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14- 15 S 6 LOS SÁBADOS DE un ictus puede triplicar el riesgo de sufrir otro ictus cerebral. Parte de las investigaciones sobre los efectos del ácido acetilsalicílico se dirigen ahora hacia sus efectos preventivos ante los tumores, aunque todavía sin una total evidencia científica. De momento, ya existen esperanzas basadas en varios estudios en torno al de mama y, en especial, en el que están vinculados con receptores de estrógenos positivos. El de colon es otra de las dianas a las que está apuntando el ácido acetilsalicílico. Un estudio publicado en la revista de la Asociación Médica Americana determinó, tras un seguimiento de veinte años a un grupo de pacientes, que hacían falta más de diez años de consumo regular a dosis altas- -contraproducentes para otras enfermedades- -para lograr un efecto protector contra el cáncer de colon. Pero para que pueda cumplirse todos estos posibles fines preventivos debe indicarlo un médico, nunca un paciente por iniciativa propia. La aspirina es un medicamento y debe tratarse como tal. El error, en cuestiones de salud, puede salir muy caro. Pasajeros de clase turista durante un vuelo comercial Trombosis Turistas, aviones y algunas dudas Años de especulaciones e investigaciones no han conseguido determinar la causa real del síndrome de la clase turista El último estudio descarta la falta de oxígeno y la presión de los aviones POR N. RAMÍREZ DE CASTRO La duda de la reacción gastrointestinal Muchas veces, el paciente es culpable de su propia enfermedad y a la aspirina se le culpa de muchas molestias gástricas, en comparación con otros antiinflamatorios no esteroideos (Aines) El director del Servicio de Farmacología de la Clínica Universitaria de Navarra, Jesús Honorato, desmitifica la agresividad del ácido acetilsalicílico siempre que su uso sea ocasional y esporádico, de la forma en que lo hace la mayor parte de la población española. Según el especialista, no hay evidencia en las investigaciones de esta popular creencia y en el caso de úlceras pépticas, por ejemplo, pueden existir más probabilidades con otros Aines que con el ácido acetilsalicílico. El uso combinado del alcohol y el tabaco multiplica por dos y tres la posibilidad de padecer molestias gástricas en todas las variantes de los Aines, al igual que la infección por bacterias como la helicobacter pylori. La aspirina no debe usarse, ni siquiera ocasionalmente, si se padece úlcera gástrica o duodenal, o molestias gástricas de repetición. Tampoco si el paciente está tomando corticoides, ya que puede potenciar el riesgo de hemorragia digestiva. P rimero se pensó que la inmovilidad prolongada a la que obligan los viajes transoceánicos era la única responsable de la trombosis venosa profunda, más conocida como síndrome de la clase turista Después, aparecieron otros estudios que advertían de que los bajos niveles de oxígeno y la presión del aire de las cabinas de los aviones no eran inocentes y contribuían también a la formación de los peligrosos coágulos o trombos. Ahora, una nueva investigación desvela que los episodios de trombosis que se detectan en algunos pasajeros no se originan por una menor concentración de oxígeno ni por la presión. Esa no es la razón del conocido síndrome, según los investigadores de la Universidad de Leicester (Reino Unido) que han publicado sus indagaciones en JAMA, la revista de la Sociedad Médica Americana. Desde septiembre de 2003 a noviembre de 2005, los científicos estudiaron los efectos que la baja presión y la escasa concentración de oxígeno producía en el organismo de 73 voluntarios. Reprodujeron en una cámara las condiciones que se viven en el interior de una cabina de avión a 8.000 pies de altitud. Vigilaron varios marcadores del sistema de coagulación y de reparación de las rupturas vasculares, antes y después de pasar ocho horas sentados en esa cámara de baja presión. Esos análisis se reprodujeron con los mismos voluntarios, pero después de haber pasado ocho horas sentados en condiciones normales de presión y oxígeno. Una vez comparados los resultados, no encontraron diferencias significativas. Nuestros hallazgos no apoyan la hipóteis de que la baja concentración de oxígeno y presión de los vuelos prolongados puedan relacionarse con alte- raciones del sistema de coagulación y formación de trombos en personas sanas y con bajo riesgo escriben los autores en AMA. Este estudio demuestra que las causas de este trastorno aún son una incógnita. La sangre dispone de mecanismos que facilitan la coagulación para reparar posibles rupturas vasculares, así como de mecanismos que los disuelven. Estos dos sistemas se mantienen en perfecta sintonía hasta que la trombosis venosa profunda rompe el equilibrio. Consejos para el viajero En tanto se despejan las dudas, Peter de la Universidad de Heidelberg (Alemania) ofrece consejos a los viajeros que quieren un vuelo seguro: realizar ejercicios durante el vuelo, levantarse y pasear cada cierto tiempo y evitar sedantes como el alcohol y narcóticos, mientras se mantiene una adecuada hidratación.