Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
90 Deportes LUNES 22 5 2006 ABC San Mamés dictó sentencia en la despedida de una Liga que jamás olvidará porque nunca vio el descenso tan cerca. La afición aplaudió al equipo, fue apática con Javier Clemente pero, sobre todo, condenó a la Directiva La oposición, desde Madrid Curiosamente, Lamikiz tiene el germen de su oposición en Madrid, donde está la peña rojiblanca Euskal Etxea, que ha iniciado la primera recogida de las firmas necesarias para avalar la petición de una moción de censura. En aplicación de los Estatutos, ésta deberá ser presentada con el respaldo del 5 de los socios, unos 1.500 aproximadamente. Mucho más difícil es que luego prospere, ya que su viabilidad necesita de los dos tercios de los compromisarios presentes en la Asamblea Extraordinaria que sea convocada al efecto. Javier Uría. Como consuelo, la vuelta por seis millones del hijo pródigo Adúriz y, claro, la salvación. Lamikiz, sentenciado TEXTO LUIS ARRIETA BILBAO. El cisma se apodera otra vez del Athletic. La mayoría de la masa social repudia a la Directiva que preside Fernando Lamikiz, que abandonó La Catedral protegido por la Ertzaintza dos horas después del partido contra el Barça porque 50 enfurecidos aficionados le aguardaban en la calle con la boca llena de insultos. Detrás quedaba el bochorno de una histórica pañolada. El público absolvió, con cierta dosis de benevolencia, a los jugadores, dribló con su silencio el juicio a Clemente y se amotinó, a modo de pañolada aguerrida, contra el palco. Lamikiz, dimisión es el clamor de moda en Vizcaya. Con su sentencia, la afición abre el melón del debate sobre el futuro orgánico del Athletic. ¿Y ahora qué va a pasar? Posiblemente, nada. Quizá se pueda saber a partir de mañana, cuando Lamikiz comparezca para anunciar sus planes sobre la premisa de que una campaña tan aberrante obliga sólo a una reflexión de todos los sectores Clemente, en el medio La oposición a Lamikiz no se ha constituido todavía, pero existe. A ella se debe la autoría de un vídeo difundido hábilmente por Internet la semana previa a la visita del Barça y en el que se ofrece un análisis crítico con la gestión de la Directiva y se hace la gran pregunta: ¿Clemente seguirá? En el hiriente vídeo se acusa a Lamikiz de parapetarse detrás del debate sobre la continuidad del ex seleccionador para no asumir sus responsabilidades. La decisión sobre el banquillo está tomada, pero el presidente guarda silencio. Si Clemente no continúa, exigirá responsabilidades porque se incumple su contrato y apelará a la palabra entre vascos; si continúa, quienes tragaron el sapo de su vuelta para no abrir heridas porque el descenso acechaba evocarán su indignación contenida, y a ellos se unirán quienes apuestan por un giro a la línea técnica de la plantilla. Lamikiz está acosado. Milikiz kanpora (fuera) lema de una pancarta entre la afición vociferante Todo hace presagiar que la pañolada del sábado, en la mitad del actual mandato, no provocará dimisión alguna. Sus más próximos admiten que Lamikiz está sufriendo como un perro Dicen que nunca se imaginó semejante camino de espinas. Quizá por eso quienes le apoyaron, como el PNV, empiezan a cuestionarse su respaldo. De hecho, dentro de la formación nacionalista hay quien desempolva la alternativa del ex jugador Josu Urrutia, bien visto por el burukide Íñigo Urkullu y cuyo nombre se barajó junto al del ex capitán Genar Andrinúa para las elecciones de 2004. Aunque no puede olvidarse que Lamikiz tiene el apoyo incondicional de su amigo José Luis Bil- EFE Demasiados errores La memoria histórica no recuerda un plebiscito similar al del sábado. Hay quien sitúa en la misma intensidad sísmica la invasión de palco que sufrió José Julián Lertxundi por aceptar la insistente petición de Alkorta para irse al Real Madrid. Todo lo demás se reduce al antagonismo entre los seguidores de Clemente y de Sarabia. Curiosamente, en ambos casos, Lamikiz, un apasionado forofo desde siempre, tomó partido de manera indisimulada. bao, diputado general de Vizcaya. Pero a día de hoy nadie llega a entender por qué se prescindió de Valverde para fichar al desorientado Mendilíbar. Menos aún que se fuera a la Intertoto por capricho en contra de todo criterio técnico y así desvertebrar la pretemporada con las consecuencias físicas que ha conllevado. Qué decir del fichaje virtual de Zubiaurre, por el que los jueces obligan a pagar cinco sangrantes millones al vecino (Real Sociedad) sin que todavía haya llegado a Lezama. Y, sobre todo, aquel revolcón de los compromisarios a las primeras cuentas porque algunos corazones no podían admitir que se quisiera ejecutar el aval a la viuda del ex presidente