Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 Internacional MARTES 23 5 2006 ABC Paisley rechaza presidir un Gobierno en el que esté el Sinn Fein b La negativa del reverendo se mantendrá mientras no quede demostrado suficientemente que esta organización terrorista ha dejado toda actividad criminal EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Ya se había anunciado que la restitución de la autonomía del Ulster va para largo y que, de llegarse a un acuerdo, éste difícilmente se producirá mucho antes de la fecha límite del 24 de noviembre impuesta por Londres y Dublín. Por eso ayer no sorprendió la negativa del reverendo Ian Paisley, líder del partido más votado en las elecciones de 2003, a asumir el cargo de primer ministro de Irlanda del Norte. Paisley rechazó la nominación propuesta por el Sinn Fein, partido que avanzó a su número dos, Martin McGuinness, como viceprimer ministro, según la distribución de poder determinada por los comicios y prevista por los Acuerdos de Viernes Santo de 1998. El movimiento ya se había anunciado la semana pasada cuando la Asamblea norirlandesa abrió su forzado periodo de sesiones, pero ayer el asunto fue abordado en el orden del día. Paisley expresó la negativa de su Partido Unionista Democrático (DUP) a sentarse en un Gobierno en el que también esté presente el Sinn Fein, brazo político del IRA, mientras no quede demostrado suficientemente con el tiempo que esta organización terrorista ha dejado toda actividad criminal. El general Philippe Rondot (con gafas) se dirige al tribunal de París, obligado por los agentes policiales AFP Los escritos del general Rondot contradicen a Villepin y le acusan de forma directa El militar y hombre clave del escándalo fue llevado por la fuerza ante los jueces b La primera declaración ante los jueces del general Philippe Rondot reveló las inquietantes ramificaciones del escándalo, hasta la cúspide del Estado francés JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. El general Philippe Rondot, ex consejero del Ministerio de Defensa para operaciones especiales se negó ayer a responder a los jueces que instruyen el proceso del escándalo Clearstream Los documentos personales del general, filtrados a la opinión pública, a través de Le Monde, contradicen y acusan directamente a Dominique de Villepin, primer ministro. Las filtraciones periodísticas de la primera declaración del general ante los jueces (el 28 de marzo pasado) revelaron las inquietantes ramificaciones del escándalo, hasta la cúspide del Estado, dejando al descubierto las maniobras personales de Jacques Chirac y Dominique de Villepin. Desde entonces, la prensa ha podido reconstruir algunos de los elementos esenciales de la oscura trama, descubriendo a los personajes que ocupan el proscenio de una escena sombría. Jean- Louis Gergorin, ex vicepresidente de EADS, el gran consorcio aeronáutico y militar europeo, distribuyó personalmente a jueces y periodistas unas listas bancarias falsas que comprometían a varios personajes políticos, comenzando por Nicolas Sarkozy. Tampoco con el UUP Para indicar que no se trata de una reacción concreta contra la comunidad católica, el protestante Paisley también declinó sentarse en un Gobierno con los moderados del Partido Unionista del Ulster (UUP) a cuyo grupo parlamentario se ha incorporado el líder del minoritario Partido Unionista Progresista (PUP) David Ervine. Paisley relaciona a éste último personaje con la organización paramilitar protestante UVF. Esta incorporación le supondría al UUP una cartera más en el reparto de puestos del Gobierno de concentración, en detrimento del Sinn Fein. Gerry Adams, presidente del Sinn Fein, apremió a Paisley a aceptar la constitución de un Gobierno compartido, sin el cual los acuerdos sectoriales que pueda alcanzar la Asamblea se quedarán sin ejecutar. Para cantar las excelencias de la autonomía y la conveniencia de dotarse pronto de un Gobierno propio, acudió ayer a Belfast el primer ministro escocés, Jack McConnell. Imad Lahoud, un informático de oscuros antecedentes, de quien se sospecha que pudo ser el falsificador de las listas bancarias con las que se intentó asesinar políticamente a Sarkozy. Tras el estallido del escándalo de Estado, el general Rondot afirmó que no volvería a responder a ninguna respuesta de los jueces. Desde hace días, la policía judicial sigue sus pasos, vigila su domicilio, y ayer fue a buscarlo para llevarlo por la fuerza ante los jueces. Rondot se negó a responder ninguna pregunta. Horas más tarde, Le Monde relanzaba el escándalo, publicando las notas personales de varios cuadernos de trabajo del general, con nuevas revelaciones, siempre más comprometedoras para Villepin. Las notas de trabajo de Rondot, transcritas por Le Monde, desmienten y acusan al primer ministro en terrenos altamente comprometedores para el mismo presidente de la República. Dominique de Villepin ha declarado he intentado justificar su comportamiento afirmando que el general Rondot no tuvo por misión, en ningún momento, espiar expresamente a Sarkozy o a ningún hombre político. Sin embargo, los cuadernos de trabajo del ge- neral citan una y otra vez diálogos íntimos con Villepin y Gergorin (el cuervo que distribuía las listas bancarias falsas) donde Sarkozy aparece en términos muy comprometedores. Villepin y la Presidencia de la República han repetido una y otra vez que Jacques Chirac nunca supo nada de unas investigaciones especialísimas, en la cúspide del espionaje nacional, cuya primera víctima pudo ser Nicolas Sarkozy. Sin embargo, los cuadernos de trabajo íntimo de Rondot insisten en numerosas ocasiones en que Chirac estuvo al corriente, desde el principio, de unas maniobras y manipulaciones de perverso alcance. Servir al Estado Villepin ha afirmado en varias ocasiones que su único trabajo consistió, como ministro de Asuntos Exteriores, ministro del Interior y primer ministro, finalmente, en servir al Estado e investigar tramas que parecían potencialmente peligrosas. Sin embargo, las confesiones de Rondot, manuscritas, en sus cuadernos de trabajo, dejan al descubierto sus propias dudas sobre el origen y alcance último de unas manipulaciones que pronto percibió explosivas para la seguridad política personal del jefe del Estado y su primer ministro. Gergorin, el cuervo que ha confesado ser el autor de las cartas acusadoras, se ha instalado en Londres, antes de declarar, a la prensa, que su viejo amigo personal, Dominique de Villepin, tenía mucho interés en ocultar a Sarkozy las maniobras. Las escritos insisten también en que Chirac estuvo al corriente, desde el principio, de las maniobras políticas