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24 LUNES 22 5 2006 ABC Internacional Una cola de electores montenegrinos vota en un colegio de Podgorica, la capital de la pequeña república ex yugoslava Montenegro recupera su independencia según los sondeos a pie de urna El nuevo Estado europeo deberá llevar a cabo ahora una delicada negociación con su ex socio, Serbia b La participación superó el 86 por ciento, muy por encima del 50 por ciento exigido por la Unión Europea para dar por válido el resultado de la consulta SIMÓN TECCO. CORRESPONSAL LIUBLIANA. ¿Quiere que la República de Montenegro sea un Estado independiente con plena personalidad jurídica internacional? fue la pregunta a la que, con una masiva asistencia de alrededor de más del 86 por ciento, respondió ayer el electorado montenegrino. Las proyecciones del voto, al filo de la medianoche, confirmaban la victoria del sí con un porcentaje del 56,3 por ciento de los sufragios emitidos, por encima por tanto del 55 por ciento exigido por la Unión Europea. La noticia provocó la salida espontánea de miles de montenegrinos a las calles de la capital, Podgorica, que se iluminó con una salva ininterrumpida de fuegos artificiales. Una vez conocidos los primeros sondeos, las reacciones no se hicieron esperar. El Bloque Soberanista de Montenegro declaró rápidamente la victoria de la independencia en el referéndum celebrado ayer. Asimismo, la formación en el Gobierno- -el Partido de Socialistas Democráticos de Montenegro (DPS) también de corte independentista, afirmó, dos horas y media después del cierre de los colegios que sin duda alguna el país ha logrado la soberanía. Su portavoz, Predag Sekulic, 90 terminaron en conflictos armados con los serbios. Llamada a la calma Los observadores en el referéndum montenegrino de ayer registraron algunas irregularidades, que fueron consideradas de poca o ninguna relevancia para el resultado final de la consulta. Todo se ha desarrollado con tranquilidad, muy al estilo europeo y con el clásico aburrimiento de los comicios escandinavos declaró el jefe de los observadores del Parlamento Europeo, el esloveno Jelko Kacin. Dada la afición de los montenegrinos a coleccionar armas, los observadores temían incidentes a primeras horas de la noche con los festejos del bloque independentista. Tampoco estaba muy claro cómo reaccionará el Ejército conjunto serbio- montenegrino que se encuentra mal controlado por la autoridad civil. Y de modo particular cómo reaccionará la Marina militar, que en el futuro podrá ser sólo montenegrina, porque Serbia no tiene salida al mar. Para evitar posibles enfrentamientos entre los dos bandos, el bloque unionista lanzó ayer por la noche un llamamiento para que se eviten todo tipo de celebraciones callejeras hasta que no se conozca hoy el resultado oficial y definitivo del referéndum. También el ministro de Asuntos Exteriores serbio, Vuk Draskovic, pidió tranquilidad para rebajar la tensión provocada por las reacciones de los independentistas, hasta que no se conozcan definitivamente los resultados. Partidarios de la independencia de Montenegro celebran los primeros resultados aseguró que lo alcanzado en una gloriosa victoria y que sin duda Montenegro es un Estado independiente Desde las 8 de la mañana hasta las 21 horas permanecieron abiertos los colegios electorales para los 484.718 electores que componen el censo electoral montenegrino, llamados a decidir en torno a la recuperación de la independencia perdida en 1918 con la integración de Montenegro en el entonces Reino de Serbia, Croacia y Eslovenia. La condición de que la asistencia a las urnas superase el 50 por ciento del censo electoral, (impuesta por la UE y aceptada por el bloque independentista y el unionista) para convalidar el re- REUTERS sultado del sí fue superada apenas cuatro horas después de iniciada la votación, alcanzando al final de la jornada, según el Centro para el Control Electoral (CEMI) y el Centro para la Elecciones Libres y la Democracia (CeSID) más del 86,6 por ciento del censo electoral. El referéndum fue seguido por 3.400 observadores nacionales y extranjeros, lo que lo convirtió en una de las consultas populares más controladas del mundo. El motivo del interés puesto por la Unión Europea estriba en el hecho de que la mayoría de las independencias proclamadas por las repúblicas de la ex Yugoslavia en los años