Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30 Internacional ÚLTIMO CAPÍTULO DE LA DESINTEGRACIÓN DE YUGOSLAVIA SÁBADO 20 5 2006 ABC LOS BALCANES Y NOSOTROS D esde su reconocimiento como país, en 1878, Montenegro ha sido independiente y Estado federado en numerosas ocasiones, siempre fallidas; ya que su modesta talla demográfica (616.258 habitantes, el 2003) y su diversidad étnica y cultural (43,16 montenegrinos; 31,99 serbios; 7,77 bosnios; 5,03 albaneses; 3,97 musulmanes; 1,1 croatas; 0,46 gitanos, en 2003) complican infinitamente la identidad de los sucesivos reinos, repúblicas y federaciones, que jamás han conseguido articular ninguna soberanía estable, para trágica desdicha de los más débiles y minoritarios. La desmembración JUAN PEDRO de la difunta República QUIÑONERO federal de Yugoslavia (1992) creó la ilusión de una nueva federación entre Serbia y Montenegro, que tiene, desde el 2003, dos capitales, dos monedas distintas, con diferentes políticas en muchos terrenos. Tal federación de estados independientes tampoco es satisfactoria para una parte de los dirigentes políticos montenegrinos, que aspiran a conseguir la plena independencia con un nuevo referéndum. En 1992 se ya celebró otro referéndum: y el 95,66 de los votos fueron hostiles a la independencia, con un 66 de participación; ya que católicos, musulmanes y nacionalistas montenegrinos eran hostiles a una consulta que consideraban poco democrática. La celebración de un nuevo referéndum, mañana, amenaza con aventar las semillas del odio. La mayoría triunfante podrá imponer su ley, pero quizá oculte temporalmente la hondísima diversidad étnica, cultural, lingüística y religiosa. En Montenegro, como en ninguna de las precarias y artificiales unidades estatales, creadas tras la descomposición de la antigua Yugoslavia (víctima de sus demonios y de las presiones de Alemania y Francia) ningún Estado o República tiene una lengua propia ninguna frontera estatal o administrativa coincide plenamente con ninguna cultura, religión ni etnia pura La imprevisible mayoría que salga del referéndum montenegrino condenará a la minoría relativa a una revisión de fronteras estatales y políticas que sembrará nuevas semillas de odio. La UE creó en 1999 una Agencia europea de reconstrucción (EAR) con el fin de establecer un marco jurídico unificado para ayudar a Serbia, Montenegro y los demás estados de los Balcanes Proyecto piadoso y benemérito, que tiene la virtud de alimentar la ilusión de una diplomacia europea, perfectamente quimérica, ante la violencia desatada de las pasiones. La historia de la descomposición de la antigua Yugoslavia nos permite comprender los mecanismos de la purificación étnica (serbia, croata, musulmana, bosnia, etc. implacable, cuando el poder de turno recurre a la policía o al ejército para imponer su lengua propia a la minoría de otra lengua, cultura, religión o convicciones nacionales. Dos independentistas vestidas con camisetas por el si frente a los carteles que invitan a votar esa opción AFP Montenegro trata mañana de abrir la vía para recobrar su independencia Los pronósticos prevén un resultado muy ajustado en el referéndum b Si los independentistas vencen en el referéndum, lo que en realidad pierde Serbia no es sólo un territorio más, sino que se esfuma su salida al mar Del Congreso de Berlín a la unión con Serbia S. TECCO Durante muchos siglos, Montenegro fue un principado gobernado por una sucesión de dinastías. Obtuvo su reconocimiento internacional como nación independiente en el Congreso de Berlín en 1878. Más tarde, firmaría con Serbia un acuerdo de federación para, posteriormente, entrar a formar parte del Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos. Al termino de la Segunda Guerra Mundial dicho reino pasó a convertirse en la República Socialista Federal de Yugoslavia en la que permanecería hasta su desintegración en 1992. Tras ser parte de la República Federal de Yugoslavia, hoy pertenece a la federación de Serbia y Montenegro. SIMÓN TECCO. CORRESPONSAL LIUBLIANA. Montenegro vive hoy la última de las dos jornadas de reflexión para pronunciarse sobre su independencia de Serbia. La campaña para el referéndum concluyó el jueves y todo está a punto para la cita de mañana domingo. Montenegro decidirá entre los pro y los contra del da (sí) a convertirse en un nuevo sujeto de la comunidad internacional o del ne (no) y seguir formando parte de la Unión de Serbia y Montenegro. Todos los pronósticos auguran un resultado muy ajustado en el referéndum. La población se divide ahora en dos bloques políticos contrapuestos: independentistas y unionistas, o proserbios. El primer grupo lo integran los partidos del Gobierno, encabezados por el Partido Democrático de los Socialistas, que preside el primer ministro y hombre fuerte de Montenegro, Milo Djukanovic, de 44 años que prácticamente dirige esta república desde 1991. El segundo lo encabeza el Partido Socialista Popular del líder opositor Miodrag Bulátovic, de 49 años, con un pasado pro Milósevic. Se suman a este bloque otros tres partidos políticos serbios que actúan en Montenegro. Ambos bloques concluyeron con Montenegro, además de reclamar sus derechos históricos como una de las naciones más antiguas de Europa estima que jamás será equitativa una relación entre un Montenegro con 670.000 habitantes y una Serbia con una población de ocho millones. El presidente de Montenegro, Filip Vujanovic, pidió mirar al futuro sin la euforia de la mayoría, ni los lamentos de los que queden en minoría Si se tiene en cuenta lo sucedido en los años noventa con la independencia de Eslovenia, Croacia y Bosnia- Herzegovina, la advertencia es bien comprensible. Apoyo de Belgrado Los unionistas cerraron también su campaña en Podgorica, donde Bulátovic pregonó a los cuatro vientos que Montenegro y Serbia son una sola familia, y la independencia la quieren los que desean privatizar el Estado de Montenegro y aplicar una política antiserbia Su agresividad retórica recuerda la de los líderes serbios de Croacia y Bosnia. Belgrado apoya a este bloque sin ambages, advirtiendo sobre todo que los 270.000 montenegrinos que viven en Serbia pasarán a ser extranjeros si gana el sí Junto con estas y otras amenazas, el Gobierno de Belgrado puso trenes gratis a disposición de los montenegrinos que viven en Serbia, para que vayan a votar. También el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa ha llamado a sus fieles a votar contra la independencia porque no puede traer nada de bueno sendas manifestaciones sus campañas en medio de declaraciones triunfalistas. Los del da cerraron en la capital, Podgorica, frente a más de cincuenta mil personas, repitiendo que la independencia traerá el desarrollo económico del país y el deseo de adherirse cuanto antes al proceso de integración europeo, que no creen posible si continúan a la sombra de una Serbia nacionalista y beligerante.