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16 Nacional DOMINGO 21 5 2006 ABC PEDRO PITARCH Jefe de la Fuerza Terrestre La misión del Ejército de defensa del Estado está clara en la ley: la dirige el Gobierno SEVILLA. El teniente general Pedro Pitarch es el jefe de la Fuerza Terrestre, o lo que es lo mismo, de prácticamente todas las unidades de combate de Tierra, con mando sobre 60.000 militares- -casi la mitad de los 123.000 efectivos con que hoy cuentan los Ejércitos españoles, oficiales incluidos- Es también el anfitrión del Día de las Fuerzas Armadas, que el domingo próximo se celebrará en la capital hispalense y, además, es el sucesor de José Mena. Una circunstancia que a este militar cosmopolita, formado en Estados Unidos, el Reino Unido o la OTAN; que en media hora cita lo mismo a Habermas, a Calderón, que los Santos Evangelios; de temperamento y mano de hierro a la altura que exige el cargo que ocupa, no turba lo más mínimo. El pasado jueves, cuatro meses después de su llegada a la Capitanía de Sevilla, un discurso en el que recordó que el pueblo español ha empuñado las armas en defensa de España arropado bajo los colores de la bandera- -de la que dijo que, llegado el caso, se convierte como pocos símbolos, en la razón de la fuerza le valió desafortunadas comparaciones con su antecesor y críticas de antidemócrata. A un militar, este soldado de Infantería como le gusta definirse y que reza un solo credo, escrito primero en la Constitución y luego en las Reales Ordenanzas Militares. Por si queda alguna duda, aquí están sus palabras. -Teniente general, ¿qué quiso decir al sostener que la bandera española es la razón de la fuerza? ¿Qué significa para usted la bandera? -El significado que explicita la ley. En concreto, el artículo 18 de la ley 85 1978 de 28 de diciembre de Reales Ordenanzas de las Fuerzas Armadas. Yo siempre trato de ser respetuoso con las leyes, saludable actitud que recomiendo. Por otra parte, el discurso al que alude, se repartió por escrito a los medios. A lo dicho en él me remito. ¿Le preocupa que se le mida constantemente con su antecesor? -En absoluto. A mí lo que me preocupa es ejercer, con la mayor eficacia posible, las responsabilidades que tengo encomendadas. ¿Cuál es su credo como militar? -Lo dicho en la Constitución y en las Reales Ordenanzas. ¿Le mandó Bono a Sevilla a poner disciplina? -Yo fui destinado a Sevilla por Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros para mandar la Fuerza Terrestre. Por tanto, fue el Gobierno de la Nación, y no solamente el señor Bono, quien decidió que yo me trasladara desde Madrid. -Mena denunció en la Pascua Mili- La Constitución y las Reales Ordenanzas constituyen el credo del teniente general Pedro Pitarch, jefe de la Fuerza Terrestre que sucedió en enero al destituido José Mena TEXTO: LAURA L. CARO FOTOS: J. M. SERRANO LA CADENA DE MANDO Las Fuerzas Armadas son una máquina engrasada y a punto, una organización muy seria. Sin disciplina no hay Ejército que merezca tal nombre PRINCIPIOS MORALES De la misma manera que nadie podría culparme por releer los Santos Evangelios, tampoco por pregonar los principios morales que rigen la profesión LA CONSTITUCIÓN La Constitución y las Reales Ordenanzas hay que tenerlas presentes todos los días. Y los solemnes, más INTEROPERATIVIDAD Es necesario un impulso, en todos los niveles de mando, en el conocimiento de idiomas jo que la mejor manera de tener lista la cadena de mando es ejercitarla y usted ha hablado de disciplina como clave de nuestra fortaleza ¿Hay temor de fondo a que vuelvan los episodios de desobediencia? -La disciplina está en la esencia de cualquier organización militar. Las Fuerzas Armadas son una máquina engrasada y a punto; son una organización muy seria. Sin disciplina no hay ejército que merezca tal nombre. Por otra parte, y ya que alude a mi discurso de toma de posesión, me gustaría recordarle que también mencionaba una segunda clave: el amor al servicio. Y es que, en mi opinión, las dos son esenciales y complementarias, porque es en el disciplinado servicio a nuestro pueblo donde la condición y la profesión militares encuentran su último significado. -En su toma de posesión reafirmó su inequívoco compromiso con la Constitución y plena subordinación al Gobierno como si tuviera necesidad de proclamar lo que se le supone por su condición de militar. -Yo soy un simple soldado de la Infantería española y, por eso, nada más entrar en la Academia aprendí del magistral verso de Calderón de la Barca, otro soldado de Infantería, que la milicia es una religión de hombres honrados cosa en la que creo. Y así, de la misma manera que, en mi calidad de Hay dos claves en el Ejército, afirma: Disciplina y amor al servicio tar un malestar en los Ejércitos ante el debate territorial que, dijo, respondía a las preocupaciones de sus subordinados, que hoy son los suyos. ¿Ha encontrado usted en los cuarteles esa inquietud? -Sería de muy mal gusto que me dedicara a opinar públicamente sobre mi antecesor en el destino. En los cuarteles he encontrado a la gente muy bien de moral y dispuesta a cumplir con sus obligaciones, con su trabajo. En este tiempo he visitado las unidades en Ceuta, en Melilla, en Cataluña, en el País Vasco, en Baleares, etcétera, he estado en Bosnia, y en todos sitios he encontrado un ambiente de normalidad. -Tras aquel episodio, el JEMAD di-