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4- 5 D 7 LOS DOMINGOS DE económicas de quien a ella se dedican A partir de 2001, y para el Tribunal Europeo de Luxemburgo, es actividad económica legítima La patronal... Desde lo que podría considerarse como la patronal de la mancebía, y que constituye la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne (ANELA) su representante legal, José Luis Roberto, aboga por la regularización porque con la actual nebulosa legislativa pesa la incertidumbre, que va en contra de inversiones y del futuro de los puestos de trabajo propios de la hostelería. Los propietarios quieren pagar más y también tener más derechos y más seguridad porque ahora las redadas son continuas y cualquier juez puede ordenar el cierre cautelar. Nosotros apelamos al sentido común frente a normas incongruentes como la de la Generalitat que, temerosos de que Cataluña se convierta en el burdel de Europa- -antes los españoles iban a Perpiñán a ver películas prohibidas y ahora son los galos los que al no estar allí permitida la prostitución vienen a España a estar con las chicas- establecen en 21 años la edad para ser prostituta, cuando se puede votar a los 18. Por eso, lo que quieren prostitutas y empresarios es lo mismo: regulación, ellos para tener seguridad, y ellas para como autónomas cotizar sus 250 eurillos, y hacer lo que les dé la gana, porque el propietario se limita a ser gestor hotelero, sin interferir ni cobrar de las relaciones sexuales. Luego, habría que negociar entre empresarios y prostitutas, supongo que con sindicatos, horarios, mejoras... tipo moral sobre la decisión de personas adultas que han encontrado en el ejercicio de la prostitución una actividad económica que les favorece, y a quien jamás se considera interlocutores válidos de cara a las instituciones Algo que para Carmen G. Hernández, portavoz del Colectiu Lambda de Valencia, es simplemente, demencial. Nosotros trabajamos sobre todo con hombres, aún más invisibles, pero cuya existencia en este mundo rompe mucho el discurso abolicionista que se esgrime porque hablar de prostitución ya no es sólo hablar de una explotación de mujeres ¿Por qué hablar de regulación- -denuncia Clarisa Velocci, portavoz de Genera (Asociación barcelonesa de Defensa de los Derechos de la Mujer en situación de Exclusión Social) -es sacar la explotación y la trata cuando ya está tipificado en el Código Penal y sólo hace falta voluntad para aplicarlo, mientras que de la prostitución libre y voluntaria nadie quiere saber nada? Hay muchísimas personas, y no hay estudio que diga lo contrario, que ejercen la prostitución por voluntad y que necesitan que se reconozcan sus derechos Ordenar la esclavitud Pero para la propia Administración y organizaciones como Médicos del Mundo o APRAM (Asociación para la prevención, reinserción y atención de la mujer prostituida) este clamor es irreal. Rocío Mora, subdirectora de APRAM, ha dicho a D 7: No puedo mentir, no puedo decir cosas diferentes a las que veo en la calle y que no es más que gente explotada, que viene en tráfico, engañada, amedrentada por una deuda, por no tener papeles, incluso por sus propios familiares que han tejido sobre ellas redes infernales. Ojalá que en vez del 5 por ciento fuera el 100 por cien el que ejerce la prostitución libremente, y regularla, y no estar con estos programas tan duros para rescatarlas. La prostitución es una forma más de la violencia de género. ¿Qué vamos a regular, la explotación de un ser humano, o que si a España vienes como puta tienes papeles o te hacen contrato laboral? Ellas ya han dicho cómo querrían cotizar: como trabajadora sexual o chica de contacto rentable, razón que va seguida de motivos como ayudar a la familia, pagar una deuda de viaje o ser transexual Según las encuestas realizadas tanto en la calle como en locales, el 73,5 por ciento cree que hay mucha competencia, el 95,9 declara que tiene muchos riesgos, el 89,8 que elige su horario, el 77,6 que selecciona a sus clientes, para el 49 es una actividad rentable económicamente y el 91,8 por ciento asegura que no tienen que dar explicaciones a nadie. El 98 afirma que trabaja para sí misma. Y el 95 por ciento manifiesta que dejaría la prostitución si encontrara un trabajo con un sueldo de entre 600 y 3.000 euros mensuales, siendo la media 1.127 euros, un horario de 8 horas al día, con contrato, permiso de trabajo y residencia. Es inevitable pensar- -hace la reflexión el analista- cuántas serían las personas, tanto en la economía formal como en la informal, que cambiarían de trabajo ante tales condiciones Además, la investigación revela que, a juicio de las meretrices, harían falta una serie de medidas: tarifas mínimas para los servicios de siempre (29,97 euros por servicio, 20,30 euros la felación y 36,42 el completo) una zona roja o área coordinada por las mismas prostitutas, ayuntamiento, policía y o una asociación de apoyo en que querría trabajar el 95,9 por ciento, y el uso obligatorio del preservativo. El 12 por ciento querría cotizar como prostituta el 39 como trabajadora sexual y el 22 como chica de contacto masajista o camarera Ruth Mestre, doctora en Filosofía del Derecho y autora de Las caras de la prostitución en el estado español asegura que existen poderosas razones para dejar de hablar de prostitución y hablar de trabajo sexual. Explicar todo como explotación sexual de las mujeres parece en extremo reductor María Jesús Aranda, defensora del pueblo en la Comunidad foral, en su informe especial Los derechos humanos y la prostitución en Navarra traza en un estudio impecable que lacra o trabajo, no es voluntad de esta institución establecer juicios morales ante la práctica de la prostitución, sino instar a que, en todo caso, si lo es como opción libremente elegida por quien la practica, que se defiendan y mantengan iguales derechos que con quien no lo hace, de forma que esos derechos individuales sean ejercidos con plenitud y sin coacción; y, de esta forma, dotar a la prostitución, en lo que represente de actividad laboral, de una base normativa que salvaguarde las garantías y obligaciones sociales y ...Y los trabajadores De momento se ha creado una Plataforma por los Derechos de las Personas Trabajadoras del Sexo, de ámbito nacional, que agrupa a 11 asociaciones y que aúna las voces de quienes no se identifican ni con prohibicionistas ni abolicionistas de amplios sectores de la izquierda que tanto daño nos están haciendo- -explicó a Cristina Garaizabal del colectivo madrileño Hetaira- y que tratan de imponer sus criterios de Posturas ante la venta sexual Prohibicionismo. Sanciona penalmente a la prostituta (delincuente) al cliente y al proxeneta. La prostitución es delito y hay que suprimir los locales para esta actividad. A este sistema se acercan EE. UU. o China. Reglamentarismo. La prostitución es un hecho inevitable, cumple un fin social. Quien la ejerce debe ser respetado y tener condición de trabajador, con derechos sociales y laborales. En Alemania, Austria, México y Holanda. Abolicionismo. Considera la prostitución incompatible con la dignidad. Persigue despenalizar la prostitución, castigar al proxeneta, disuadir al cliente y reinsertar a la prostituta. Francia, Bélgica o Italia tienden a ello. En España ejercer la prostitución por mayores de edad capaces es libre. Se castiga al explotador sexual. El gobierno catalán y ciudades como Madrid, Barcelona y Bilbao suplen la falta de leyes reglamentando los locales de alterne o multando la actividad callejera. Son mujeres esclavizadas, engañadas y aterradas por estar sin papeles. ¿Acaso se puede regular esa explotación o decir que si vienen como putas dan papeles y contrato?