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50 Sociedad LUNES 22 5 2006 ABC JOAN RODÉS Director del Hospital Clínico de Barcelona Habría que prohibir la publicidad de bebidas de alta graduación y su consumo por menores MADRID. Se define como un pobre clínico que se dedica a ver pacientes pero su trayectoria le desmiente. Es uno de los científicos españoles más citados, fue un pionero en la investigación de enfermedades del hígado y lidera un equipo de Hepatología de referencia internacional. Dirige, además, el Hospital Clínico de Barcelona y el Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer Su opinión cuenta. Desde que la ministra Celia Villalobos le nombró presidente del Comité Asesor del Ministerio de Sanidad, no ha dejado de ofrecer su consejo a los sucesivos gobiernos. Entre los honores que ha cosechado, esta semana ha sumado el de impartir la Lección Conmemorativa Jiménez Díaz ¿La ideología política marca la gestión de la salud? -No. La enfermedad y el planteamiento es el mismo y la prevención también. -Pero un gobierno del PP no hubiera generalizado la investigación con embriones, ni estaría dispuesto a autorizar la clonación terapéutica. -Eso es una cuestión más complicada. Son criterios profesionales, éticos y confesionales a respetar. Cada uno que piense lo que considere más oportuno. ¿Se siente cómodo con estas decisiones? -Desde el punto de vista científico es una realidad. Lo que sí quedó bien claro cuando Ana Pastor era ministra de Sanidad es que había que aprovechar los embriones sobrantes, no tenía ningún sentido desecharlos. Eso se tenía que ordenar y se ordenó. Otro aspecto es la utilización de la fecundación para un tratamiento o una investigación. Es un concepto muy confesional. -Como hepatólogo habrá pedido a la ministra Salgado medidas para regular el consumo de alcohol. -Hemos conversado y existe plena coincidencia en que el alcohol es altamente perjudicial, siempre que se tome abundantemente y sea de alta graduación. Sobre todo en jóvenes, porque puede inducir al alcoholismo crónico, si se empieza a edades muy tempranas. Es un problema de salud pública muy importante, y no creo que la sociedad haya tomado conciencia del riesgo. ¿Sería posible una norma similar a la del tabaco? -Con el alcohol es más complicado porque también es cierto que una ingesta moderada de alcohol es beneficiosa para la salud. Buscar el equilibrio es más complicado. No es la ley del todo o el nada. Lo que sí se puede prohibir son estas reuniones multitudinarias, llamadas botellón que no tienen ningún sentido. Ni socializa a la gente, al revés, embrutece. -Además de prohibir el botellón Los tres últimos gobiernos han buscado su consejo. Referente en enfermedades del hígado y capaz de bregar en la gestión sanitaria. Su empeño es colocar la biomedicina española en la elite TEXTO: NURIA RAMÍREZ DE CASTRO FOTO: IGNACIO GIL Joan Rodés, antes de ofrecer en Madrid la Lección Conmemorativa Jiménez Díaz El alcohol es un problema de salud muy importante. La sociedad no ha tomado conciencia del riesgo ¿qué medidas se deberían tomar? -Las bebidas alcohólicas espirituosas, es decir, con mucha graduación alcohólica, deberían prohibir su propaganda y su ingesta a menores. Habría que hacer una campaña informativa sobre el riesgo que contienen. Una cosa es la ingesta de bebidas más habituales en nuestra cultura como el vino o el cava, que tienen una graduación moderada y su in- Es complicada una ley. Pero sí se puede prohibir el botellón que no socializa, sólo embrutece gesta, pequeña, también protege del infarto. Pero, cuidado, que si recomendamos beber vino y cava la gente lo considerará una sana costumbre y puede que nos pasemos y se convierta en una mala costumbre que favorezca el alcoholismo. Es difícil encontrar el equilibrio. -Es difícil, en un país con una producción de bebidas alcohólicas tan potente como la nuestra... -Una cosa es la industria vinícola y otra la espirituosa. España es un país productor de vino y nuestra costumbre, culturalmente hablando, es comer con vino. Lo que hay que aconsejar es que la ingesta sea moderada y no superior a un vaso pequeño al día. -Con los más jóvenes no bastan las prohibiciones. ¿Cómo combatirlo? -Es un problema de la sociedad: educando. No solamente a ellos, sino a los familiares. No se puede pensar que uno sólo se puede divertir ebrio. Eso no tiene ningún sentido. ¿Veremos consecuencias en estas generaciones de botellón -Las consecuencias del alcohol a largo plazo son de tres tipos. Sociológica, porque destruye a la familia, no me cabe la menor duda de que el alcohol está detrás de la agresividad de género, y desde el punto vista de la enfermedad produce cirrosis y hepatitis hepática alcohólica, y otros problemas ligados al sistema nervioso y al cáncer. El cáncer de esófago se observa con más frecuencia en pacientes alcohólicos y lo mismo ocurre con el cáncer de laringe o vejiga urinaria. Estoy convencido de que en las próximos generaciones veremos un aumento de estas patologías por el consumo excesivo de alcohol. -La Ley de Biomedicina es una de las grandes apuestas del Gobierno. ¿Cómo ayudará a la investigación? -Será una ley muy importante para España. Primero porque regulará la utilización de los tejidos obtenidos de biopsias, de donaciones de sangre... Velará para hacer un uso adecuado y ético de estos tejidos humanos. Debemos ser honestos, transparentes y contar siempre con un consentimiento informado de los donantes. ¿Conseguirá además que la investigación básica se acerque definitivamente a la clínica? -Esto es un aspecto crucial. Lo que es importante es que el Ministerio de Sanidad ya ha decidido que cualquier hospital universitario es un centro de investigación. Esto es un gran paso para la ciencia biomédica. En segundo lugar, que debe haber investigación clínica, siempre bajo las normas éticas del comité de ética del hospital, y debe haber investigación básica en los centros hospitalarios o muy próximos a ellos. Esto ya sucede en los países sajones. En Estados Unidos todos los centros de investigación básica están junto a un hospital porque de la interacción entre clínicos y básicos se generan nuevos conocimientos y se facilita la traslación de conocimiento. España ahora está intentándolo. Se tienen que crear los institutos de investigación sanitaria que conciben la investigación biomédica en los hospitales.