para la IAAF (2001, 2002 y 2003) grado oficial de su país (2001) y Premio Príncipe de Asturias (2004) Y se desplazó a Rabat, donde entró en el Instituto Nacional de Deportes, lugar en el que bajo los nombres escritos con letras de bronce de los campeones olímpicos marroquíes- -El Moutawakel (1984) Boutaieb (1988) y Skah (1992) -se prepara la elite del atletismo marroquí. Después de ganar varias carreras regionales, fue seleccionado por la Federación Marroquí para competir en el Mundial júnior de Seúl 92, en el que logró el bronce. El heredero de Said Aouita empezaba a hacer historia. Apareció en el panorama internacional en 1995, en el Mundial en sala de Barcelona. Se topó con un mal Cacho y batió en la final a Mateo Cañellas. Ya apuntaba las maneras de un excepcional campeón. Devoto musulmán, es un deportista disciplinado. Los que le rodean destacan su profesionalidad, incluso en las épocas del año de menos trabajo. Además, El Guerrouj es un héroe nacional en un país en el que el atletismo está considerado como un ejemplo para la juventud más que como un deporte por el hecho de haberse quedado a trabajar y vivir en su país en vez de emigrar a los Estados Unidos, como hizo Said Aouita, su predecesor. De atleta a leyenda MANUEL FRÍAS El mejor de la historia para Cacho Para entender mejor la dimensión deportiva de El Guerrouj basta escuchar a Fermín Cacho: Ha sido el mejor mediofondista de la historia. Lo ha ganado todo. Creo que ya no tenía la suficiente motivación para seguir. Tuve la suerte de participar en numerosas pruebas con él. En Atlanta 96, una caída suya fue determinante para que yo lograra la medalla de plata Cacho no dudó en considerar a El Guerrouj como el mejor mediofondista de todos los tiempos por delante del argelino Nurredine Morcelli y del también marroquí Said Aouita: Hablamos de los tres mejores especialistas de la historia en los 1.500 metros y he tenido la suerte de correr con todos ellos. Después habría que colocar a una serie de atletas europeos, como el británico Sebastian Coe MADRID. Convirtió los 1.500 metros en su cortijo particular desde que ganó en 1997 el Mundial de Atenas. De esa fecha al final de 2003 sólo sufrió dos derrotas, las de las finales olímpicas de Atlanta (1996) y Sidney (2000) La primera, por un tropezón- zancadilla cuando se le escapaba al argelino Morceli al toque de campana de la última vuelta; la segunda, al ser superado en la misma línea de meta por el keniano Noah Ngeny, la liebre que le había permitido mejorar el récord del mundo un año antes. No encontró palitivos para la herida olímpica hasta 2004, cuando redondeó su palmarés con dos oros. Un doblete histórico en Atenas al ganar las carreras de 1.500 y de 5.000 metros. Ésta última, por delante de la ya nueva sensación del atletismo mundial, el etíope Kenenisa Bekele. Sólo Paavo Nurmi, el finlandés volador, había conseguido una gesta similar en los Juegos de París de 1924. La historia de Hicham comenzó en Berkane, una pequeña localidad al norte de Marruecos, a la que un día de 1991 se desplazó Aziz Daoud, mánager y director técnico de la Federación Marroquí de Atletismo. De entre los muchos niños que vio correr en una prueba de campo a través le llamó la atención el pequeño Hicham. La conversación entre ambos fue más o menos así: ¿Estás escolarizado? preguntó Daoud. Sí respondió Hicham. Cuando dejes de estarlo, ven a verme Portero frustrado En aquella época, Hicham no tenía claro hacia qué deporte tirar. Gran aficionado al fútbol, jugaba de portero. Su ídolo era el que fue meta del Mallorca, Ezaki Badu. Espoleado por su madre y picado por su entrenador, que le decía que era demasiado bajo para ser portero, comenzó a meditar su futuro. Un día vio por televisión cómo Said Aouita, otro de sus ídolos, mejoraba en Colonia el récord del mundo de los 3.000 metros y se decidió: Pensé que yo sería capaz de hacer algo así Comenzó a correr a los 15 años.