Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 22 5 2006 57 Entrevista con los Pet Shop Boys que publican Fundamental su nuevo disco con temas de alto voltaje crítico Brines ocupó ayer el sillón X de la Real Academia al leer su discurso de ingreso El dramaturgo Francisco Nieva le dio la bienvenida a la Docta Casa b El poeta valenciano leyó su discurso Unidad y cercanía personal de Luis Cernuda cinco años después de haber sido elegido miembro de la Real Academia ABC MADRID. El poeta Francisco Brines (Oliva, Valencia, 1932) ocupó ayer el sillón X mayúscula que dejó vacante a su muerte Antonio Buero Vallejo y rindió un sentido elogio de Luis Cernuda, poeta mayor de la Generación del 27. A lo largo del discurso, relató cuál ha sido la larga relación que él mismo y otros poetas contemporáneos, españoles e hispanoamericanos, establecieron con la poesía del sevillano cuyo acceso era prácticamente imposible hasta los años 70. No hay- -afirmó- -un poeta en España que equilibre con tanta densidad los dos componentes esenciales del hombre: cuerpo y espíritu; el mundo racional (pensamiento meditado, que es fruto directo del espíritu) el mundo sensorial (tan agudo, intenso y delicado que se expande del cuerpo) y el mundo afectivo Para Brines, premio Nacional de Poesía (1987) y premio Nacional de las Letras Españolas (1999) Cernuda es un poeta complejo en cuya unidad se advierte una múltiple y rica diversidad Brines entra escoltado por Álvaro Pombo y Antonio Fernández Alba El dramaturgo Francisco Nieva fue el encargado de darle la bienvenida y destacó el realismo y moralismo como los ejes de su personalidad. Explicó que la poesía de Brines sólo busca la comprensión de aquellas personas que sean sensibles al arte. Entre sus temas habituales aparecen JULIÁN DE DOMINGO camino del exilio. Siete años después del final de la contienda, en 1946, se asentó en Madrid, aunque su casa oficial permanecía en Lisboa. A estos años, hasta 1955 en que falleció, está dedicado el último apartado, Epílogo aquellos denominados como eternos: el amor, el tiempo, la vejez, la muerte. Esto hace que Brines se nos ofrezca en el marco de su generación como el poeta metafísico por excelencia concluyó Nieva. Al acto asistieron numerosas personalidades del mundo de la cultura.