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26 MARTES 23 5 2006 ABC Internacional El anuncio oficial de la independencia de Montenegro se retrasa hasta hoy Los problemas de última hora no deben afectar a la victoria del sí afirma la Comisión Electoral b El bloque pro- serbio de la ex Yugoslavia exige un nuevo recuento tras conocer que los independentistas superaron por sólo 4 décimas el 55 por ciento SIMÓN TECCO. CORRESPONSAL LIUBLIANA. Esta noche, con la decisión de la mayoría de los ciudadanos de Montenegro, la independencia del país ha sido recuperada dijo al anticipar la victoria del sí durante la noche del domingo el líder del bloque secesionista montenegrino, el primer ministro, Milo Djukanovic. Su histórico anuncio fue realizado mucho antes de saber los resultados oficiales finales del referéndum, que ayer no habían sido aún dados a conocer debido a las protestas del bloque pro- serbio contrario a la independencia, que exige un nuevo recuento de los sufragios. La Comisión Electoral dio a conocer tan sólo cifras parciales que confirman las proyecciones de las organizaciones no gubernamentales. El bloque pro- serbio o unionista, encabezado por Predrag Bulatovic, no aceptaría al menos 37 actas de varios colegios electorales de Podgorica (unos 19.000 votantes) por lo cual no han podido ser entregadas a la Comisión para el Referéndum, obligándola así a no poder respetar los plazos predeterminados por la ley para entregar los resultados parciales y los finales, que vencían ayer a las nueve de la mañana. La Comisión, presidida por el representante de la UE, el diplomático eslovaco Frantisek Lipka, entregó cifras oficiales parciales del escrutinio, faltando sólo el recuento de 45 colegios electorales, unos 25.000 sufragios que, como se dijo, no debían influir significativamente en los resultados obtenidos hasta ese momento. Estos son, según Lipka, un 55,4 por ciento de los sufragios a favor del sí y un 44,6 por ciento a favor del no Dado que el límite para convalidar la opción independentista es el 55 por ciento de los votos, la diferencia de cuatro décimas es ínfima y se presta a las protestas de los derrotados y a otras complicaciones que pueden ser resueltas porque existen los mecanismos legales para ello, según afirmó anoche Lipka. Si bien los resultados pendientes en teoría no deberían alterar los resultados ya indicados por la Comisión, existe la posibilidad remota de que se genere una situación temida por los observadores internacionales, por Bruselas y por la propia opción independentista. Esta sería un resultado que dé a los secesionistas entre el 50 y el 54,99 por ciento de los votos, lo que crearía una situación explosiva que puede volver a incendiar los Balcanes o bien conservar el estatus quo, es decir la situación mantenida desde 1997 hasta la fecha. Críticas a Bruselas También puede suceder que, si la opción independentista quedase por debajo del 54,99 por ciento de los votos, los nacionalistas serbios podrían intentar, como han declarado, absorber Montenegro integrándola como parte del territorio serbio, lo que provocaría un nuevo conflicto. Por esta razón muchos partidarios del sí reprochan a Bruselas, y Milo Djukanovic, primer ministro montenegrino, durante su rueda de Prensa de ayer especialmente a Javier Solana, el límite impuesto, recordando que en el caso de Checoslovaquia Bruselas no exigió un referéndum, porque, según aquellos, sabía que los independentistas eslovacos lo perderían. En el caso de Montenegro, si el bloque pro- serbio de este país no reconoce el resultado a favor de la independencia, ello podría interpretarse como un llamamiento de los nacionalistas serbios a las armas. Por otra parte, hasta ahora todas las valoraciones hechas por los observadores internacionales indican que el referéndum se realizó dentro del marco de los estándares de la OSCE, del Consejo de Europa y otros baremos internacionales como certificaron ayer la Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa (OSCE) y el enviado especial de la UE en Podgorica, Miroslav Lajcak. Es más, el presidente de la Comisión Electoral declaró que ni el domingo ni ayer la Comisión ha recibido protesta alguna por presuntas irregularidades. Muchos secesionistas critican a Bruselas, y en particular a Solana, por el límite impuesto del 55 por ciento Salvo Serbia, todas las antiguas repúblicas yugoslavas dan la bienvenida al nuevo Estado S. T. LIUBLIANA. El resultado del referéndum en Montenegro ha sido aceptado por la población serbia con resignación y quizás con tristeza. Pocos son aún conscientes de que la independencia de Montenegro significa también la independencia de Serbia. En efecto, la Unión Serbia y Montenegro se disuelve en sus dos unidades constitutivas, y según funcionarios del Gobierno de Belgrado en los próximos días Serbia debería constituirse como Estado independiente. En el terreno político, los partidos proeuropeos serbios y sus líderes, además de felicitarse por la decisión montenegrina, desean que Belgrado reconozca cuanto antes a Montenegro como país soberano. Entre estos el ya ex ministro de Exteriores de Serbia y Montenegro, el líder serbio Vuk Draskovic, felicitó ayer a todos los ciudadanos montenegrinos por su independencia y abogó por un futuro mejor y por las buenas relaciones entre los dos países. Por el contrario, los sectores nacionalistas serbios, entre los que se encuentra el primer ministro, Vojsilav Kostunica, interpretan la secesión montenegrina como la pérdida de par- te del territorio de Serbia, como ya ocurrió tras la independencia de las restantes repúblicas de la antigua Yugoslavia. Por otra parte, los gobiernos de los países de la región han reaccionado positivamente felicitando a Montenegro por su decisión y asegurando que la recuperación de su independencia será una aportación a la seguridad regional. Los primeros ministros de Croacia y Macedonia, Ivo Sanader y Vlado Buckovski, respectivamente, dijeron que el resultado demuestra la voluntad de los ciudadanos de Montenegro de tomar su destino en sus propias manos Por su parte, el presidente de Croacia, Stjepan Mesic, declaró que se trata de un acontecimiento decisivo que posibilitará colocar las relaciones entre Montenegro y sus vecinos, incluida Serbia, sobre unas bases sanas y duraderas