Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 5 06 EN PORTADA Biquini Sesenta años de seducción POR ROSA BELMONTE ara los amigos de los números la aparición de Evangelina Carrozo, la chica del biquini en la Cumbre de Viena, debe de significar algo. Su numerazo ante 60 mandatarios se produce justo cuando se conmemora el 60 aniversario de la creación de las dos piezas para el baño. Redondo cumpleaños con olor a playa y a paya el de una prenda que escandalizó a la propia Esther Williams Un traje de baño es la menor cantidad de ropa que puedes llevar en público con uno de cuyos bañadores se podría hacer Ana Obregón media docena de faldas. El biquini debe su nacimiento al ingeniero mecánico francés Louis Reard, que desde su taller de diseño de automóviles de París dio al mundo algo más minúsculo que el más minúsculo traje de baño según eslogan del lanzamiento. Unos días antes había tenido lugar en el atolón de Bikini el primer ensayo nuclear de EE. UU. con la bomba Gilda. De ahí el nombre. Explosiva Gilda, explosivo biquini. P Prenda explosiva Tan diminuto parecía el día de su puesta de largo (o de corto) que ninguna modelo profesional quiso enfundárselo y Reard tuvo que recurrir a Micheline Bernardini, alegre bailarina del Casino de París, que posó con la novedad textil en la piscina Monitor. Según cuentan, fue ella la que sugirió a Reard el nombre cuando un reportero le preguntó cómo se llamaba el invento: Señor Reard, su bañador va a ser más explosivo que la bomba de Bikini Anécdota que puede ser tan real o tan inventada como la del bautizo del Oscar de Hollywood. Ya saben, lo de la bibliotecaria de la Academia que dijo que la estatuilla le recordaba a su tío Oscar (que no sé quién puede tener en mente un tío carnal en pelotas sujetando una espada y, encima, hacerlo público) Pese a su profesión, no se le llegó a ocurrir al ingeniero mecánico la idea de presentar la chica en biquini repantigada en un coche, cuando ambos entes (las chicas en biquini y los automóviles) serían en el futuro mejor combinación que la ginebra y el vermut seco (removidos, no agitados) Más allá de ese año de 1946, algunos historiadores de la moda (Vicent- Ricard y Francoise Olivier Saillard) datan el traje de baño dividido en dos piezas 1.600 años antes de Cristo a causa de los mosaicos encontrados en una villa siciliana. Pero el biquini más antiguo (al menos en la ficción) es el prehistórico de Raquel Welch en Hace un millón de años (1966) proyecto que había desestimado Ursula Andress, cuyo biquini con cinturón en el filme Agente 007 contra el Dr. No (1962) es el más recorda- Micheline Bernardini (arriba) fue la primera. Abajo, el inventor, Louis Reard, y Jane FondaCORBIS do, homenajeado y parodiado de la historia del cine. Por supuesto, Ursula no fue la primera. Cuando despertó, Brigitte Bardot ya estaba allí, aunque con anterioridad a pasear el palmito por Saint Tropez, Cannes o por uno de los artefactos cinematográficos y seminales de Roger Vadim Y Dios creó a la mujer 1956) con el dos piezas, antes, lo había hecho en otra película: Manina, la fille sans voiles (1952) Recuerda Terenci Moix en Mis inmortales del cine. Años 60 que en ese subproducto BB llevó el biquini con tal gracia que anunció grandes cosas para el futuro. Y que los ingleses lo intuyeron bautizando la película The girl in the bikini Lo mejor es que los censores obligaron a retocar las fotos en las que aparecía la descocada a base de tinta china y el biquini se convirtió en bañador completo. La prenda cumpleañera, una anciana adolescente, como diría Jane Birkin, otra de 60, de ella misma, podría haber nacido en 1946 pero no sería hasta los años 60 cuando se popularizaría (en los 50 había provocado algún escándalo en el concurso de Miss Mundo) La mayor apertura de la época fue una de Que hayamos perdido el pudor no nos impide darnos cuenta de cómo están los cuerpos: va una por la playa vistiendo con la mirada a la gente y echando de menos a la Guardia Civil