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28 SÁBADO 20 5 2006 ABC Internacional Un preso musulmán reza en la prisión de Guantánamo, en una imagen del pasado abril facilitada por el ejército de Estados Unidos AP La ONU reclama a Estados Unidos que cierre Guantánamo y termine con las torturas La prisión vive su primer motín, después de cuatro intentos de suicidio en un solo día b El informe de once páginas urge también a EE. UU. a acabar con las prisiones secretas y la aplicación de interrogatorios que puedan ser calificados como torturas MERCEDES GALLEGO. CORRESPONSAL NUEVA YORK. El pasado jueves fue un día difícil en Guantánamo. Cuatro detenidos trataron de suicidarse. La prisión vivió su primer motín y, cuando parecía que la noche traía la paz, en Ginebra ya era viernes. Allí el Comité contra la Tortura, de Naciones Unidas, declaraba en su informe que la cárcel que hasta ahora vivía en un limbo es en realidad ilegal y, por lo tanto, debe cerrarse. No era la primera vez que un cuerpo de la ONU pedía el cierre de este agujero negro en el que 460 personas llevan detenidas e incomunicadas más de cuatro años, sin que la mayoría hayan sido acusadas de nada ni se les haya per- mitido contacto alguno con abogados o familiares. En febrero, cinco relatores especiales de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU concluyeron, tras año y medio de investigaciones, que la situación de este centro de detenciones, abierto tras la invasión de Afganistán, es inaceptable bajo el derecho internacional por lo que recomendaron su cierre inmediato Una recomendación que ayer se le volvió a presentar al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, esta vez firmada por los diez expertos independientes que forman el prestigioso Comité contra la Tortura. El informe de once páginas urge también a Estados Unidos a acabar con el uso de prisiones secretas y la aplicación de sistemas de interrogatorio que puedan ser calificados como torturas o crueldades. mité el pasado día 8, el jefe de la delegación estadounidense, John Bellinger, aseguró que su país deplora la tortura y da órdenes a todos sus funcionarios, donde quiera que estén de no cometer actos o castigos crueles, inhumanos o degradantes tal y como le obliga la Convención Internacional contra la Tortura de 1987, firmada por 141 países. Perros y humillaciones Los expertos de Naciones Unidas no están de acuerdo. En su informe mencionan como ejemplo el uso de perros para aterrorizar a los detenidos, la práctica de simular que están ahogando a los prisioneros bajo el agua y las humillaciones sexuales. El Gobierno de Washington no niega lo que resultó evidente para el mundo después de salir a la luz las fotografías de Abu Grahib, pero asegura que investiga cada acusación y enjuicia a los culpables. La cárcel iraquí, sin embargo, fue sólo la punta del iceberg. El Primera vez Era la primera vez en seis años que Estados Unidos era llamado a declarar. Durante su comparecencia ante el co- propio Ejecutivo estadounidense reconoce la muerte de veintinueve detenidos en Irak y Afganistán. Es el saldo oficial que se deriva de las más de ochocientas investigaciones por malos tratos que han resultado en 103 tribunales militares, en los que 89 miembros del Ejército resultaron culpables, pero sólo diecinueve recibieron un año o más de prisión. Lo que ocurre tras las vallas de Guantánamo sigue en la nebulosa, porque el Gobierno norteamericano no permitió a los miembros de la Comisión de Derechos Humanos entrevistarse con los detenidos. Sólo la Cruz Roja Internacional ha tenido esa oportunidad, pero está obligado a mantener la confidencialidad sobre sus conclusiones. Se sabe, como mínimo, que los 460 presos que permanecen allí- -unos trescientos han sido liberados sin cargos y deportados a sus países de origen- -padecen un estado de ansiedad y depresión lógico ante la perspectiva de